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Medicina

Ramón González: un exitoso trasplante de riñón con 80 años

El ganadero valdesano agradece a la sanidad pública una intervención quirúrgica que ha dado un vuelco a su vida: "No hay color"

Ramón González, en su huerta. A.M.S.

No tiene palabras Ramón González Riesgo, valdesano de 80 años recién cumplidos, para describir su cambio de vida tras recibir un trasplante de riñón. "No hay color", llega a confesar. Ramón sufría problemas renales desde hace al menos cinco años, según sus cálculos. La enfermedad le obligaba a someterse a diálisis tres veces por semana.

Desde Ayones, un pueblo del interior de Valdés, viajaba al hospital comarcal de Jarrio en ambulancia. En el centro sanitario se pasaba toda la mañana. Desde que salía de casa hasta que llegaba, contaba cinco "largas" horas. "De ocho a dos de la tarde no podías contar con él", manifiesta su mujer, Faustina Fernández Fernández. "Los días que tenía el tratamiento, por la tarde ya no era persona; se pasaba el día en la cama", añade la también valdesana de 78 años.

Acudir tres días a la semana a sesiones de diálisis se había hecho tortuoso

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Todo cambió hace menos de tres meses, cuando el equipo del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) localizó un riñón compatible para el octogenario. El día que se tomó la decisión firme, Ramón González Riesgo estaba en el centro sanitario coañés haciendo su tratamiento rutinario. En casa, Faustina Fernández recibió una llamada del HUCA. "Me pareció todo raro; me dijeron que ese día Ramón ya iba directo al hospital; al principio no daba crédito, pero muy amablemente me explicaron que a las 20.30 horas de ese día tenía programado el trasplante de riñón", relata. Dicho y hecho. La familia autorizó la intervención y, al día siguiente, la esposa y el hijo del protagonista ya pudieron ver a un Ramón González operado.

El paciente lo llevó "con tranquilidad". "Esto es así: tú te tumbas donde te dicen y a esperar a que todo salga bien", resume. Si tiene que recordar aquel momento, Ramón González se queda con la tranquilidad que transmitía el equipo médico. "Allí no hay prisa por hacer las cosas y te tratan estupendamente". De eso da fe también su mujer, quien asegura con optimismo que "no hay mejores médicos en toda España". Para la familia, este fue un paso más para mejorar la salud y la calidad de Ramón González, pero el proceso habla también de una sanidad que no tienen en cuenta la edad y que vela por los derechos y bienestar de las personas mayores.

"En el quirófano no hay prisa por hacer las cosas y te tratan muy bien"

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Con todo, no era la primera vez que Ramón González visitaba el HUCA para someterse a una operación importante. "Hace unos años, no muchos", calcula, también entró en quirófano, en el HUCA, para enfrentarse a una cirugía de válvula cardíaca. "Por eso ya sabíamos que podíamos estar tranquilos, porque no hay mejores manos", dice convencida Faustina Fernández.

El matrimonio vive en su casa de campo, donde trabajó toda su vida en una ganadería heredada de la familia de Ramón González. Tras el trasplante, a este vecino valdesano le gusta ver cada día, "porque puede y tiene humor", cómo prosperan las tomateras en el invernadero que llegó a su huerta gracias a su hijo. Él dice con sorna que, sin diálisis, hace la vida del animal salvaje: "Comer y dormir". Ir cada lunes, miércoles y sábado al hospital de Jarrio se había convertido en algo tortuoso.

"Tenemos mucha suerte, no siempre sale bien", destaca su esposa

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"No queda otra si lo tienes que hacer, pero ahora estoy mucho mejor", apunta. Y su mujer confirma el cambio de vida, la falta de estrés, la mejora en la organización familiar, la más apacible tranquilidad con la que viven. Además, la recuperación del trasplante ha sido rápida y solo tiene que acudir al HUCA una vez por semana. Lo hace en ambulancia y acompañado de su esposa, quien, más habladora, asegura que de la operación, de la recuperación y del seguimiento "solo se puede decir que fueron y son un éxito".

"Estamos muy agradecidos y sabemos que tenemos mucha suerte porque no siempre pasa esto; ya nos dicen los médicos que Ramón es muy duro", subraya sonriendo Faustina Fernández. El próximo sueño de su marido, libre ahora de las ataduras de la diálisis, es ver cómo prosperan las tomateras en el tiempo que toca, porque van algo "rezagadas".

La edad media de los donantes aumentó en 16 años desde 1995

La sociedad asturiana envejece, aumenta la expectativa de vida de la población y, en paralelo, se incrementa la edad media de las personas que donan y reciben órganos. En el año 1995, el promedio de edad de los donantes en el Principado era de 43 años. En lo que va de año 2022, la media es de 59 años. Llegó a ser superior a 64 años en 2018, año en el que cedió sus órganos una persona fallecida a los 87, edad que seguramente establece un récord en la región. 

Una de las razones de este incremento de la edad media de los donantes es la disminución de muertos en la carretera, epígrafe que solía rebajar las estadísticas de edad, según destacan los miembros del equipo de coordinación de trasplantes del Principado. Otro motivo es la mayor capacidad para aprovechar órganos de fallecidos en edades avanzadas, señalan las mismas fuentes.

En lo relativo a los receptores de órganos, la nota dominante es la misma: incremento de la edad de las personas que se someten a un recambio. En el año 2003, la media de los trasplantados en Asturias era de 55 años para el hígado, 47 para el corazón y 54 para el riñón. En los trasplantados en este año 2022, el promedio es de 59 años para los hepáticos, 52 los cardiacos y casi 60 los renales.

En 2018 cedió sus órganos una persona de 87 años, récord en Asturias hasta la fecha

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Como se puede observar, en conjunto ha aumentado en aproximadamente cinco años la edad promedio de los enfermos que en la región se someten a un trasplante. No resulta habitual que se implante un corazón o un hígado a alguien mayor de 70 años. Sin embargo, un riñón es relativamente frecuente, entre otras razones debido a la menor agresividad de la cirugía. En el año 2020, hubo un receptor de riñón de 81 años. Tanto en 2021 como en 2022, hay casos de 79 años. Uno de ellos es el valdesano Ramón González Riesgo, que relata su vivencia en esta misma noticia.

En lo que va de año 2022, un total de 34 asturianos han cedido sus órganos. A estas mismas alturas del ejercicio pasado se habían contabilizado 31 donaciones. Asimismo, se han llevado a cabo 44 trasplantes de riñón, 18 de hígado y 3 de corazón. El año pasado, eran 43 renales, 17 hepáticos y 8 cardiacos.

En el año 2021, Asturias fue la segunda comunidad autónoma con más trasplantes realizados en proporción a su población: 128,7 por millón de habitantes, sólo por detrás de Cantabria (141,4). Asimismo, fue la cuarta con más donantes de órganos. "Son resultados muy buenos", destaca Dolores Escudero, coordinadora autonómica de trasplantes.

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