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Bienestar Social

Actef trabaja en Ibiza para acabar con la brecha de género en las altas capacidades

La Associació d’Altes Capacitats i Talents d’Eivissa i Formentera, que ayer inauguró su nueva sede, reclama que el Protocolo de identificación y evaluación del alumnado de altas capacidades intelectuales de Balears se aplique en todos los colegios de la comunidad

Elena Ribas, Sandra Pedroso, Núria Vilalta y Esperanza Marquès, ayer, en la sede de Actef, en Sant Antoni. | J.A. RIERA

Desde hace dos años la Associació d’Altes Capacitats i Talents d’Eivissa i Formentera (Actef) está trabajando en un proyecto de investigación de Igualdad con el que pretende aportar su «grano de arena» para acabar «con la brecha de género que también existe en el mundo de las altas capacidades». El estudio, titulado ‘Altes capacitats: Dones i al·lotes visibles’, lo presentó ayer el equipo de Actef aprovechando la inauguración oficial de su nueva sede, ubicada en la calle Sant Rafel número 7, en Sant Antoni.

Fachada de las instalaciones de la asociación, en la calle Sant Rafel nº 7 de Sant Antoni. | J.A. RIERA

Fueron Elena Ribas Leier y Sandra Pedroso Martín, pedagoga y psicóloga de la asociación, las que facilitaron las líneas básicas de este proyecto, que tiene una duración total de cuatro años y que está financiado por el Institut Balear de la Dona. No destriparon muchos detalles de su contenido porque, según explicó la presidenta de Actef, Núria Vilalta, «los resultados se publicarán próximamente en una revista científica internacional, Talincrea».

«La principal conclusión de estos dos primeros años de investigación es que en un ambiente sensibilizado de altas capacidades intelectuales (ACI), las niñas y las jóvenes con estas características pasan desapercibidas, por eso reclamamos que el protocolo que existe en Balears para identificar al alumnado con altas capacidades sea proactivo, es decir, que se aplique en todos los centros escolares de la comunidad, y no a demanda, como hasta ahora, explicó Pedroso.

Según los datos que facilitó Vilalta, se calcula que entre un siete y un diez por ciento de la población general tiene altas capacidades, pero en Balears solo se ha detectado a un uno por ciento, del que la gran mayoría, un 70%, son hombres y un 30%, mujeres. «La inteligencia no depende del género, lo que pasa es que mientras que los niños con altas capacidades demandan atención con sus comportamientos, las niñas, sin embargo, tratan de pasar desapercibidas», aseguró. Las señales en ellos son más fáciles de detectar, «se muestran aburridos, exaltados, muy motivados o tienen conductas disruptivas». «Sin embargo, las alumnas con altas capacidades suelen ser las típicas niñas buenas que siempre van a clase y hacen los deberes, intentando encajar en el rol social y no llamar la atención», añadió la presidenta de Actef. Estas estudiantes, señaló, si no se identifican «están perdiendo muchas oportunidades, entre ellas, acceder a becas y a programas como el ‘MENTORiment’, que realiza la Universitat de les Illes Balears (UIB). «Estas niñas necesitan una atención especializada y un enriquecimiento en su educación para que todos esos talentos y ese potencial no desaparezca», insistió.

Con el propósito de identificar a las alumnas con altas capacidades, a fin de atender «sus necesidades sociales, emocionales y académicas y proporcionarles referentes femeninos», la presidenta de Actef reiteró la necesidad de que el Protocolo de identificación y evaluación del alumnado de altas capacidades intelectuales creado por la UIB y el equipo de la doctora Rosabel Rodríguez «se aplique no de forma voluntaria sino obligatoria en todos los colegios de Balears». Eso significaría «hacer pruebas grupales a toda la clase de un curso determinado, Segundo de Primaria, y a partir de ahí, se harían ejercicios individuales para los estudiantes seleccionados», detalló Elena Ribas.

Protocolo de detección interno

A raíz de la investigación que está llevando a cabo «para visibilizar a las mujeres con ACI que no están identificadas todavía y evitar desigualdades en el ámbito escolar, familiar y social», la asociación también ha diseñado y está aplicando su propio protocolo de identificación proactiva entre las familias socias, «cerca de 330 en la actualidad».

Durante el primer año del proyecto, Actef «quería demostrar que los centros escolares suelen detectar solo al alumnado masculino con ACI» y con esa motivación seleccionaron a diez de las familias socias con un varón identificado con el fin de comprobar si también existían «hermanas» con altas capacidades. Durante este segundo año se ha hecho lo mismo «con las madres de estas familias, con el objetivo de que las niñas que se valoraron previamente puedan contar con un referente femenino», explicó la pedagoga de la asociación. Asimismo, añadió, este 2022 «se ha redactado y puesto en marcha un protocolo de identificación proactiva dentro de la asociación».

Actuación de Mon&MarCel, durante la inauguración de las nuevas instalaciones. | J.A. RIERA

Estudios como el que se está llevando a cabo forman parte de uno de los cuatro ejes en los que centra su labor Actef, el social. Además, la agrupación enfoca sus esfuerzos en otras tres líneas de trabajo a las que se refirió Esperanza Marquès Moral, socia fundadora de Actef, voluntaria y presidenta de la federación balear Ment i Cor, que engloba las tres asociaciones de altas capacidades de Balears. Uno de esos ejes es prestar apoyo a los niños trabajando en su parte emocional y social con distintas actividades como el programa ‘Intensamente’. Asimismo, la asociación ofrece formación a las familias y cuenta con «una escuela de padres». «Recibimos muchas llamadas por teléfono solicitándonos información, cerca de 150 al año», aseguró Marquès. Actef, también trabaja con profesores, que pueden acceder a «cursos homologados» para aumentar, por ejemplo, «la sensibilización» y obtener «una mayor comprensión, tratamiento y aceptación social de las personas con ACI».

Como destacó la presidenta de esta asociación sin ánimo de lucro, todas estas tareas de formación, asesoramiento, colaboración y promoción no serían posible sin el equipo humano y los colaboradores de Actef. También son imprescindibles para su trabajo «los recursos económicos que aportan administraciones, fundaciones y empresas privadas» y «los espacios», que permiten llevar a cabo las actividades y a los que ahora se suma la nueva sede, en Sant Antoni.

«Es un hito muy importante para Actef tener por fin un local para seguir trabajando por los derechos de las personas con ACI y por su desarrollo integral en el entorno personal, familiar, educativo y social», subrayó Vilalta. Lo dijo antes de dar por inauguradas las instalaciones en un acto que contó con aperitivo y el recital musical POEMilla, de Mon&MarCel.

Actef también ofrece atención en Ibiza

Aunque desde septiembre Actef tiene su sede en Sant Antoni, sigue ofreciendo atención dos veces por semana en la sede de la Plataforma Sociosanitaria, en la calle Madrid nº 52, en Vila.  

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