Un menor que huyó de la policía porque circulaba en patinete eléctrico por la acera en Ibiza denuncia la agresión de varios agentes

La patrulla le dio el alto cuando circulaba en dirección a su domicilio, en Vila

El joven se dio a la fuga por «miedo» a que los policías le requisaran el vehículo

Una patinete eléctrico en una esquina del paseo de Vara de Rey de Vila.

Una patinete eléctrico en una esquina del paseo de Vara de Rey de Vila. / Toni Escobar

Un menor de 17 años ha denunciado la presunta agresión en Ibiza por parte de un grupo de agentes del Cuerpo Nacional de Policía en la puerta de su casa después de que éstos le hubieran dado el alto mientras circulaba en patinete eléctrico por una calle del centro de Vila y él se diera a la fuga.

Los hechos ocurrieron el pasado 28 de noviembre, a las 22 de la noche, cuando el menor se dirigía a su casa desde el insituto Isidor Macabich, donde estudia mecánica, según relató su madre a este diario. El menor recibió la orden de detenerse por parte de una patrulla que circulaba por la zona ya que conducía sin casco, cuyo uso es obligatorio dentro del término municipial de Vila.

Ante el alto de los agentes, el joven decidió darse a la fuga y continuar su trayecto. Al comprobar que el semáforo para cruzar al otro lado y seguir hasta su domicilio estaba en rojo, decidió circular por la acera, infringiendo la normativa establecida por la Dirección General de Tráfico para este tipo de vehículos.

Miedo al decomiso del patín

«No se detuvo porque tenía miedo a que se lo quitaran [el patinete eléctrico]», explicó la madre del menor. «Le había puesto una pantalla al patinete y no sabía si podía tenerla», añadió.

Ante la huida, los agentes decidieron perseguirle con el coche patrulla hasta que el joven llegó hasta su domicilio, situado en una planta baja de la calle de Josep Tur i Llaneras, en la zona de es Viver.

Según la versión contada por la madre del denunciante, en este momento «escuchó gritos» en el exterior de la vivienda pidiendo ayuda y le costó reconocer la voz. «Entonces no sabía que era mi hijo, escuché que me llamaban y salí de casa», continuó.

Al parecer, los agentes se habían detenido frente a la verja del domicilio con el furgón cuando el menor se disponía a acceder al patio de la casa y cuando ella salió, varios de ellos estaban abalanzados sobre el menor con la intención de reducirle.

«Yo les empecé a pedir que soltaran a mi hijo y a intentar liberarlo», prosiguió. Luego, se inició un forcejeo entre los miembros de la patrulla y la progenitora del joven, que ante sus reproches recibió la respuesta, por parte de uno de los policías, de que «estaban haciendo su trabajo.

Tras esta intervención por parte de la madre del joven, los agentes se tranquilizaron, como recoge el escrito de denuncia.

Un posible lesión

El menor, acompañado de su madre, acudió a la comisaría del Cuerpo de Policía Nacional de Ibiza esa misma noche a denunciar la presunta agresión, que habría provocado al joven un fuerte dolor en una parte de la cabeza al haber recibido varios golpes por parte de los agentes.

Así como cierta pérdida de la capacidad auditiva desde que se produjeron los hechos, asegura su madre. No obstante, en el parte de lesiones se refleja que este problema de audición podría deberse a un tapón en el conducto auditivo del menor.

El afectado está ahora a la espera de acudir a una cita el próximo lunes con el médico especialista para que le indique si presenta una rotura en el tímpano, ya que los fuertes dolores le inducen a pensar que podría haber sufrido una perforación.