Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Oceanografía

El calentamiento global reduce la biomasa de peces hasta un 19,8% anual en el Hemisferio Norte

Un estudio revela que las poblaciones de peces se ven afectadas por el cambio climático, con descensos notables en la biomasa; los expertos alertan de la necesidad de adaptar las cuotas pesqueras y las leyes

El avance del calentamiento oceánico en el Hemisferio Norte pone en riesgo a múltiples especies de peces.

El avance del calentamiento oceánico en el Hemisferio Norte pone en riesgo a múltiples especies de peces. / Crédito: Pixabay/CC0 Public Domain.

Redacción T21

El calentamiento sostenido de los océanos y las olas de calor marinas están provocando descensos drásticos en la biomasa de peces en el Hemisferio Norte, con reducciones localizadas de hasta el 43 % durante episodios extremos. Se requieren medidas de gestión flexibles y cooperación internacional para evitar colapsos de poblaciones y riesgos para la seguridad alimentaria.

Una nueva investigación publicada en la revista Nature Ecology & Evolution, que analiza más de 33.000 poblaciones de peces en el Hemisferio Norte entre 1993 y 2021, revela que el calentamiento crónico del océano está impulsando un descenso a largo plazo de la biomasa de hasta el 19,8 % anual para las especies del Mediterráneo, el Atlántico Norte y el Pacífico Nororiental.

El estudio, que combinó cientos de miles de observaciones de poblaciones y fue realizado por especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales de España, junto a la Universidad Nacional de Colombia, pinta un panorama inquietante para la biodiversidad, las comunidades costeras y la seguridad alimentaria.

Una tendencia crónica: descenso anual de casi el 20 % en la biomasa de peces en las últimas cuatro décadas

El trabajo científico rastreó 702.037 estimaciones de cambio de biomasa procedentes de 33.990 poblaciones de peces registradas entre 1993 y 2021 en regiones clave del Hemisferio Norte: el Mediterráneo, el Atlántico Norte y el noreste del Pacífico.

Cuando los autores eliminaron la influencia de episodios extremos, detectaron una tendencia crónica: el calentamiento sostenido del océano se asocia con una caída anual de la biomasa que puede alcanzar hasta el 19,8 % en promedio para muchas poblaciones. Estas pérdidas no son uniformes: en los bordes cálidos del rango de una especie, el aumento térmico provoca descensos extremos; en zonas frías, los incrementos son en ocasiones temporales y engañosos, de acuerdo a una nota de prensa.

Las olas de calor marinas, que se definen como eventos breves pero intensos de temperatura superior a la media, actúan como amplificadores de la crisis. En áreas ya cálidas, una ola de calor puede empujar a las poblaciones fuera de su “zona de confort térmico” y reducir la biomasa hasta en un 43 %.

Aumentos transitorios: el peligro de las malas interpretaciones con las olas de calor

Por otro lado, las regiones frías pueden experimentar subidas transitorias de abundancia y diversidad, de hasta 176 % en algunos casos: los expertos alertan que esa tendencia es efímera y peligrosa, cuando va de la mano con aumentos de capturas o cambios en las cuotas pesqueras.

Referencia

Long-term warming reduces fish biomass, but heatwaves shift it. Shahar Chaikin, Juan David González-Trujillo and Miguel B. Araújo. Nature Ecology & Evolution (2026). DOI:https://doi.org/10.1038/s41559-026-03013-5

"Este estudio muestra una dinámica que debería preocuparnos desde el punto de vista de la gobernanza: el calentamiento a largo plazo reduce la biomasa pesquera, mientras que las olas de calor pueden generar aumentos transitorios que enmascaran la tendencia de fondo. Esa combinación introduce un riesgo claro de mala interpretación en la toma de decisiones", expresó Carlos García-Soto, investigador del Instituto Español de Oceanografía, quien no participó de la investigación, en una publicación de Science Media Centre.

El análisis destaca que las poblaciones se desplazan cruzando fronteras políticas, lo cual hace obsoletos a los modelos estáticos de gestión pesquera. Frente a esta realidad, los autores proponen un marco de tres niveles que combina respuestas rápidas ante olas de calor, planificación a largo plazo y cooperación internacional, para adaptar las leyes y cuotas a un océano en transformación.

Tracking Pixel Contents