Suscríbete Diario de Ibiza

Diario de Ibiza

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista
Marco Gómez Maseda Artista multidisciplinar.

Marco Gómez Maseda, artista multidisciplinar: «No pinto retratos, pinto almas»

El artista de Castellón presenta su última obra, ‘27’s Club’, con retratos de artistas que murieron jóvenes tras una vida de fama y éxito como Amy Winehouse, Jimi Hendrix, Kurt Cobain, Jim Morrison, Jean-Michel Basquiat y Janis Joplin, entre otros

El artista Maseda en su estudio ante uno de sus cuadros más emblemáticos. Studio Maseda

Artista multidisciplinar. El pintor castellonense ha conseguido el éxito desde que se inició en la pintura en 2005. Lo ha hecho con un estilo propio a caballo entre el expresionismo abstracto y la figuración, con potentes toques de color y manchas en retratos de una gran carga sicológica que atraviesan el alma de personajes como Marilyn Monroe, Freddy Mercury, David Bowie, Antonio Banderas o John Lennon.

Marco Gómez Maseda (Castellón), conocido artísticamente como Maseda, es uno de los artista más cotizados del momento con una obra que ha despertado gran entusiasmo e interés entre coleccionistas, museos y subastas. Su éxito reciente en Málaga o Nueva York ha disparado su fama por su carga expresiva, los guiños al street art y su dominio del dibujo. Es un gran retratista de rostros conocidos, frágiles, sensibles, atormentados y casi todos fallecidos.

¿Su éxito internacional le ha sorprendido?

Creo que está gustando mucho lo que hago a nivel internacional porque es una cosa que llega fácil a la gente ya que mi pintura es un retrato que todo el mundo entiende. El secreto de mi arte es que es verdad y eso al final llega a las personas y los galeristas porque ven algo diferente. Es una seña de identidad que da igual si lo ves en Madrid, Nueva York o Japón, ya que si conoces mi obra, sabes enseguida que es mi cuadro.

Figuración del cantante Paul McCartney. MASEDA

¿Cómo se consigue tener una forma de expresión artística tan reconocible?

Eso es algo muy difícil de conseguir, no lo he hecho de una manera consciente ni lo he buscado. He hecho retrato desde niño y de alguna forma esto me ha llevado hacia esta rama del retrato del expresionismo abstracto, pero que es a la vez tan realista que he logrado cautivar a la gente.

Retrato del piloto Ángel Nieto hecho en Ibiza MASEDA

¿Busca personajes simbólicos muy potentes e identificables?

Casi siempre elijo personajes muertos porque aparte de la estela que queda detrás de ellos, hay una gran información para el estudio. A veces estoy diez años empapándome de su historia como con Julio Iglesias, Maradona, Bob Marley, que no los he pintado. Son gente clave e icónica que están esperando a que los pinte.

Antonio Banderas. MASEDA

¿Cuál es el proceso que sigue antes de ponerse ante el lienzo?

Estudio en profundidad sus rasgos y características, me hago una idea del personaje, busco una foto que condense todos esos rasgos de su vida y aporto al cuadro como les veo yo también. Todo esto se mezcla y se hace un retrato psicológico que parece que el personaje se va a mover y esto apasiona. No pinto retratos, pinto almas y esto se refleja

Dibujo de Salvador Dalí. MASEDA

¿Cómo define su arte?

Mi estilo está englobado en la figuración humana, a veces hago brazos o algún animal, hago figuración con un tratamiento en el que chorrea pintura con golpes que gotean por el cuadro. Me gusta que mi pintura sea traviesa, no me gusta controlarla al cien por cien porque parece que no ha habido espontaneidad. Me centro mucho en los ojos, porque son también una seña de identidad

Potente retrato de Bukowski. MASEDA

¿Hay reminiscencias del street art en sus obras?

He aprendido mucho street art en la calle, en un barrio marginal en el que la pintura era nuestra pasión. Tengo amigos grafiteros que están escondidos porque han pintado trenes, barcos y si los cogieran lo pasarían mal. Aún sigo pintando con spray, pinceles, rotuladores y demás. Intento plasmar la pureza de la pintura que me apasiona, busco el dibujo técnico exacto y académico con el toque canalla que es mi vida.

¿En que punto o color radica la clave de su éxito?

En la verdad de mi pintura, me vuelco en cada obra, vomito pintura. Aunque tenga una mala época o me pase algo terrorífico me encierro a pintar y cuando quiero descansar, pinto aún más.

¿Por qué no le gusta retratar personajes vivos?

He hecho algunos actores, toreros, amigos y gente viva pero pongo tanta pasión y me vuelco tanto en lo que hago que me da rabia que luego no se valore. Me ha pasado con el torero José Tomás, por ejemplo. Lo he pintado seis veces, su familia está encantada y el maestro ha visto mis obras pero no ha dicho nada y eso me hace mucho daño.

¿Tiene que ver con su ego?

No se trata de ego, creo que los muertos son más agradecidos que los vivos.

¿Cómo ha sido su relación con el mundo del toro?

Cero. Cuando fui a la plaza de Las Ventas no había visto una corrida en mi vida. Pinté al torero José Tomás, lo vieron los amantes del toro y me dijeron: ¿por qué no pintas toreros? Me sorprendió porque no soy pintor taurino; sin embargo, me cautivaron contándome cosas del mundo del toro y sus personajes. Entonces descubrí que el miedo en la cara de los toreros es un filón de oro para pintar, el miedo es alucinante.

Y acabó retratando toreros.

Ha sido más emocionante de lo que podía imaginar. Dije muchas veces que no pintaría a diestros pero al final hice una serie en tres meses y fue un éxito. Jose María Manzanares, Talavante y Abellán están encantados. Aquí sí que llevé al lienzo personajes vivos porque hice una parte anterior de figuras desaparecidas como Manolete, Bahamonte... al que pinté depresivo y en sus ojos está todo el brillo de un ser humano.

¿Tiene una técnica especial para pintar los ojos?

Tengo un don para ver cada diferencia de los tonos grises de la pupila, ver si hay un bello en un lado o cualquier otro detalle por minúsculo que sea. Me centro mucho en esta faceta y logro que los ojos estén vivos… Y esta es la clave.

¿Quién le ha influido para reflejar su idea del arte?

Marylin Monroe ha sido siempre mi musa, me encantan sus últimas fotos borracha de vodka, estigmatizada como diva, con la cara de sufrimiento, ya que seguía siendo muy guapa y fuerte, pese a que estaba destrozada. Me gusta esa parte poética de la ruina del personaje.

Ha pintado también a otro actor vivo como Antonio Banderas, y su cuadro se ha vendido por un precio increíble.

Ahí se ha montado la tormenta perfecta. Iba por muchos sitios exponiendo y pintando, pero de repente se junta mi participación en el festival de ‘Startlite’ en Málaga con el retrato de Banderas, fiché por la galería de Jorge Alcolea y apareció Pino Sagliocco cuando hice el documental para Prime Tv de Ángel Nieto, al que pinté en Ibiza. Ahí comenzó mi relación con Pino y la isla se convirtió en mi centro neurálgico.

¿El arte se ha convertido en una pieza de interés económico?

El arte siempre es un valor, después del oro es lo más rentable. Si aciertas a elegir el artista la inversión se puede revalorizar más que nada y multiplicar por mucho. Si quieres invertir en arte tienes que buscar a alguien que le apasione y no dejarte llevar por las modas. Tiene que ser pasional. Si te hablan de Maseda y luego ves un cuadro suyo y no te gusta, pues no lo compres.

¿La pintura contemporánea está ahora mejor valorada?

El arte contemporáneo no cambia y hay gente que se ha dado cuenta de este valor y lo explota, si tocas cuatro teclas y tu obra aparece en sitios claves, despegas como un misil. En mi caso tengo todo vendido, me quedan seis o siete cuadros que intento guardar. Una galería compró mi serie entera de lienzos de la plaza de Las Ventas y cuando han visto la revalorización han bloqueado las ventas porque en un año no sabemos qué puede pasar.

¿Esperaba un éxito tan repentino?

Estuve a punto de pasar al otro mundo pero me salvé y entonces pensé: «A lo mejor me salvo por algo». Y con el tiempo esperaba algo así porque no tenía que estar aquí ya. Debía pasar ya que la gente valora lo que hago y ve que el arte puro existe.

¿Qué proyectos tiene en su mente y su locura?

No me gusta quedarme en la zona de confort y quiero arriesgar con todo, remover y mostrar cosas diferentes con óleo, acuarela, acrílico o tinta china. Tengo series de acuarelas, de tinta china, óleo mezclado, etcétera. Cuando fui a la Academia me dijeron que la acuarela y el retrato eran lo más difícil, así que me propuse hacerlo bien y pensé en cómo tratar todos los tipos de pintura como si fueran acuarelas, por eso hago veladuras que dan una magia, profundidad y los hacen diferentes.

¿Hábleme de su proyecto para el cuadro Guernica 2.0?

Es un proyecto arriesgado. No me gusta la huella y los horrores de la guerra que plasmaron Goya o Picasso. Hoy en día, cuando la gente busca una imagen que vuelva a reivindicar los horrores de la guerra y la paz va al Guernica y se hace una foto. Considero que tiene que haber otra imagen nueva que provenga de ahí y que sea incluso inspiradora, y por ello voy a reinterpretar el Guernica en el mismo tamaño que pintó Picasso (7,77 por 4,50 metros), con los personajes en la misma posición pero más realistas. El caballo desbocado, el toro, la mujer que grita con el niño muerto y todo lo demás los voy a pintar con guiños al cubismo para que sea la nueva imagen de la barbarie de la guerra.

¿Teme a las criticas?

Los puristas y los eruditos me tacharán de osado pero me da igual. Muchos artistas han interpretado el Guernica pero no con el enfoque de un artista actual. Woody Allen decía: «No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo». Y yo no quiero gustar a todo el mundo.

También ha inmortalizado a 27 famosos artistas fallecidos y atormentados más actuales.

Es el ‘27’s Clubs’. Lo forman personajes que han vivido intensamente por el lado bestia de la vida y esta se los ha llevado, bien por las drogas, el éxito o por el dinero, como el caso de Basquiat. Eran genios como Amy Winehouse, Jim Morrison, Jimmy Hendrix, Janis Joplin y otros que murieron jóvenes y en la cima de su carrera. Serán 27 personajes juntos y por separado con rasgos que les unan a todos como ‘el club de los malditos’.

¿Le quedan aún sueños?

Si, vivir del arte y poder hacer siempre lo que quiera, que la mano derecha siga en su sitio y tener salud para poder pintar y lograr que mis cuadros cuelguen en los museos para que los vea la gente.

Compartir el artículo

stats