Gastronomía de guerra: Tortos de bacalao
Algo más bastos que los buñuelos, este plato destaca por su versatilidad

Tortos de bacalao / M.T
Fríos o calientes. Al momento y pasados un par de días (si es que sobra alguno). Solos, así, sin más, o formando parte de otros platos. La versatilidad de los tortos de bacalao (se puede usar bacalao fresco o también seco y remojado) es fascinante. Y su vida. Los tortos de bacalao (que mi abuela andaluza llamaba también papajotes) nacían en mañanas de domingo. Los devorábamos recién salidos de la sartén, calentitos, aún. Los devorábamos, esa noche o al día siguiente, fríos. Están igual de buenos. En casa nunca pasaba, pero el destino de los que quedaban, ya algo secos, pasados uno o dos días, era engordar un caldo, o un potaje de verduras. Se metían en el caldo cuando ya estaba casi listo, unos minutos, para que chuparan bien todo el sabor convirtiéndose, al mismo tiempo, en una suerte de albóndigas y de pasta o arroz al mismo tiempo.
Ingredientes (para 25 tortos)
- 300 gramos de bacalao (5,95 €)
- 4 huevos (0,80 €)
- 250 gramos de harina (0,20 €)
- 1 sobre de levadura (0,50 €)
- 1 chupito de leche (0,15 €)
- Perejil (0,30 €)
- Sal y pimienta
- Aceite para freír (0,75 €)
Precio total: 8,65€. 0,35€ por torto
Preparación
—Palpar bien el bacalao para asegurarse de que no tiene ninguna espina y desmigarlo.
—En un bol, mezclar la harina con un pellizco de sal, pimienta al gusto, la levadura, el chorrito de leche y los huevos. Cuando esté todo integrado, poner las migas de bacalao y volver a mezclar. Espolvorear con el perejil picado y volver a mezclar. La consistencia de la masa debe ser tirando a líquida, como la de un bizcocho.
—Tapar con un film y dejar en la nevera una media hora.
—En una sartén o un cazo, calentar el aceite e ir friendo porciones de la masa, como una cucharada rasa. Retirar cuando estén dorados y poner sobre papel de cocina para que absorba el aceite sobrante.
—Servir, fríos o calientes.
El toque gourmet
Servir con un poco de alioli por encima.
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