El Consell de Ibiza es, desde hace unos días, más accesible para las personas sordas, según anunció ayer la institución. Se trata de un proyecto desarrollado por el departamento de Participación y cuyo presupuesto ha sido de cerca de 14.000 euros entre instalación de los diferentes componentes, integración del software y la gestión de la licencia de uso por cinco años.

El vicepresidente segundo y conseller de Participación, Javier Torres, explicó que a través de inteligencia artificial «este nuevo sistema permite recoger las alertas sonoras, que se mostrarán en forma de notificaciones visuales y sensoriales, tanto en las luces del edificio como en los teléfonos inteligentes de los usuarios de la Oficina de Asistencia en Materia de Registro (OAMR) que tengan la aplicación instalada».

Para las alertas visuales se han instalado luces «que funcionan como puntos de emergencia». Los sistemas de inteligencia artificial, continuaron, «se han ubicado en lugares próximos a la fuente de sonido y con la menor contaminación acústica posible». Además, se ha tenido especialmente en cuenta «garantizar la accesibilidad en los baños, que suelen ser puntos ciegos» con plafones con luz, recalcaron.