Urbanismo

Ibiza no permitirá que los edificios crezcan en altura

El Consistorio aprueba la adaptación municipal del Decreto de medidas urgentes en materia de vivienda

Ibiza desde Dalt Vila.

Ibiza desde Dalt Vila. / Vicent Marí

El pleno del Ayuntamiento de Ibiza aprobó esta mañana a la propuesta de acuerdo para adaptar al municipio el Decreto Ley 6/2023, de medidas urgentes en materia de vivienda del Govern balear, concretamente para facilitar la reconversión de locales existentes en viviendas en ocho zonas del municipio, para que se puedan dividir pisos en edificios plurifamiliares (aunque exceptuando las existentes en suelo urbano dentro del ámbito del conjunto histórico) y para permitir el cambio de uso y de aprovechamiento en los terrenos calificados para equipaciones dotacionales públicas. El equipo de gobierno ha descartado que, como se contempla en el decreto, se permita el crecimiento en altura, es decir, que no se podrán sumar más plantas a las ya existentes en toda la localidad. 

El concejal de Urbanismo, Actividades, Patrimonio Histórico y Vivienda, Juan Flores, explicó que, en cuanto a la reconversión de locales existentes en viviendas, propone que se aplique en aquellos comercios situados “en planta baja y/o superiores, situados en suelo urbano con la calificación de edificación abierta” y únicamente en las zonas de Can Sant y Ca n'Escandell, Can Cantó, Can Misses, Cas Serres, Platja d’en Bossa, Puig des Molins y Talamanca.

Excepciones

También se exceptúan de la aplicación de esta disposición aquellos locales existentes en suelo urbano con la calificación de edificación abierta en varias zonas de Platja d’en Bossa y en los locales existentes en suelo urbano con la calificación de Eixample (ensanche). Pero respecto a la zona calificada de Eixample comprendida entre la avenida de España-avenida de Sant Jordi-calle del Port de la Sabina–Josep Tarrés-Ramon Muntaner-Pere Escanelles y el Passeig de ses Pitiüses (en ses Figueretes), “se propone facilitar la conversión del local existente en planta baja en vivienda siempre que este esté situado de forma que exista una separación entre la alineación en la calle y la fachada del local y/o no tenga fachada que dé a paseo o espacio libre público”.

Tampoco se incluyen en esta disposición los locales existentes en suelo urbano “dentro del ámbito del conjunto histórico, dado que actualmente no hay limitación por razones de intensidad de uso en la normativa de aplicación, teniendo que tramitarse las solicitudes como hasta ahora, mediante la correspondiente licencia urbanística de cambio de uso”.

Respecto a la aplicación de la norma temporal de modificación de densidad de viviendas para facilitar la división de unifamiliares entre medianeras, el informe técnico propone permitir esta disposición en aquellas viviendas existentes en edificios plurifamiliares o plurifamiliares adosados que estén situados en suelo urbano con uso característico plurifamiliar, siempre y cuando sus dimensiones permitan una división que cumpla con las condiciones de habitabilidad y con la densidad máxima de una vivienda por cada 60 m² de superficie edificable residencial de la parcela permitida por el planeamiento. También se exceptúan de la aplicación de esta disposición los edificios existentes en suelo urbano dentro del ámbito del conjunto histórico “para la protección patrimonial de sus características tipológicas”.

"Es un objetivo de la revisión del Plan General frenar las alturas de la edificación, para lo cual, la posibilidad de aumentar las alturas de las edificaciones existentes iría totalmente en contra del modelo de ordenación del término municipal"

En cuanto al cambio de uso y de aprovechamiento a los terrenos calificados como equipaciones públicas y privadas, el Ayuntamiento aplicará esta disposición en los suelos calificados como equipaciones dotacionales públicas en todo el término municipal. No se permitirá este cambio de uso en los terrenos calificados como equipaciones privadas.

Tampoco se permitirá el crecimiento en altura. “El modelo de ordenación que pretende el nuevo PGOU establece regulaciones de edificabilidad adecuadas para intentar reducir el techo de población máxima, procurando una mejora de la adecuación de los parámetros reguladores de la tipología arquitectónica, la altura y la intensidad originarias de las diferentes zonas urbanas. Por lo tanto, es un objetivo de la revisión del Plan General frenar las alturas de la edificación, para lo cual la posibilidad de aumentar las alturas de las edificaciones existentes iría totalmente en contra del modelo de ordenación del término municipal», indica Flores.

«En urbanismo las prisas no son buenas. Es un error aprobar estas medidas hoy. Es un día triste para los vecinos», señaló Salewski, al tiempo que acusó al equipo de gobierno de «seguir fomentando así la especulación inmobiliaria»

Críticas del PSOE

Se trata del primer ayuntamiento de la isla que ya sabe cómo aplicará el decreto. Tanta prisa se han dado (quisieron, pero no pudieron, tenerlo listo en octubre)que el alcalde felicitó a Flores. Y esas prisas fueron, precisamente, criticadas por el socialista Jordi Salewski: «En urbanismo las prisas no son buenas. Es un error aprobar estas medidas hoy. Es un día triste para los vecinos», señaló, al tiempo que acusó al equipo de gobierno de «seguir fomentando así la especulación inmobiliaria». A su juicio, los nuevos pisos «saldrán al mercado a un precio tasado al que mucha gente no podrá acceder». Es más, cree que «ni siquiera saldrán a la venta o al alquiler» («esto es Eivissa», alegó) y, consecuentemente «seguirán subiendo los precios». «No creo que usted crea que esto funcionará. Y si lo cree, es un ingenuo. No va a la raíz del problema. La gente no podrá acceder a esos pisos, salvo compartiéndolos, en condiciones no dignas (…) Habrá más vivienda, pero para lo mismo».

Jordi Salewski calificó de «propaganda» lo aprobado, y recordó al PP que «hay muchos pisos vacíos durante el año. Hagan algo con eso». Para solucionar la vivienda, el socialista apuesta por «construir más pisos públicos de calidad y luchar contra el alquiler turístico, pero de verdad». Flores le preguntó «dónde están esas 532 casas de Ca n’Escandell que se esperan desde hace años» y que el anterior equipo de gobierno prometió tantas veces.

Guadalupe Nauda, edil de Unidas Podemos, criticó la conversión de locales en viviendas porque «fomentará que el pequeño comercio se quede sin ese espacio», pero el responsable de Urbanismo le explicó que esa conversión sólo será posible en barrios «donde prácticamente todos los locales ya se usan como vivienda», es decir, en «zonas que no son meramente comerciales», razón por la que han «vetado las plantas bajas del Eixample». Nauda, que se abstuvo, replicó que si ya se usan los locales comerciales como vivienda, «ahora se legalizará esa actividad».

El portavoz de Vox, Andrés Delgado, que dio su apoyo, «por supuesto», criticó a Jordi Salewski: «Habla usted como si no hubiera gobernado aquí durante ocho años. En la empresa privada le habrían despedido al primer año», en referencia a la escasez de vivienda pública.