Pleno

El Consell de Ibiza prorroga dos años el actual servicio de autobuses

El conseller de Movilidad calcula que las nuevas concesiones de buses se adjudicarán como pronto a finales de 2024 y que operarán a lo largo de 2025

Un momento de la sesión.

Un momento de la sesión. / C. E.

El pleno del Consell aprobó ayer la prórroga, hasta el 31 de octubre de 2025, de las concesiones del servicio de transporte regular de viajeros a las empresas Ibiza Bus S.A., Autocares Lucas Costa S.A. y Voramar El Gaucho S.L. La ampliación del servicio se debe a que ni siquiera se ha resuelto aún la nueva contrata, por lo que el conseller de Movilidad ibicenco, Mariano Juan, cree que, en el mejor de los casos, la adjudicación no se completará hasta «finales de 2024», de manera que el nuevo servicio no será una realidad hasta bien entrado 2025.

Eso, en el mejor de los casos, insistió Juan. Porque lo habitual tras un concurso de estas características (con los residuos, la basura, la limpieza, la iluminación y el agua sucede lo mismo) es que las empresas participantes «presenten recursos contra los pliegos, alegaciones y que la elección del ganador genere más recursos». Luego, la empresa vencedora habrá de «introducir poco a poco» los nuevos vehículos. Va para rato. Para años. Como mínimo, y «salvo milagros», dos.

Dice que «se podrá adjudicar a finales de 2024 y que se pondrá en marcha en 2025». «Creo -asegura- que ese calendario se cumplirá», si bien puso una objeción: «Espero que el tiempo me dé la razón y no haya recursos». No obstante, está convencido de que su equipo de gobierno, al menos, «adjudicará esa contrata esta legislatura y que estarán en funcionamiento esta legislatura», además de que será el primer consell que «sacará la concesión de buses, por delante de Mallorca y Menorca». En tres años y medio se sabrá si lo logra. Mientras, seguirán funcionando los actuales autobuses.

«Es la constatación de un fracaso», apuntó el conseller de UP, Óscar Rodríguez. También lo calificó así Víctor Torres, conseller socialista, que manifestó que el anuncio de que la adjudicación podría estar lista a finales del próximo año no le genera «mucha confianza».

Aprobadas las cuentas para 2024

Lo que sí es constatable es que el transporte público por carretera será también gratuito en 2024, pues el Consell ha habilitado una partida a tal efecto en sus presupuestos. Pagará el 100% de la bonificación, el doble que ahora, pero espera que el Gobierno de Pedro Sánchez finalmente aporte la mitad que ha venido abonando hasta ahora, tal como Salvador Losa, responsable de Hacienda, explicó durante la aprobación de las cuentas generales de la institución para 2024, que ascienden a 133 millones de euros, un 10,8% más que en 2023 (13 millones más).

Óscar Rodríguez, de UP, discrepa «del modelo de isla» que reflejan esas cuentas. Por ejemplo, está en contra de aumentar el gasto en promoción turística y critica que el cambio climático «no tenga un papel fundamental» en los presupuestos.

O 120 u 80 millones en los bancos

«Apañados vamos si este es el marco en que nos moveremos los próximos cuatro años», dijo Josep Marí, conseller del PSOE, al analizar las inversiones previstas. Criticó especialmente que el Consell tenga en el banco «120 millones de euros» -80 según aseguran fuentes del PP- y le «sorprende» que generen 3,5 millones en intereses anuales. Citó entonces al popular José Vicente Marí Bosó: «Con su gestión, los bancos tienen un chollo». Bosó también se quejaba de que el Consistorio de Vila no aprovechaba sus nutridos remanentes.

Desde el Consell se afirma que ejecutan cada año «por encima de lo presupuestado» y que los 80 millones que hay en el banco «es la cantidad que dejaron los progresistas en 2019». Losa especificó cómo han sido las ejecuciones de sus cuentas en 2021 (seis millones presupuestados, 26 ejecutados) y 2022 (16 previstos, 28 ejecutados), con gobierno del PP, mientras «en los años 2016, 2017, 2018 y 2019 [con el PSOE y Podemos al frente] la ejecución estaba muy por debajo de aquello que se presupuestaba». Los millones que hay en el banco «son los pisos que presupuestaron y no se podían comprar, los tranvías que prometieron y jamás se vieron y los billetes de barco que pretendían que usaran los ciudadanos por no querer ampliar la carretera de Santa Eulària», sostuvo Salvador Losa.