"Portugal apoya a España en el recurso sobre el veto a la pesca; se necesitan rigor y certeza jurídica"

“No queremos que el sector tenga problemas y que sepa dónde pueden pescar”

Teresa Coelho, secretaria de Pesca de Portugal. / JOSE LORES

Teresa Coelho, secretaria de Pesca de Portugal. / JOSE LORES

Adrián Amoedo | @Adrian_Amoedo

Vigo se convirtió la semana pasada en el epicentro de la pesca mundial gracias a la celebración de la feria Conxemar y del congreso internacional previo, organizado junto a la FAO. Durante esos días, numerosos responsables pesqueros de todo el mundo acudieron a la ciudad olívica. Y como no podía ser de otra forma, la representación del país vecino fue ambiciosa. Con un stand de gran tamaño en el Ifevi, Portugal se presentó con empresas y administraciones. Entre los asistentes, estaba la secretária de Estado das Pescas, Teresa Coelho.

–La relación pesquera entre ambos países es conocida por ser buena. ¿Coincide?

–Los lazos son muy importantes y tenemos una buena relación con el Gobierno español y la Secretaría General de Pesca. Además, tenemos el acuerdo de pesca de ambos países, trabajamos sistemática en conjunto.

–En estos últimos años esta relación se centró mucho en la salud de la población de sardina ibérica. ¿Podemos darla por recuperada?

–La sardina es una especie que interesa a Portugal y España. Como no está sujeta al sistema de TAC [totales admisibles de capturas] y cuotas, el reparto este de un 66,5% para Portugal y de 33,5% para España. Hicimos un plan de gestión conjunto y felizmente recuperamos el recurso. Solemos realizar de forma conjunta las campañas científicas y conseguimos mejorar el recurso en los últimos años. Y ahora estamos esperando, pero todo indica que para el próximo año podremos tener un nivel de capturas superior. Estamos en contacto con la Secretaría General de Pesca y estamos articulando cómo hacer para el año. Nuestra expectativa es que los topes sean superiores.

–Con la recuperación, la flota gallega empieza a reclamar un cambio en el reparto, para hacerlo más igualitario entre ambas flotas. ¿Qué les responde?

–Esa cuestión no está en discusión. El reparto tiene que ver con las capturas históricas. Lo que creemos es que el recurso está recuperado y que tanto los pescadores portugueses como los españoles podrán capturar más. Eso sí, queremos que la sardina siga estando saludable, para que pueda seguir siendo capturada, vendida y valorizada. Para eso trabajamos y pensamos que es importante que la pesquería dure lo máximo posible en el tiempo para que las tripulaciones no queden paradas. Vamos a continuar gestionando bien el recurso.

–Otro recurso que tradicionalmente capturan ambos países, ya fuera de aguas comunitarias, es el bacalao. ¿Siguen los problemas con Noruega?

–Lo compartimos. De hecho, la última reunión anual de NAFO fue en Oporto, que además culminó con un aumento del 52% para el TAC bacalao de la zona 3M. Una buena noticia. En cuanto a Noruega vamos a esperar, porque ahora van a ser las negociaciones. Lo que pedimos a la Comisión Europea es ver si se pueden despejar las negociaciones antes de la reunión del consejo de diciembre, para que nuestros pescadores ibéricos puedan programar su actividad el año que viene, porque será mejor para todos.

–¿Cuáles van a ser las principales reclamaciones de Portugal de cara la negociación de cuotas del próximo año?

–Lo que nos preocupa es la cuestión del bacalao en Svalbard, en Noruega. Otro también es el boquerón. Ya venimos hablando desde 2021 con la Comisión para que se adelante el benchmark [analizar la gestión de la especie] que está previsto para 2024. En principio será en el inicio de 2023 y nuestro objetivo es que sea posible cambiar el TAC el próximo año, ya que para esta especie se establece del 1 de julio al 30 de junio del siguiente año. La otra prioridad es la merluza, pero no hay preocupación, estamos tranquilos. La raya también preocupa, porque tenemos un porcentaje de cuota científica, pero los pescadores nos dicen que hay abundancia y vamos a necesitar más datos. Después, tenemos el problema de las especies de profundidad, que se negocian en noviembre.

–El tema más urgente, sin embargo, es el veto para la pesca de fondo en 87 zonas. ¿Cómo lo ven desde Portugal?

–Lo que nosotros entendemos es que si se hace un reglamento debe contener las certezas para que los pescadores sepan dónde pueden ejercer su actividad. En nuestro caso el problema no es tan grande como el español, pero siempre mantuvimos nuestra posición al lado de la de España. Creemos, como el resto de países afectados, que hay dificultades en las coordenadas que delimitan las zonas y no sabemos exactamente dónde están. Necesitamos que sean exactamente identificadas. Además, se hubiera necesitado una mayor participación del sector.

–España anunció que presentará un recurso jurídico. ¿Harán lo mismo?

–Este asunto fue tratado en el consejo y Portugal hizo una declaración de apoyo junto a España. Nuestra posición está alineada con el sector y no queremos que tengan problemas y que sepan dónde pueden pescar.

–Sector y administraciones en España dicen que el reglamento está mal hecho y carece de base científica, ¿qué opina usted?

–Lo que pedimos a la Comisión Europea, y lo hicimos por carta de manera conjunta con España, es que aclaren las coordenadas, porque podríamos tener un problema de control de nuestras embarcaciones y pueden no saben dónde pueden y dónde no. Se necesita rigor en esta materia y certeza jurídica. Obviamente estamos al lado de España, Francia e Irlanda.

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