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Estas son las pizzas de supermercado que la OCU recomienda no comprar

La pizza de los supermercados es un recurso rápido para comida o cena. Pero hay algunas que no deberías comprarlas: te explicamos por qué

Estas son las pizzas de supermercado que la OCU recomienda no comprar

Estas son las pizzas de supermercado que la OCU recomienda no comprar / Pixabay

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Jorge López

Jorge López

Llegar a casa y no tener ganas de cocinar es algo que ocurre más a menudo de lo que nos gustaría. Para estos momentos de vaguería culinaria solemos recurrir a platos precocinados que nos sacan de un apuro.

Las pizzas (congeladas o precocinadas) que venden en todos los supermercados suelen ser uno de los productos estrellas para una comida rápida. Pero no todas tienen la misma calidad y hay algunas que es mejor no consumirlas, según un reciente informe de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios).

Un análisis de 118 pizzas refrigeradas y congeladas de venta en supermercados realizado por esta organizaciónofrece un panorama desolador: 3 de cada 4 pizzas suspenden la escala saludable de OCU, que analiza la composición nutricional prestando especial atención al nivel de grasas saturadas, azúcares y sal, así como al grado de procesamiento y los aditivos presentes.

Un festín de sal y grasas

Los peores resultados son para las pizzas barbacoa, las de queso y las de jamón y queso. ¿El factor más preocupante? El exceso de sal: una ración de pizza de 200 gramos, la habitual para un adulto, incorpora de media el 50% de la sal diaria recomendada, una barbaridad a juicio de OCU. Además, se trata de un alimento bastante calórico: 476 kcal por 200 gramos; y con demasiadas grasas saturadas: 4,2% de media, por encima del límite recomendado del 3,5%. El otro gran problema de estas pizzas es el elevado grado de procesado. No es raro encontrar pizzas con 10 o más aditivos (las hay hasta con 17), muchos superfluos, como los colorantes, espesantes y gelificantes.

La excepción son las pizzas vegetales: 17 de las 25 pizzas analizadas consiguen una calificación al menos aceptable; básicamente por su menor contenido de sal. Es más, dos de ellas pueden considerarse una buena elección:

  •  Veggie Lovers, de Garden Gourmet. Precio: 6,89 €/380g. A favor: Sin aditivos, con un bajo contenido de grasas saturadas y alto en vegetales. En contra: su elevado precio.
  •  Vegetale, de Forno di Pietra de Buitoni. Precio: 3,65 €/380g. A favor: Sin aditivos, con un bajo grado de procesado. En contra: Se hecha en falta una mayor cantidad de vegetales.

 No obstante, las pizzas refrigeradas o congeladas de supermercado solo deberían consumirse de forma ocasional. OCU advierte que, en general, son productos demasiado salados, con un alto contenido en grasas y pobres en vegetales. Como alternativa, recomienda priorizar su elaboración casera aprovechando alguna base de pizza refrigerada y añadiendo luego ingredientes habituales de la dieta mediterránea, entre los que no deberían faltar los vegetales frescos.

Además, OCU critica las enormes dificultades a las que se enfrenta el consumidor a la hora de leer la parte del etiquetado que indica los ingredientes y el aporte nutricional. La letra suele ser diminuta y estar impresa sobre formatos difíciles de leer: curvos, sobre fondos transparentes o con poco contraste. Por eso insta una vez más a las autoridades de la Unión Europea a la mejora de la normativa sobre etiquetado que garantice el derecho a acceder a una información clara y legible de los alimentos envasados.

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