Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

VPO

Un familiar de un alto funcionario de Urbanismo también tiene una vivienda protegida en Les Naus de Alicante

Una hija de Luis Rodríguez y su pareja residen en la urbanización, aunque el jefe técnico alega que no ha intervenido en el expediente del Ayuntamiento de una promoción ahora investigada por la Justicia

Residencial Les Naus de Alicante

Residencial Les Naus de Alicante / Jose Navarro

Mercedes Gallego

Mercedes Gallego

Al escándalo de las adjudicaciones del residencial Les Naus se ha sumado el nombre de otro alto funcionario del Ayuntamiento de Alicante, el del coordinador técnico municipal, Luis Rodríguez, un peso pesado de Urbanismo desde hace décadas, que cuenta con un familiar cercano entre los propietarios de una vivienda protegida en la urbanización de La Condomina, cuyas adjudicaciones está investigando la Justicia.

Se trata del compañero sentimental de su hija, “con quien no está casada ni es pareja de hecho”, precisó Rodríguez, pero con el que convive en el residencial de la calle Redes desde la entrega de llaves y con el que tiene una niña de corta edad.

El funcionario explicó, a preguntas de este diario, que la pareja de su hija se apuntó a la cooperativa en 2018, cuando ya habían comenzado la relación sentimental pero aún no convivían, y que él, “que soñaba con tener una casa, es quien la ha comprado y quien la está pagando”. “Mi hija no ha puesto nada. Y tampoco le puedo decir que la devuelva”, ha alegado el alto funcionario municipal.

Tras un tiempo de convivencia, que arrancó después de la pandemia en una vivienda del centro propiedad de la familia, la pareja con su hija de corta edad se trasladó el pasado agosto a Les Naus, donde en la actualidad está empadronado el adjudicatario, pero no su pareja, la hija de Luis Rodríguez, así como tampoco la nieta del alto funcionario, que continúan inscritas en la anterior residencia “por no cambiar el médico de la niña”, según el técnico.

Rodríguez explicó al verse ahora involucrado indirectamente en la polémica urbanización que no ha tenido ninguna participación en el expediente, que sus funciones en Urbanismo se han centrado en Vía Pública “y nada tenían que ver con el ámbito de las licencias”, y que en sus cuarenta años de carrera profesional ha sido jefe del Servicio de Urbanismo “con todos los grupos políticos”.

Reiteró que se enteró de que el ahora padre su nieta se había apuntado a la cooperativa al comentarle a su hija, hace años, que había visto un cartel de Fraorgi, la mercantil que gestiona la cooperativa de Les Naus, por si le interesaba. “Fue entonces cuando supe que ya estaba apuntado”, asegura.

Un aspecto clave

Al ser preguntado por este diario, puso especial énfasis en afirmar quela pareja de su hija desconocía que eran “unidad de convivencia” al no estar casados, y el alto funcionario, un peso pesado del Ayuntamiento, admitió que él tampoco lo sabía. Ser unidad familiar o de convivencia es clave en el trámite para lograr el visado de la Generalitat para acceder a una vivienda protegida, ya que en estos casos, como sería el de la hija de Luis Rodríguez, habría que sumar los ingresos de los dos miembros de la familia y que éstos, en el mejor de los casos, no podrían superar los 66.000 euros. El funcionario dejó en el aire que al sumar los ingresos de ambos miembros del núcleo pudieran cumplir con los requisitos económicos que recoge el decreto vigente de la Generalitat.

Ahora, un mes después de que este diario desvelase la polémica que envuelve al residencial, el nombre del alto funcionario municipal, quien también imparte clases en la Universidad de Alicante, aparece ligado al de la jefa de Contratación, María Pérez-Hickman, cuyos dos hijos y un sobrino tienen pisos en el residencial; al del arquitecto municipal Francisco Nieto, adjudicatario e interviniente en el expediente; y al de la arquitecta Elsa Lloret, propietaria a la que validó el visado con datos falsos su marido, el funcionario suspendido de empleo y sueldo por la Conselleria de Vivienda por estos hechos.

Rodríguez admitió que, “pese a no tener nada que ver con este escándalo”, lleva “dos semanas muy preocupado por lo publicado de las adjudicaciones”. Y subrayó que, después de cuatro décadas de servicio público, “esto es un mazazo” del que añadió que “no” se va a “recuperar” dejando abierta la puerta a dejar su plaza en el Ayuntamiento, al haber superado ya la edad mínima de jubilación.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents