Redes Sociales

Facebook e Instagram bloquean millones de cuentas para colar su cuota de pago

Un experto revela la letra pequeña del cambio motivado por la normativa en Europa

La suscripción ronda 10 euros al mes y no te saltará publicidad ni usarán tus datos

Facebook e Instagram han cambiado sus condiciones.

Facebook e Instagram han cambiado sus condiciones. / MARTA G. BREA

Mar Mato

"O paga o traga”. El profesor Ferran Lalueza de la Universitat Oberta de Catalunya resume así los cambios de condiciones de Facebook e Instagram. Millones de personas en la Unión Europea se han encontrado estos días con el bloqueo del acceso a ambas redes sociales. Un mensaje en la pantalla les propone una elección: o pagar 9,99 euros al mes por las cuentas adhiriéndose a una suscripción o seguir de manera gratuita a cambio de ceder tus datos a Meta.

Aunque a primera vista esté claro qué hacer, la letra pequeña esconde más oscuridad que luz y puede empañar la decisión. Hemos conversado con Ferran Lalueza, profesor de Comunicación y Social Media de la UOC, para desgranar qué nos jugamos con la decisión. “Ven su modelo amenazado por la nueva normativa europea que restringe el uso de los datos personales y lo que buscan es que las restricciones legales se queden en papel mojado”, opina.

1.- ¿Los 9,9 euros se mantendrán los próximos meses?

No. El precio inicial es de 9,99 euros al mes por una cuenta. Si quieres suscribirte con otra más entonces pagarás seis euros a mayores. Es decir, 15,99 euros en total. Si son tres cuentas, entonces subirá a 21,99. Pero no queda ahí, a partir del 1 de marzo, pagarás por cada cuenta 9,99 euros.

2.- ¿Realmente qué me dan a elegir?

Por un lado, la compañía Meta te ofrece que pagues una suscripción al mes y promete a cambio que no te salten anuncios. Por lo tanto, no recopilaría datos personales en tu respuesta o interacción con ellos ni usaría tus datos personales. La otra posibilidad es que uses Instagram así como Facebook de manera gratuita. En ese caso, das tu autorización para que hagan uso de tus datos.

3.- ¿Por qué toma ahora esa decisión?

"La normativa europea es cada vez más restrictiva en el uso de los datos personales. Meta lo asume pero abre la puerta a que el usuario ‘libremente’ le ceda sus datos. No nos deja mucha opción si queremos seguir usando la plataforma”, responde Ferran Lalueza. “Es un poco tramposo. Hay un cambio radical en las relaciones del juego, lo que yo llamo ‘o paga o traga’”, añade.

Jóvenes viendo en sus móviles las aplicaciones de Facebook e Instagram, que en breve obligarán a pagar si no se quiere publicidad.

Jóvenes viendo en sus móviles las aplicaciones de Facebook e Instagram, que en breve obligarán a pagar si no se quiere publicidad. / MARTA G. BREA

4.- ¿Cuál es la letra pequeña?

"La publicidad que recibimos en Instagram y Facebook es personalizada por el conocimiento que tienen de nuestros gustos. Cuando aceptamos publicidad aceptamos la intrusión de contenidos no buscados sino que, al mismo tiempo, aceptamos que la plataforma haga uso de nuestros datos personales para afinar la direccionalidad de la publicidad”, resume Ferran.

5.- ¿Realmente si pago cumplirán su palabra?

"El histórico hace que la confianza sea razonable. Las empresas del grupo Meta han ido encadenando un escándalo tras otro. Nos han sorprendido con actuaciones que no son aceptables. Tenemos a la exdirectiva Frances Haugen que explica y denuncia las malas praxis dentro del grupo ante la conciencia de que hay determinados contenidos que pueden ser tóxicos para los usuarios más jóvenes, particularmente para las adolescentes, sin que la empresa haga algo para evitarlo”, reflexiona el investigador catalán.

6.- ¿Qué datos recaban?

En las condiciones, Meta señala que al aceptar un servicio gratuito das permiso a Facebook e Instagram para que revelen tu identidad a los anunciantes (nombre, correo electrónico y otros datos) o para tener informes de rendimiento de los anuncios con los que interactúas. A partir del 12 de enero de 2024, recogerán el contenido que se facilite a través de la cámara, audios, mensajes que envíes y recibas incluido el contenido excepto los cifrados de extremo a extremo; información de tu tarjeta de crédito si compras en Facebook, por ejemplo; hora, frecuencia y duración de la actividad en la plataforma; tipos de contenido con el que interactúas: ubicación donde se ha realizado una foto, fecha y hora así como la de envío, entre otros datos.

7.- ¿Cómo nos puede afectar?

“No tenemos conciencia de manera genérica hasta qué punto nos convierte en vulnerables que tengan toda la información que tengan: un perfil de nosotros dibujado con muchísima precisión. Hay aspectos sensibles de nuestra vida que no hemos compartido pero en nuestro perfil esa información aparece de manera detallada y acertada. No tenemos información de todos los datos que poseen de nosotros. No somos conscientes lo vulnerables que somos ante eso. Hay un punto de inconsciencia que hará que muchos nos decantemos por seguir gratuitamente”, observa el profesor e investigador Lalueza.

“Facebook es un zombie que todavía no sabe que está muerto”

Ferran Lalueza

— Profesor de la UOC

“Hace tiempo que digo que Facebook como red social es un zombie que aún no sabe que está muerto. Instagram sí creo que tiene un futuro esperanzador”, señala Ferran Lalueza, profesor de la UOC. Matiza que “en Facebook te encuentras a casi todo el mundo, excepto a adolescentes.

Para quien tenemos una cierta edad, encontrar eso en otra plataforma no es tan fácil”. No obstante, indica que es posible que surja una nueva red social a la que se mueva la gente de Facebook pero “recuerda que no es fácil hacer competencia a estos gigantes tan consolidados”.

Respecto al cambio de condiciones en los servicios de Meta, este experto señala que “no hay una proporcionalidad entre el rendimiento que le sacas a la plataforma y el pago. Un instagramer que se gana así la vida verá que es una opción muy barata.

Pero a una persona que lo emplea con fin social, sin rédito económico, le exige una inversión que no va a rentabilizar”. “La publicidad –prosigue– le ofrece beneficios millonarios: poder tener perfiles muy detallados de usuarios/consumidores tiene un valor incalculable, por encima de los diez euros. Es una cantidad pensada para disuadir del pago para que todos aceptemos dar nuestros datos”.