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Vivienda en Ibiza

Ibiza ha pasado de tener 60 viviendas por cada 100 habitantes en el año 2000 a sólo 46 en 2025

Las Pitiusas han pasado de ser las islas que tenían más viviendas en relación a sus habitantes a registrar las ratios más bajas de Balears

Ibiza y Formentera han tardado 24 años en construir las 17.000 viviendas que acumulan como déficit, según sostiene el Govern

Evolución del número de viviendas por cada 100 habitantes en los municipios pitiusos entre los años 2000 y 2025.

Evolución del número de viviendas por cada 100 habitantes en los municipios pitiusos entre los años 2000 y 2025. / D.I.

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José Miguel L. Romero

José Miguel L. Romero

Ibiza

La población de Ibiza y Formentera ha crecido durante el último cuarto de siglo a una velocidad que el parque residencial no ha podido digerir. El resultado se aprecia con claridad al observar dos indicadores: cuántos habitantes corresponden estadísticamente a cada vivienda y, a la inversa, cuántas viviendas existen por cada cien habitantes. En ambos casos, las Pitiusas se han alejado considerablemente del comportamiento de Mallorca y Menorca, según concluyen los datos sobre dinámica demográfica y residencial del Observatori de l'Habitatge de les Illes Balears (OHIB), presentado este martes, que reflejan que entre 2000 y 2025 la población del archipiélago aumentó un 46,34%, mientras que el número de viviendas lo hizo un 31,56%. La diferencia entre ambas velocidades de crecimiento alcanza, por tanto, los 14,78 puntos. Pero esa brecha se dispara en las Pitiusas. En Ibiza llega a los 43,18 puntos porcentuales y en Formentera alcanza los 54,36. Son cifras muy superiores a los 11,45 puntos de Mallorca y los 8,39 de Menorca.

El cambio se entiende mejor observando qué ha ocurrido con la relación entre población y vivienda. Ibiza comenzó el siglo con 89.611 habitantes y 54.113 viviendas, lo que equivalía a 1,66 habitantes por cada inmueble. Veinticinco años después, la isla tiene 163.755 residentes y 75.519 viviendas: la ratio ha escalado hasta los 2,17 habitantes por vivienda, un incremento del 30,9%. Ibiza ha pasado así de contar con unas 60,4 viviendas por cada cien habitantes en el año 2000 a únicamente 46,1 en 2025. La relación entre viviendas y población se ha reducido así un 23,6%.

No es que Ibiza tenga ahora menos viviendas que hace un cuarto de siglo. Todo lo contrario: el parque ha aumentado en más de 21.400 inmuebles. El problema que reflejan los datos es que la población ha crecido mucho más deprisa. Mientras las viviendas aumentaron un 39,56%, los habitantes lo hicieron un 82,74%. La tendencia, además, ha sido persistente. En 2000 había 1,66 habitantes por vivienda; en 2005 eran 1,78; en 2010, 1,89; en 2015, 1,94 y en 2020 se alcanzaron los 2,05. El dato de 2025, con 2,17, es el más elevado de toda la serie de Ibiza.

Por otra parte, el director general de la Vivienda del Govern, José Francisco Reynés, señaló el martes que estos datos demuestran que, para hacer frente a la densidad de población actual, se necesitarían 17.000 viviendas más, una cantidad que en el caso de la isla se ha tardado 24 años en edificar. En 2002 había en Ibiza 57.259 viviendas, unas 18.000 menos que al acabar 2025. Se antoja aún más difícil repetir esa cifra si se tiene en cuenta que cada vez queda menos suelo urbano y que no sobran ni el agua ni la energía en Ibiza.

Formentera, el cambio más extremo

La transformación ha sido todavía mayor en Formentera. La pitiusa menor tenía en el año 2000 una de las relaciones entre viviendas y habitantes más holgadas de todo el archipiélago: 6.289 residentes frente a 3.883 viviendas, es decir, 1,62 habitantes por inmueble. En 2025 son 11.661 habitantes para 5.089 viviendas. La proporción llega de esta manera a 2,29 personas por vivienda, un 41,5% más que al comienzo del periodo.

Formentera pasó de disponer estadísticamente de 61,7 viviendas por cada cien habitantes a solo 43,6

También resulta significativa la lectura inversa. Formentera pasó de disponer estadísticamente de 61,7 viviendas por cada cien habitantes a solo 43,6, una reducción del 29,3%. De nuevo, la población avanzó a un ritmo muy superior al de las viviendas. Los residentes aumentaron un 85,42% en 25 años, mientras que el parque residencial solo creció un 31,06%. Esa diferencia de más de 54 puntos porcentuales es la mayor entre las cuatro islas.

Formentera presenta, no obstante, una evolución distinta a Ibiza. Su deterioro fue especialmente fuerte durante los primeros años del siglo y llegó a su punto máximo en 2017, cuando se contabilizaron 2,45 habitantes por vivienda. Después, la ratio comenzó a descender: pasó a 2,4 en 2019, 2,35 en 2020, 2,25 en 2022 y 2,2 en 2023. La tendencia volvió a cambiar en los dos últimos ejercicios. En 2024 subió hasta 2,24 habitantes por vivienda y en 2025 ha llegado a 2,29. Sigue por debajo del máximo alcanzado hace ocho años, pero continúa siendo la relación más elevada de Balears.

La evolución municipio a municipio

La presión demográfica sobre el parque residencial aumentó en los cinco municipios de Ibiza entre 2000 y 2025, aunque con intensidades muy diferentes.

Sant Antoni, la mayor ratio de Ibiza. Es el municipio ibicenco con más habitantes por vivienda en 2025. Pasó de 1,81 personas por inmueble en 2000 a 2,50 en la actualidad, un incremento del 37,8%. Su población creció un 84,7%, desde 15.775 hasta 29.132 habitantes, mientras que las viviendas solo aumentaron un 34%, de 8.703 a 11.664. Actualmente dispone de unas 40 viviendas por cada cien habitantes, frente a las 55,2 de comienzos de siglo.

Vila supera los 2,27 habitantes por vivienda. Eivissa pasó de 33.223 a 55.337 residentes, un crecimiento del 66,6%, mientras su parque residencial avanzó de 17.200 a 24.326 viviendas, un 41,4%. La ratio pasó de 1,93 habitantes por vivienda a 2,27. Son ahora unas 44 viviendas por cada cien residentes, frente a las casi 52 de 2000.

Santa Eulària protagoniza uno de los mayores cambios. La población prácticamente se duplicó, al crecer un 93,2%, desde 21.991 hasta 42.479 habitantes. Las viviendas, en cambio, aumentaron un 34,9%, de 15.650 a 21.118. Esto elevó la relación de 1,41 a 2,01 habitantes por vivienda, un incremento del 43,1%. Hace 25 años había 71,2 viviendas por cada cien habitantes; actualmente son 49,7.

Sant Josep duplica su población. Es el único municipio ibicenco que superó el 100% de crecimiento demográfico: pasó de 14.428 habitantes en 2000 a 29.761 en 2025, un 106,3% más. Su parque residencial aumentó bastante menos, un 54,7%, desde 9.523 hasta 14.729 viviendas. La ratio subió de 1,52 a 2,02 habitantes por vivienda. Las viviendas por cada cien residentes bajaron de 66 a 49,5.

Sant Joan mantiene la ratio más baja, pero también empeora. El municipio del norte sigue siendo el que contabiliza menos habitantes por vivienda de Ibiza, con 1,91, pero partía de solo 1,38 en el año 2000. El aumento ha sido del 38,6%. Su población creció un 68%, hasta los 7.046 residentes, mientras que el parque de viviendas solo avanzó un 21,2%, hasta las 3.682. De las 72,4 viviendas por cada cien habitantes de hace 25 años ha pasado a 52,3.

Una evolución muy diferente a Mallorca y Menorca

Mallorca, sin embargo, pasó de 1,84 habitantes por vivienda en 2000 a dos en 2025. El incremento fue de apenas un 8,8%, frente al 30,9% registrado en Ibiza. Menorca presenta una evolución todavía más contenida. Pasó de 1,63 a 1,73 habitantes por vivienda, solo un 6,4% más.

Veinticinco años después, Balears mantiene unas 50 viviendas por cada cien habitantes; Mallorca se encuentra también alrededor de las 50 y Menorca alcanza casi 58.

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