El PP espera que Córdoba «recapacite» y dimita porque «no puede gobernar solo»

El vicepresidente tercero del Consell de Formentera, José Manuel Alcaraz, sostiene que es «absurdo» que el presidente se atrinchere en el cargo porque «se ha metido solo en un túnel sin salida»

La dimisión en bloque del equipo de gobierno es «la última opción» que baraja Sa Unió

Llorenç Córdoba, durante su discurso en el pleno de investidura. Al fondo, de pie, los consellers de Sa Unió. | D. I.

Llorenç Córdoba, durante su discurso en el pleno de investidura. Al fondo, de pie, los consellers de Sa Unió. | D. I. / eugenio rodríguez. eivissae.r.

El presidente del PP de Formentera y vicepresidente tercero del Consell, José Manuel Alcaraz, confía en que el presidente insular, Llorenç Córdoba, «recapacitará» y, pese a su resistencia a dimitir, tirará finalmente la toalla porque «está en juego la gobernabilidad de la institución. «No puede gobernar solo», afirma Alcaraz. «Es absurdo. Se ha metido él en este túnel sin salida», subraya.

Hoy finaliza el plazo que los ocho consellers de Sa Unió, la coalición que forman el PP y Compromís amb Formentera, dieron a Córdoba para que renuncie y entregue el acta de conseller con el objetivo de que el equipo de gobierno, con un nuevo presidente, pueda mantener la mayoría.

Este fue el ultimátum que lanzaron los aún compañeros de gobierno a Córdoba, después de denunciar públicamente el pasado miércoles que éste estaba presionando al Govern para obtener «un sobresueldo de entre 3.000 y 4.000 euros al mes», cuando sus ingresos en el Consell y el Parlament asciende a unos 80.000 euros anuales.

Alcaraz afirma que poco antes, el viernes anterior, cuando el presidente se reunió con todo su gobierno para explicar los motivos por los que había creado esta crisis, Córdoba rehusó «una salida digna»: renunciar a su cargo en el Consell de Formentera y seguir como diputado balear sin hacer públicos los motivos reales de la crisis.

Córdoba se atrinchera en el cargo

En cambio, Córdoba se ha atrincherado, y pese a que su gobierno ya no le quiere, se niega a dimitir con el argumento de que está siendo víctima de «un chantaje» organizado desde el PP de Mallorca. «Me ha elegido el pueblo de Formentera y tengo que responder ante él», dijo Córdoba horas después de que Sa Unió revelara los motivos reales por los que éste había amenazado, con mensajes crípticos, con dejar de apoyar al Govern en el Parlament. Córdoba no atendió ayer las llamadas de este diario.

Alcaraz reveló el sábado a este diario que el presidente le llegó a plantear, en una reunión a solas el 4 de noviembre, el uso de «fondos reservados del Govern», que «no existen», para cubrir la compensación económica que reclama.

Javi Serra de Compromís, Llorenç Córdoba y José Manuel Alcaraz del PP de Formentera.

Javi Serra de Compromís, Llorenç Córdoba y José Manuel Alcaraz del PP de Formentera. / D. I.

Ahora, sin la posibilidad de que haya vuelta atrás, los consellers de Sa Unió esperan que hoy Córdoba presente su dimisión y, de lo contrario, contactarán con los dos grupos de la oposición (Gent per Formentera y PSOE) para explorar la posibilidad de arrebatarle la presidencia a través de una moción de censura.

La otra alternativa que baraja Sa Unió, aunque es «la última de todas», es la dimisión en bloque del equipo de gobierno y dejar solo al presidente. Si los consellers de PP y Compromís dieran este paso abocarían al Consell a una situación de «ingobernabilidad». «Por eso es la última de las opciones», recalca Alcaraz.

«Seguiremos al pie del cañón»

Por el momento, en medio de esta devastadora tormenta política y a la espera de que Córdoba «recapacite», el equipo de gobierno continuará hoy con su agenda. «Tengo una reunión en el Consell de Ibiza sobre el proceso de estabilización y otros compañeros también tienen programadas diversas reuniones. Seguiremos al pie del cañón. Por buenas o malas que fueran las relaciones con el presidente hemos trabajado y es por eso por lo que la gente está contenta. Por lo menos esa es la sensación que tenemos», justifica el dirigente popular.

Hay que tener en cuenta que, inicialmente, el equipo de gobierno tiene previsto aprobar, en el pleno del día 22, el primer presupuesto de este mandato. Alcaraz, como conseller de Promoción Económica, afirma que sólo faltan «unas pinceladas». Al presidente le corresponde firmar la memoria del presupuesto y convocar el pleno. «No creo que obstaculice la acción de gobierno. Él sabe que no podemos dejar de lado el gobierno de la institución», indica Alcaraz en el caso de que la crisis se prolongue mucho más.

PSOE: «No nos pueden exigir un salto al vacío»

Por su parte, el portavoz del PSOE, Rafa Ramírez, manifiesta su «preocupación» por que la crisis de gobierno afecte a la aprobación del presupuesto del Consell, ya que «podrían paralizarse muchas cosas que están en marcha».

El conseller socialista califica de «terrible» todo lo que esta sucediendo. «No hay nadie pilotando. Todo parece una pelea que llega a unos límites insospechados, pero se tiene que probar [lo que denuncia Sa Unió] porque es muy grave destituir a un presidente elegido democráticamente por mayoría absoluta y que ha sido votado por Sa Unió. No nos pueden pedir que demos un salto al vacío», recalca.

Así, Ramírez considera que Sa Unió todavía tiene que mover muchas piezas del tablero, en una situación «muy compleja», antes de exigir el apoyo de la oposición. De hecho, recuerda que ni Sa Unió ni Córdoba cuentan con su confianza. Al ser preguntado sobre la posibilidad de que, como sucedió en 2005, la izquierda llegase a un acuerdo con Córdoba para recuperar el gobierno del Consell a través de una moción de censura, Ramírez asegura que «en este momento» plantear esta opción es «adelantarse mucho».

Moción de censura inviable sin que GxF esté al completo

En el caso de que la izquierda aceptara echar una mano a Sa Unió para apartar a Córdoba de la presidencia del Consell con el apoyo a una moción de censura, ésta no se podría formalizar de inmediato porque, primero, Adan Ferrer, el sustituto de Silvia Tur, en Gent per Formentera (GxF), debe tomar posesión del cargo. Aún no han llegado las credenciales de la Junta Electoral, pero se prevé que el nuevo conseller de GxF tomé posesión del cargo en el pleno del día 22. Tal como publicó este diario, la vía de la moción de censura se antoja muy difícil porque Sa Unió necesita que GxF y PSOE la apoyen.