Llorenç Córdoba, presidente de Formentera: "No dimitiré hasta que no me den una razón"

Reconoce que su situación económica no es buena pero señala que solo ha pedido que se le compensen los gastos de parte de sus viajes a Palma que paga de su bolsillo

Concentrados en apoyo de Córdoba frente a la sede del Consell.

Concentrados en apoyo de Córdoba frente a la sede del Consell. / Carmelo Convalia

Apenas unas horas después de que todos sus consellers le hayan pedido en rueda de prensa que dimita de todos sus cargos por solicitar sobresueldos en el Consell y en Palma porque está "arruinado", el presidente de Formentera, Llorenç Córdoba, se ha acercado hasta la plaza de la Constitución, donde se encuentra la sede de la institución y donde una veintena de ciudadanos se han concentrado para manifestarle su apoyo.

Córdoba ha reconocido a Diario de Ibiza que en estos momentos se siente “aturdido, decepcionado y asimilando la intención [de Sa Unió de que dimita de todos sus cargos] porque la manera en la que lo han hecho sigo sin entenderla”. El presidente del Consell y diputado en el Parlament balear ha dicho que piensa dar las explicaciones pertinentes: "No tengo que esconder nada, no he hecho nada que esté mal".

Llorenç Córdoba negó la mayor acusación de sus ex socios de gobierno sobre su interés económico en toda esta crisis: “Lo que han dicho es falso, es un ataque personal y se ha visto. Ellos mismos han admitido que se había planteado antes echarme de la presidencia”. Además, ha recodado que primero le ofrecieron irse de la presidencia y quedarse como diputado para, una semana después, pedir su dimisión de ambos cargos: “Esto tiene un nombre y es chantaje, me han estado chantajeando y no hay una razón clara por la que tenga que dimitir”.

Córdoba dialoga con un vecino durante la concentración en su defensa.

Córdoba dialoga con un vecino durante la concentración en su defensa. / Carmelo Convalia

Admitió que su situación económica no es buena: “Si que me cueste llegar a final de mes, a mí y a mi familia, es delito y es una razón para que dimita, igual lo tengo que aprender y dimitir. Pero es la única razón que han expuesto". El presidente ha recordado que le han echado de Sa Unió: "Todo ha sido una cosa organizada por el PP de Palma ayudado desde aquí por Sa Unió, lo digo claro: ha sido una estafa a los ciudadanos de Formentera. Presentar a un independiente para que ganara las elecciones y luego a las primeras de cambio retirarle de la forma más rastrera posible”.

"No pienso dimitir hasta que tenga una razón"

En sus declaraciones delante de las pancartas de apoyo extendidas frente a la Casa Consistorial, Córdoba ha recordado que le han pedido la dimisión “en prensa, pero no pienso dimitir hasta que tenga una razón por la que se demuestre que tengo que dimitir. Me ha elegido el pueblo de Formentera y tengo que responder ante él”.

También ha señalado que “a los partidos puede no gustarles mi actuación, no están acostumbrados e incluso diría que son de dudosa idea democrática. Lo digo por la actuación de hoy, el día de la Constitución”. Córdoba ha reconocido que en estos momentos pasan por su cabeza muchas cosas y entiende que “si defender los intereses de la isla es hacerles el juego sucio a la gente que ha hecho este movimiento, flaco favor le haría a Formentera si dimitiese”.

Al ser preguntado si lo que pretende es cobrar más dinero en sus responsabilidades públicas, ha manifestado: “Tengo un sueldo y tengo unas dietas globalizadas y por ahí no ha habido ningún problema. Solo digo que no se están compensando los gastos que tengo para ir a Mallorca, solo pido eso”. Ha explicado que el día en que hay un acto en el Parlamente, es esta institución la que aplica unas dietas, pero cuando no, "que me llama la presidenta al Consolat, que tengo que ir por otra cosa, todos los días de la investidura que tuve que ir, en julio, el Parlament no asumía ningún gasto. Estos gastos los estaba pagando de mi bolsillo y del de mi familia". A su juicio, “no se puede pedir a un trabajador público que ponga de su bolsillo los gastos que corresponden a su trabajo”.

El presidente advierte además de que su difícil situación económica no interfiere en su actividad política: “En ningún caso, no estoy muerto de hambre ni desnutrido. Estoy intentando pagar los estudios de mis hijas en el sitio que sea mejor y me han pedido ellas y lo puedo hacer. El tema de arruinado es una palabra que han utilizado porque quieren. No me sobra el dinero, pero lo único que han podido hacer con esa comunicación [de Sa Unió] es demostrar que no soy corrupto, si lo fuese no buscaría una fórmula para compensar estos gastos”.

Preguntado sobre si emprenderá acciones legales contra los consellers de Sa Unió, explica: "No me lo he planteado, aunque me lo han propuesto. Es una intromisión en el honor de mi familia y me duele por ellos. Mi mujer y mis hijas no deben ir con la cabeza baja por algo que no he hecho".