En busca de un estilo personal
Los pavimentos, en todos sus tipos y formas, son un universo abierto para lograr la estética deseada
Los pavimentos, en horizontal y vertical, permiten juegos de colores y texturas que aportan un plus a la estética de la vivienda. | FOTOS: SHUTTERSTOCK / d.b. eivissa
Tanto en la construcción de una nueva vivienda o local comercial como en su reforma, un aspecto a tener muy en cuenta es el pavimento que se va a aplicar en el suelo. Definir qué usos va a tener (cuánta gente va a transitar por él), en qué estancia se va a utilizar o qué mantenimiento posterior va a necesitar son algunos aspectos a valorar antes de realizar la elección.
Los revestimientos cerámicos son duraderos y resistentes. | / d.b. eivissa
Existen suelos de madera, de cemento, cerámicos o textiles (estos últimos poco frecuentes en España), y cada uno de ellos tiene unas características que es imprescindible conocer.
El microcemento es una opción estética y funcional. | / d.b. eivissa
Los suelos de madera ofrecen sensación de confort, si bien su mantenimiento es más delicado. Pueden ser de madera natural, para viviendas o espacios poco transitados, pues sufren más desgaste, o sintéticos, que son más resistentes.
Los suelos cerámicos son los más habituales, tanto por su gran resistencia como por la facilidad para limpiarlos, así como por sus infinitas posibilidades de personalización. Colores, texturas, formatos y calidades diferentes que pueden adaptarse tanto a superficies en horizontal como en vertical. Cada vez es más frecuente observar revestimientos cerámicos en alguna pared del salón, habitación u otras estancias como elemento decorativo con muy buenos resultados.
Los cementos y el hormigón eran opciones meramente industriales hace décadas, pero su aplicación en el ámbito residencial hace años que resulta todo un éxito. El microcemento tiene un impacto visual muy interesante, ya que logra suelos continuos a los que se puede aplicar colores o texturas, en interior y exterior.