Movilización

Clamor en Ibiza por «el fin de la guerra de Israel contra Gaza»

Cerca de 700 personas marchan por las calles principales de Vila para mostrar su solidaridad con el pueblo palestino y reclamar «sanciones económicas y políticas a Israel con el fin de obligarlo a respetar el derecho internacional y las resoluciones de la ONU»

Maite Alvite

Maite Alvite

«Si hay que hacer miles de protestas para mostrar al mundo que bombardear niños no está bien es cuando te das cuentas de que hemos fallado como humanidad». Esta reflexión está escrita en un cartel que levanta bien alto una joven que está en la cabecera de la manifestación convocada por la Plataforma de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Marchan junto a la adolescente centenares de personas. Todas ellas han salido hoy a la calle con el mismo propósito, clamar por «el fin de la guerra de Israel contra Gaza». Muchos de ellos portan banderas palestinas y pancartas de protesta como la que preside la marcha, en la que se lee ‘Eivissa amb Palestina, Stop Genocidi, visca Palestina Lliure!’.

La movilización arranca a mediodía desde la calle Navarra para recorrer luego las principales arterias de Ibiza. Un número importante de las personas que se manifiestan forman parte de la comunidad marroquí de la isla. «En Marruecos Palestina se considera como una cuestión nacional», explica Chakir Bouassel. Es uno de los portavoces de la Plataforma de Solidaridad con el Pueblo Palestino, un movimiento, en el que, detalla, «no solo están implicadas todas las asociaciones de la comunidad árabe musulmana de Ibiza, sino también colectivos de ingleses, irlandeses, italianos e ibicencos que forman parte de asociaciones en pro de la justicia».

«¡Esto no es una guerra, esto es un genocidio!» clama la multitud cuando hace un breve alto en la avenida de España, a la altura del Consell de Ibiza. No es el único lema que se grita en catalán, castellano y árabe durante el recorrido. Los manifestantes también alzan la voz para decir «¡Gaza no está sola!», «¡Palestina libre!» o «¡Israel asesina, Europa patrocina!».

Varias representantes de Emprendada Feminista, junto a otras compañeras de la Comisión 8M, se han unido a la movilización con una gran pancarta en la que han escrito «La causa palestina es también una causa feminista». «Los dos son movimientos de emancipación y liberación y señalan la opresión, no solo la patriarcal sino también la colonial y la capitalista», comenta una de ellas.

VÍDEO | Así ha sido la manifestación por Palestina en Ibiza

Entre los manifestantes hay muchas caras conocidas del activismo ibicenco, como Graciela Masiano, de Ibiza Conciencia, y Karen Killeen, de Extinction Rebellion, que están dentro del movimiento IEivissa amb Palestina’. También hay algún político ,como Josep Marí Ribas Agustinet, portavoz del PSOE en el Consell de Ibiza y secretario general de la Federación Socialista de Ibiza; y Óscar Rodríguez, conseller de Unidas Podemos en la máxima institución insular.

El sonido de los tambores y de la música árabe acompañan a la movilización, que llama la atención de cientos de viandantes. Algunos la contemplan en silencio, otros aplauden a su paso o la graban con sus móviles. Da la impresión de que cada vez se va sumando más gente a la protesta, sobre todo cuando transcurre por las avenidas de Ignasi Wallis y Bartomeu de Rosselló.

700 personas

«Creemos que aproximadamente hay unas 700 personas», señala Luis Ruiz, portavoz junto a Bouassel de la Plataforma de Solidaridad con el Pueblo Palestino.

«‘¡Gaza aguanta, el mundo se levanta!», exclama la multitud mientras recorre la avenida de los Andenes. La marcha concluye en el monumento a los corsarios, donde todo está preparado para la performance que ha creado para esta ocasión Barbara Di Giacinto, confundadora de Extinction Rebellion Ibiza junto a Karen Killeen.

La imagen que ofrece la plaza de es Martell no deja a nadie indiferente. En la base del árbol de Navidad se han colocado ilustraciones que reproducen imágenes de fotoperiodistas que han retratado el horror en Gaza. Muy cerca, en el suelo, hay peluches y en las escalinatas, decenas de zapatos infantiles con nombres al lado, que recuerdan a los miles de niños fallecidos a causa de la guerra en la Franja de Gaza. En los alto del mirador, junto al nacimiento, instalan en este momento una gran pancarta en la que se lee ‘Jesús nació en Palestina’.

La multitud guarda unos minutos en silencio «en respeto por todas las personas que han perdido la vida estas últimas seis semanas en la guerra de Israel contra Gaza». Una mujer toca el violonchelo mientras Di Giacinto, en la piel de una mujer palestina, limpia con delicadeza y gesto apesadumbrado un pequeño montón de zapatitos que tiene a su alrededor.

El manifiesto

El sonido de la guerra envuelve la emotiva escena cuando se acerca a ella una mujer de negro, que solloza y la abraza. Representa, como explica luego la performer , «el Occidente que empatiza con la causa palestina y que entiende que hay un genocidio». «¿No escuchan el ruido de las bombas?, ¿acaso no ven tantos niños muertos?. Este mundo duerme, pero tiene que despertar», dice en alto Di Giacinto dirigiéndose al público concentrado en la plaza.

A continuación tres jóvenes leen en catalán un manifiesto. El mensaje es claro: denunciar el genocidio en Gaza y pedir que se detenga «la matanza que el ejército israelí ha provocado sobre la población civil». «Exigimos sanciones económicas y políticas a Israel para obligarle a respetar el derecho internacional y las resoluciones de la ONU», dicen. Reclaman también a «los gobiernos de la Unión Europea y de los países árabes que rompan relaciones con el Estado genocida de Israel»; que su presidente «comparezca ante un tribunal de justicia por crímenes contra la humanidad» y que «la población colabore con la campaña de boicot a los productos y empresas que dan apoyo al régimen sionista de Israel».

Ese mismo texto se leerá luego en castellano y árabe, intercalando la lectura con la performance, que continúa con un poema recitado en inglés por Ebyän Zanini y una canción compuesta e interpretada por Andrea Sole. Melissa Jeffers y Killeen animan después a la gente congregada en la plaza de es Martell a corear en inglés la rima «I have a dream, one day to see the liberation of Palestine». («Tengo un sueño, ver algún día la liberación de Palestina»).

La movilización concluye en el puerto de Ibiza dos horas y cuarto después de su arranque en la calle Navarra con una oración en árabe por las víctimas.

A la pregunta de si la Plataforma de Solidaridad con el Pueblo Palestino tiene programadas más protestas en las próximas semanas responde uno de sus portavoces, Luis Ruiz: «Ojalá ésta sea la última movilización y que por fin haya un alto el fuego y se busque una solución pacífica».