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Arte en Ibiza: Un domingo de liturgia para cerrar el Territori

La amenaza de lluvia obliga a trasladar la clausura del festival

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Un domingo de liturgia para cerrar el festival Territori de Ibiza

La iglesia de Sant Joan revivió ayer el lavatorio de los pies de los 12 apóstoles, aunque, en esta ocasión, la maestra que dignificaba la humildad era una mujer, la artista británica Sarah Misselbrook. Esta ceremonia dio inicio a la jornada de clausura del festival Territori, que culminó por la tarde con una maratón de performances en la nave Hangar 8289 y un concierto, también de evocación ritual, a cargo de Neonymus, un proyecto inspirado en paisajes sonoros que se remontan al paleolítico.

Misa y mercado

El primer contacto de Sarah Misselbrook con Sant Joan fue el pasado domingo 18. La artista conceptual acudía a la tercera edición del festival internacional de performance de Eivissa para preparar una site-specific, una acción inspirada en la plaza de la iglesia del pueblo. Al ver la confluencia de gente, tanto en el mercado de artesanía como a la salida de misa, evocó el capítulo del Evangelio de San Juan.

«Mi trabajo suele ser muy aislado, casi siempre sola en medio del campo o de la montaña. Al verme envuelta de tanta gente, sentí que este espacio mantiene el sentido de comunidad», valoraba después de su intervención. A lo largo de toda su semana en Eivissa, se ha dedicado a recoger muestras del suelo de ocho puntos distintos, «explorando toda la isla y los diferentes tipos de geología».

Sarah Misselbrook limpia los pies a una espectadora en el porche de la iglesia. J.A.C.

Misselbrook guardó todo el material de estas ocho incursiones en otros tantos frascos y ayer los colocó en un altillo del porche lateral del templo, lleno de curiosos, donde se trasladó su performance por la amenaza de lluvia. Había otro bote más con su pelo, que se rapó el día anterior en la misma plaza.

La artista mezcló tierra de cada lugar en un barreño con agua, que depositó a un lado del porche. Bañó sus pies en él y recorrió una larga tela que cubría el suelo hasta llegar al otro extremo. Tras limpiarse sus pies, se arrodilló un par de minutos frente a la silla y el lebrillo con agua, hasta que una espectadora adivinó sus intenciones y se atrevió a seguir sus pasos. Finalmente, no fueron doce, sino ocho las personas a las que sirvió Misselbrook lavando y secando con mimo sus pies.

A resguardo

Por la tarde, la amenaza de lluvia trastocó los planes del festival y tanto las acciones de Peter Rosvik, Marc Montijano y Miss Beige, programadas en s’Alamera, todas ellas con buena carga de reivindicación social, como el concierto de Neonymus en el baularte de Sant Pere se trasladaron a resguardo, en el Hangar 8289. Pese a este contratiempo, la directora de Territori, Isa Sanz, se mostraba más que satisfecha con el resultado de esta tercera edición.

«Han sido muchos días de mucha emoción y pelos de punta». Eso sí, para mantener este nivel ascendente del festival, se necesitan «más apoyos económicos». «Ya es un festival grande y hace falta más presupuesto y ayuda privada», apuntó.

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