El veterinario del Centro de Protección Animal de Sa Coma, Miguel Quiñones Rey, ha publicado un emotivo mensaje de despedida a Zeus, un perro que llevaba ocho años ingresado en el centro y que nunca nadie adoptó. Quiñones ha recordado al can en sus redes sociales con unas palabras y varias imágenes del animal, que parecía ser un dogo argentino.

El mensaje dice: "Después de más de ocho años compartiendo contigo casi cada día. Y todo se vuelve muy raro, ni siquiera sé si encontraré palabras.

Si no fuera por ti, por lo que viniste a enseñarme, no sé si estaría donde estoy ni si seguiría haciendo lo que hago. Tú lo cambiaste todo, me ayudaste a ver más allá, lo poco que consigo ayudar a otros lo aprendí contigo y por eso nunca podrá haber otro como tú. Paciente maestro perfecto.

Quizá eres el mejor amigo que me ha dado esta vida, la amistad más pura, basada en el respeto mutuo y la confianza. Un vínculo que va más allá de lo explicable y que perdurará, porque estamos el uno en el otro, juntos siempre.

Hoy al mirar tu recinto sin ti he sido consciente de lo que me alegraba la vida verte aparecer cada día, verte correr hacia mí. Y tengo un cúmulo de emociones porque te merecías otra vida, una en la que yo nunca hubiera tenido que estar, pero agradezco cada segundo que he pasado contigo. Es un dilema complicado.

Hacías que el mundo se parara a contemplarte y tú le devolvías la mirada, indómito, desafiante. Y entre todas las personas de este planeta, no sé muy bien por qué, me elegiste a mí para enseñarme todo el amor que escondías.

Ojalá te sueñe cada noche, sería más fácil. A partir de hoy nada será lo mismo. Mi dulce cabezota, mi blanquito, cómo te voy a echar de menos.

Gracias por cuidar de mí todos estos años, espero estar a la altura de lo que significabas.

Te querré siempre, te añoraré siempre, te llevaré conmigo siempre. Buen viaje amigo", termina el mensaje Quiñones.

Junior

La misma suerte corrió Junior, que el año pasado falleció en Sa Coma, donde pasó prácticamente toda su vida esperando encontrar un hogar. Junior, un american stanford, llegó a Sa Coma «muy jovencito» y, tras pasar un tiempo en el centro, salió en adopción. «Pero no funcionó», recordó Quiñones a Diario de Ibiza el año pasado. Junior regresó en enero de 2015 a la perrera, que se convirtió en su hogar definitivo.

La semana pasada la Fundación de Perros Abandonados de Ibiza denunciaba que el espacio ya no contaba con jaulas libres y que muchos animales llevaban años ya encerrados. La fundación criticaba que el centro se había convertido en una residencia y no en un centro de adopción animal.