Caso Costa | Críticas contra el vicepresidente del Govern

El PSOE insta a Antoni Costa a que, «por dignidad, no haga un ‘Rubiales’ y dimita»

Los socialistas salen en tromba contra el vicepresidente del Govern en el pleno del Parlament: le acusan de «rescatar a un amigo» acusado de agredir sexualmente a una mujer y de «minimizar los hechos»

Antoni Costa, el vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Hacienda e Innovación

Antoni Costa, el vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Hacienda e Innovación / CAIB

El ibicenco Antoni Costa, vicepresidente del Govern, mano derecha de la presidenta balear, Marga Prohens, y responsable de la conselleria de Economía y Hacienda, fue el principal protagonista de la sesión plenaria del Parlament balear de hoy por haber nombrado como alto cargo de una empresa pública a su amigo Juan Antonio Serra Ferrer, pese a saber que estaba imputado por agresión sexual y por golpear a un policía. Las disculpas de Costa, tanto en el pleno como un día antes en una rueda de prensa, no sirvieron para mitigar los ataques que contra él lanzaron desde la bancada socialista: «No haga eso. No se haga eso. Por dignidad, no haga un ‘Rubiales’, dimita. Las disculpas son necesarias y las ha hecho, pero hay un paso más por dignidad que debe hacer: dimitir», le instó la consellera del PSOE Silvia Cano Juan, que le preguntó por qué «fichó al gerente del Ibetec aun sabiendo sus antecedentes, que habían motivado su expulsión de la Universitat de les Illes Balears (UIB)».

«Es gravísimo —manifestó Cano— lo que ha hecho al ficharle (…) Usted decidió rescatar a un amigo, a un compañero de la facultad de Economía, aun a sabiendas de que había sido expulsado de la comunidad universitaria por haber agredido a una mujer». Pese a todo, insistió la consellera, «decidió que era un buen perfil para el Ibetec. Lo peor es que creyó al agresor porque era su amigo». Le reprochó, además, «no haber dado a una agresión sexual la entidad que tenía, no darle importancia, minimizar la agresión y menospreciar a la víctima», así como «sólo haber reaccionado cuando ha trascendido públicamente» la noticia.

Costa reiteró la explicación que ofreció el pasado lunes, a saber: «Contraté al gerente porque creía en él y en su palabra, y porque respeté su presunción de inocencia. Se me trasladó que el tema no tendría trascendencia y que sería archivado porque lo que publicaba la prensa era falso. El viernes pasado, al ver el auto judicial, concluí que me había equivocado y por eso le cesé de forma inmediata».

El «padre corrupto»

«Soy humano y me equivoco», admitió Costa, para contraatacar a continuación: «Aquí sólo hay unos políticos que nunca se equivocan, ustedes [los socialistas], que siempre dan lecciones de superioridad moral, ustedes nunca se equivocan, son los mejores». Y a renglón seguido devolvió la cornada a Cano: «Yo no creo que su padre sea un corrupto, pero me puedo equivocar, señora Cano». Lo dijo por Francisco Cano, uno de los acusados en el caso Multimedia, pendiente de juicio.

La consellera replicó que, con esa postura, Costa «intenta parar el golpe para no perjudicar a la presidenta del Govern, pero es muy difícil de comprender que en el Consell de Govern nadie supiera los antecedentes e incidentes de Serra en la UIB». Cree Cano que así es como, «desgraciadamente, funcionan los discursos y las praxis legitimadoras de la cultura de la violación y de las violencias machistas». Y lanzó una pregunta al aire que nadie contestó: «¿Era conocedora Prohens [de la situación procesal de Serra Ferrer]? Si no lo sabía solo le queda un camino, dimitir».

Siguiendo la estrategia del ‘y tú más’, Costa contestó que no acepta «ninguna lección de cómo combatir la violencia contra las mujeres» y recordó que los socialistas «sólo defendieron la ley del sí es sí, que ha liberado y rebajado las penas a miles de pederastas y violadores», además de «intentar tapar los casos de explotación sexual de las menores tuteladas», caso en el que «nunca hicieron lo necesario para proteger a esas mujeres y nadie dimitió». «Lecciones de ustedes, ninguna», concluyó.

La socialista ibicenca Pilar Costa Serra volvió a arremeter poco después contra Costa con otra pregunta: «¿Cree la consellera de Presidencia que su Govern cumple la ética exigible a todos sus miembros?». A juicio de Costa, no: «En cinco meses, el Govern ha incumplido flagrantemente su código ético», que incluye las palabras «excelencia, ejemplaridad, honorabilidad, integridad e imparcialidad».

«Chulería supina» del Govern

Según Antonia Maria Estarellas, consellera de Presidencia, todos cumplen «cada uno de los principios del código ético exigible en el Govern». No se lo cree Costa, para quien «el colmo de la vergüenza política es nombrar a un presunto agresor que pegó a un policía» y, además, «justificarlo». Acusó la socialista al Govern de «minimizar los hechos». «Y lo están haciendo hoy —señaló—, aquí [en el Parlament]. En vez de pedir perdón muestran su chulería supina». Costa avisó de que no se detendrán «hasta saber la verdad», y lanzó varias preguntas: «¿En qué situación procesal estaba Serra Ferrer cuando fue nombrado?»; «¿el Govern ha maniobrado para que se archivara la causa?».

Pilar Costa cree que el vicepresidente del Govern «actuó de amigo a amigo, de hombre a hombre, de manera machista, al arropar a su amigo (…) Es un encubrimiento, no un error». En el caso de que informara a la presidenta del Govern, «todos son indignos de su cargo». Y si no lo hizo, «cosa casi imposible, es porque creyó que [el caso de Juan Antonio Serra] era pecata minuta». Costa se dirigió entonces a Prohens: «Si [Toni Costa] es su mano derecha, más le valdría ser manca».

Estarellas, que reconoció que el Ejecutivo debe «tomar nota para que no vuelva a pasar», dijo estar sorprendida de «la capacidad de ver tramas» por parte de los socialistas: «Creen que tras todo hay maniobras oscuras de este Govern». Y les acusó de tener una doble vara de medir: «¿Dónde estaba usted [Pilar Costa] cuando una presidenta de este Govern [Francina Armengol] estaba de copas cuando nos confinó a todos? ¿Quién pidió su dimisión? Ética es todo, no lo que consideren ustedes que es ética».