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Diario de Ibiza

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La ciudad de Ibiza prohibirá jornadas de más de 12 horas seguidas en el taxi por «seguridad y calidad del servicio»

Los taxistas tendrán que instalar un dispositivo de control biométrico para verificar su cumplimiento

Taxis estacionados en la parada del puerto de Eivissa. JA RIERA

El Ayuntamiento de Ibiza cuenta ya con un borrador del nuevo reglamento municipal del taxi que incluye diversas novedades en el funcionamiento del sector, entre ellas la prohibición de que, «por motivos de seguridad y calidad en el servicio», los taxistas presten servicios o tiempos de conducción de más de 12 horas seguidas en una jornada de 24 horas. Además, en cualquier caso, no se pueden superar las 60 horas de conducción en el cómputo general de la semana.

Fuentes consultadas del sector reconocen que hay taxistas que superan este límite durante la temporada, aunque también recuerdan que, en el caso de los asalariados, la legislación laboral obliga a trabajar 40 horas a la semana como máximo más las horas extras, que también están limitadas.

Para verificar el cumplimiento de este límite de horas de conducción, el reglamento introduce la obligación de instalar, en un plazo máximo de nueve meses desde la aprobación de la nueva normativa, un dispositivo de control biométrico en los vehículos (la huella dactilar, por ejemplo) que «permita identificar en todo momento y de forma cierta al conductor que está prestando el servicio».

Picaresca de la antigüedad

El concejal de Movilidad, Aitor Morrás, explica que este sistema de identificación del conductor también servirá para el cálculo de la antigüedad acumulada. En este sentido, fuentes del sector del taxi reconocen que se producen casos de «picaresca». En concreto, hay autónomos titulares de licencia que dan de alta, por ejemplo, a un familiar para que sume antigüedad aunque, en realidad, este no conduzca el taxi. Esta práctica se considera «una inversión de futuro» para optar a una licencia cuando el Ayuntamiento saque una oferta a licitación, según las fuentes consultadas.

El régimen de sanciones de la propuesta del nuevo reglamento prevé como infracción muy grave la conducción en condiciones que puedan poner en peligro a las personas, en referencia a estar en «estado de embriaguez o bajo los efectos de sustancias estupefacientes». Morrás asegura, además, que un taxista que sea cazado dos veces en cinco años conduciendo drogado perderá la licencia municipal.

Regulación de las VTC

Por otra parte, la normativa municipal regulará por primera vez el servicio de Vehículo de Transporte con Conductor (VTC) pese a que es de competencia estatal y balear. La propuesta incluye las normas ya en vigor como la obligación de que un servicio de VTC sea concertado como mínimo con 30 minutos de antelación. Las VTC no podrán circular por las calles de Vila buscando clientes.

Morrás apunta que una de las especificidades para Vila que introduce el reglamento es que las VTC «deberán estacionar en aparcamientos o garajes autorizados, fuera de las vías públicas». Es decir, no podrán estar parados en la calle para llamar la atención de posibles usuarios. El concejal de Movilidad justifica la inclusión de estas normas específicas para las VTC para «defender» a los taxis, que, según destaca, son los vehículos «idóneos para prestar el servicio público».

Morrás ya ha pasado la propuesta del nuevo reglamento del taxi a las asociaciones de taxistas y partidos políticos para recoger sugerencias antes de elevar al pleno su aprobación inicial. Vila todavía no ha adaptado su normativa municipal a la ley balear de Transportes aprobada en 2014.

El reglamento regula la exclusividad y se crea una mesa del taxi

La nueva propuesta de reglamento del taxi de Ibiza regula la exclusividad de la explotación del taxi. Ahora no está especificado en la normativa municipal en vigor, pero los servicios técnicos interpretan que los conductores de un taxi no pueden compatibilizarlo con otro trabajo.

Así, el titular de un taxi deberá prestar el servicio personalmente o mediante la contratación de conductores asalariados, pero debe ser en régimen de exclusividad y sin poder ejercer otra profesión. «Se entiende por profesión la que implique la prestación de una actividad laboral que requiera afiliación a cualquiera de los regímenes que establece la Seguridad Social, pero no la simple titularidad de negocios o actividades económicas», indica el nuevo reglamento. Es decir, un taxista podrá tener otros negocios propios, pero no estar contratado por otra empresa. Hay que tener en cuenta que Sant Josep y Sant Antoni no exigen exclusividad, según su interpretación de la ley balear de Transportes de 2014, que es ambigua sobre esta cuestión.

Asimismo, el nuevo reglamento incluye la constitución de una Mesa Municipal del Taxi como órgano consultivo y de asesoramiento que estará formada por el sector del taxi (titulares y asalariados), pero también por la Policía Local, representantes de las pequeñas y medianas empresas, los hoteleros, comerciantes y los usuarios. Además, las asociaciones de taxistas podrán presentar candidatos pero deberán ser elegidos por votación entre todos los conductores.

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