“Euros de tu Nómina”: la iniciativa de Banco Santander que convierte las donaciones de empleados en ayuda real
Esta iniciativa que han llevado a cabo los empleados de la entidad financiera con sus aportaciones ha repartido más de 620.000 euros entre ONG que trabajan con personas vulnerables.
Una pequeña aportación mensual puede convertirse en una ayuda decisiva. Eso es lo que demuestra cada año la iniciativa “Euros de tu Nómina”, el programa impulsado por Banco Santander que canaliza las donaciones voluntarias de sus empleados para apoyar proyectos sociales de organizaciones sin ánimo de lucro. La entidad, además, iguala la cantidad aportada por la plantilla, multiplicando el alcance de esta acción.
En su edición de 2026, el fondo ha repartido 627.843 euros entre 17 organizaciones sociales, seleccionadas entre los 279 proyectos que se presentaron. Las iniciativas premiadas se enmarcan en cuatro grandes ámbitos —Discapacidad, Inclusión Social, Salud y Cooperación Internacional— y comparten un objetivo: mejorar la vida de colectivos vulnerables desde el trabajo directo sobre el terreno. En cada una de las cuatro categorías de la convocatoria se han seleccionado cuatro entidades ganadoras: tres de ellas recibirán 42.990 euros y la otra, 22.990 euros. Además, en esta edición, se ha incorporado un premio especial de 20.000 euros.
Más allá de las cifras, la convocatoria refleja una forma de colaboración entre empresa y tercer sector que pone el foco en el impacto directo sobre las personas. Los proyectos ganadores fueron elegidos mediante votación online por los empleados del banco en España, después de una primera selección de 32 finalistas realizada por un comité interno.
Un apoyo económico que cambia vidas
Cada uno de los proyectos seleccionados responde a una necesidad concreta. En algunos casos, la ayuda permitirá adquirir equipamiento especializado, financiar becas formativas, reforzar programas de inserción laboral o ampliar la atención a colectivos especialmente vulnerables.
Uno de los ejemplos es el de Fundación UPACESUR, una de las entidades reconocidas en la categoría de discapacidad. Su proyecto permitirá incorporar tecnología avanzada para la neurorehabilitación de menores con alteraciones neurológicas. Según explica Susana Sánchez, directora técnica de la entidad, esto “supone una mejora importante en el equipamiento del centro. Los materiales de rehabilitación tienen un coste elevado que muchas asociaciones no pueden asumir por sí solas”.
La ayuda se destinará a la adquisición de dispositivos de terapia interactiva y de movimiento que facilitarán tratamientos a niños y niñas que, de otro modo, no podrían acceder a ellos. El impacto, en este caso, no solo se mide en recursos materiales, sino en igualdad de oportunidades para las familias atendidas.
Oportunidades para empezar de nuevo
La convocatoria también reconoce proyectos que trabajan en procesos de acompañamiento social. Es el caso de Fundación RedMadre, que destinará la ayuda recibida a ampliar su programa de becas de formación dirigido a madres de su red, con el objetivo de facilitarles un empleo estable y digno para sacar adelante a sus hijos.
La entidad trabaja con más de 40 asociaciones en toda España y adapta su respuesta a las necesidades de cada territorio. Su presidenta, María Torrego, resume así el valor del premio: “Supone una ayuda económica muy necesaria para sacar adelante proyectos importantes para la formación y el acceso a un empleo de nuestras madres tras acompañarlas durante su embarazo”.
El enfoque de estas iniciativas muestra una dimensión esencial de la acción social. No se trata solo de cubrir necesidades urgentes, sino también de generar autonomía. Formación, empleo y acompañamiento se convierten así en herramientas para romper ciclos de exclusión social y construir nuevos proyectos de vida.
De España a Honduras: solidaridad sin fronteras
Entre las organizaciones premiadas también figuran entidades que trabajan fuera de España. La convocatoria mantiene una categoría específica de cooperación internacional, lo que amplía el alcance del programa a contextos donde la vulnerabilidad se combina con otras carencias.
Es el caso de Fundación ACOES Honduras, que desarrolla proyectos educativos para jóvenes universitarios de familias con escasos recursos. La financiación se destinará a la compra de ordenadores y aplicaciones informáticas para estudiantes que, sin ese apoyo, tendrían muy difícil continuar su formación.
El padre Álvaro Ramos, vinculado a la fundación, destaca el valor simbólico del reconocimiento: “Honduras es un país de los más olvidados del mundo, pero que los empleados de Banco Santander nos hayan elegido a nosotros, posibilita que los más olvidados del mundo sean recordados”. En países como Honduras, donde el acceso a recursos tecnológicos sigue marcando profundas desigualdades, este tipo de apoyo puede marcan la diferencia.
Una iniciativa que multiplica el compromiso
La ceremonia de entrega se celebró en la Ciudad Financiera de Banco Santander en Boadilla del Monte, Madrid ante más de 700 asistentes, además contó con la participación de Ana Botín y Rafael Nadal y sirvió para poner rostro a los proyectos premiados y a quienes hacen posible esta red solidaria. Durante el acto, Ana Botín, presidenta de Banco Santander, subrayó el sentido colectivo de la iniciativa con una reflexión que resume el espíritu del programa: “El mensaje de estos premios es un mensaje de esperanza, un mensaje de optimismo y un mensaje de lo mucho que podemos hacer juntos para transformar vidas. Y esto son realidades que hacéis posible las organizaciones que estamos reconociendo hoy”.
La singularidad de “Euros de tu Nómina” reside precisamente en esa dimensión compartida. No es solo una línea de acción social corporativa, sino una iniciativa en la que los propios empleados identifican proyectos, los apadrinan y participan activamente en su selección. Esa implicación convierte la solidaridad en algo cercano y cotidiano. Una decisión individual que, sumada a la de miles de personas, termina financiando terapias para niños, una oportunidad para madres vulnerables o acceso a educación para jóvenes en países en desarrollo.