Turismo

Mercadillo hippy en Ibiza: «Esto es un renacimiento»

Punta Arabí arranca la temporada con 300 puestos, que se ampliarán a 500 a partir del mes de mayo

Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

«Aunque esté lloviendo, para mí es un día de fiesta y celebración porque podemos empezar a trabajar en abril después de dos años abriendo en julio», destaca Silvina Moretti en su puesto de vestidos de verano Bola Libre Ibiza. Su optimismo ejemplifica el ánimo en la inauguración del mercadillo de Punta Arabí, sobre todo tras la incertidumbre que sufrieron en el último trimestre del año pasado.

La quiebra de Azuline, la cadena que arrendaba el complejo hotelero donde se ubica el mercadillo, iba a provocar que los vendedores perdieran el mes de octubre, el último de su temporada. Una vez recuperados del susto, gracias a un acuerdo in extremis con la propietaria, Paquita Sánchez, semanas después llegaba otra amenaza.

Final de año incierto

Al contrario que el mercadillo, el Hotel Cala Martina (antes Club Punta Arabí) estuvo cerrado los dos años de la pandemia, un vacío que aprovecharon centenares de okupas para invadir los bungalós del complejo.

"No teníamos muy claro qué estaba pasando aquí ni cómo nos lo íbamos a encontrar cuando se solucionara la okupación"

A mediados de diciembre, y tras un dispositivo con control de acceso, se logró desalojar a los okupas y la nueva cadena arrendataria, Llum Hotels, recuperó las instalaciones para ponerlas a punto de cara a esta temporada.

«Sufrimos, porque no teníamos muy claro qué estaba pasando aquí ni cómo nos lo íbamos a encontrar cuando se solucionara [la okupación]», recuerda la presidenta de la Asociación de Vendedores del Hippy Market, Ana Ordóñez. «Ahora tenemos todos una sensación de esperanza y excitación por volver a arrancar».

Ana Ordóñez, presidenta de la asociación devendedores.

Ana Ordóñez, presidenta de la asociación de vendedores. / V.M.

Cooperación

Ordóñez agradece que la asociación de vendedores ahora participa activamente en las actividades programadas los días del mercadillo y en la selección musical, «algo que no había pasado nunca». De momento, ya han organizado conjuntamente la gran fiesta inaugural, ‘Peace no War’, aunque se ha tenido que posponer a la semana que viene por las precipitaciones. Así que el próximo miércoles, Punta Arabí ofrecerá de diez de la mañana a seis de la tarde las actuaciones de seis grupos, batucada, dos dj y varias performances de temática pacifista.

La fiesta inaugural se ha pospuesto a la semana que viene por el mal tiempo

Otra de las novedades de esta temporada es la zona gastronómica, en la pista de fútbol sala, destinada a food trucks y a un segundo escenario para actuaciones en vivo. «La idea es ofrecer todo tipo de opciones gastronómicas y mucha música en directo por varias zonas del mercado», destaca Ordóñez.

La subdirectora del Hotel Cala Martina, Noëlle Maldonado, que trabaja en este complejo desde 2017, asegura que con el aterrizaje de los nuevos gestores se van a llevar a cabo «mejoras para fortalecer la imagen del Hippy Market». En su caso, el establecimiento hotelero abrirá puertas el 3 de mayo, la fecha habitual antes de la pandemia, tras reparar los desperfectos provocados por algunos de los okupas del año pasado. «Además, se necesita un buen mantenimiento después de dos años cerrados», precisa.

Punta Arabí arranca la temporada con 300 vendedores, que aumentarán a 500 a partir del mes de mayo. Para Diego, artesano peletero con su puesto Antibarbie Ibiza, esta nueva etapa «es un renacimiento del mercadillo». «Estamos con mucho entusiasmo por este cambio, porque ahora somos más partícipes y va a salir mejor», confía.

La furgoneta más fotografiada

Frente al puesto de Diego, en la calle principal del entramado que conforman los puestos, se encuentra una de las imágenes icónicas de es Canar, la vieja furgoneta azul y blanca de Bonanza. Lina Serra acude semanalmente a vender los helados de vainilla y chocolate, granizados de limón y horchata desde los últimos doce años, aunque este punto de venta acompaña al mercadillo desde su fundación, en 1973.

«Siempre viene gente que repite y nos conoce de otros veranos. Hace dos años vino un joven suizo a pedir un helado y me contó que había estado aquí hacía 20 años. Se puso contentísimo y me dijo que tenían el mismo sabor que recordaba de pequeño», recuerda Lina.

Mari y Víctor visitaron Eivissa hace 40 años y ahora repiten, con un viaje del Imserso, acompañados de otra pareja de Sant Feliu de Llobregat, Conchita y José Luis. «De jóvenes fuimos al mercado de Las Dalias, pero este no lo conocíamos. Ya teníamos programada esta excursión desde Barcelona», recuerda Mari. Confiesa que se ha encontrado la isla «cambiadísima», pero le está encantando todo lo que visita. «Solo nos podemos quejar del tiempo», bromea.

Óscar Gisbert cumple su vigésimo temporada en el Punta Arabí con sus pinturas al óleo de paisajes y arquitectura ibicenca. A pesar de que «abril normalmente es un mes ruin», el percibe que esta temporada dará muy buenos resultados. «He empezado a trabajar en marzo, vendiendo en Las Dalias los fines de semana, y ha ido bastante bien. A ver si no se complica con la guerra», apunta.

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