REUMATOLOGÍA

Diez recomendaciones concretas para pacientes con enfermedades pulmonares intersticiales difusas

Aunque no se conoce en el origen de esta patología, si se sabe que está asociada a algunas enfermedades reumatológicas, entre ellas la artritis reumatoide.

Las enfermedades pulmonares intersticiales difusas son un grupo variado de patologías cuya principal característica es la inflamación y/o generación de cicatrices en el tejido pulmonar. Esta cicatrización provoca que los pulmones vayan adquiriendo rigidez, lo que supone que al paciente se le hace cada vez más difícil respirar, lo que se traduce en una falta de oxígeno en la sangre. 

Aunque no se conoce en el origen de esta patología, si se sabe que está asociada a algunas enfermedades reumatológicas, entre ellas la artritis reumatoide. El problema es que cuando aparece la enfermedad pulmonar intersticial difusa aumenta las probabilidades de mortalidad del paciente. 

Decálogo de recomendaciones

Por ello, desde la Sociedad Española de Reumatología han elaborado un decálogo de consejos y recomendaciones para pacientes con alguna enfermedad reumatológica que también se ven afectados por este tipo de lesiones pulmonares. 

1.- La afectación pulmonar no es infrecuente en determinadas patologías reumáticas, no te sorprendas si tu reumatólogo te solicita estudios al respecto. “Las manifestaciones pulmonares son relativamente frecuentes en un amplio abanico de enfermedades reumáticas de tipo inflamatorio y base autoinmune”, explica el doctor Jaime Calvo Alen, jefe del Servicio Reumatología del Hospital Universitario Araba, Vitoria. 

Entre ellas la afectación del llamado tejido intersticial (el que sustenta y une las estructuras de los bronquios y alvéolos), en forma de lo que se conoce como enfermedad pulmonar difusa (EPID), es una de las que puede comportar una mayor severidad.

2- En caso de tener una enfermedad reumática de tipo inflamatorio como la artritis reumatoide, esclerodermia u otras y comienzas a notar síntomas de origen pulmonar con cierta persistencia ¡coméntaselo a tu reumatólogo! 

Generalmente el especialista que trata la enfermedad hará un examen al paciente para detectar posibles complicaciones pulmonares en el caso que la patología de base pueda presentar este tipo de manifestaciones. Sin embargo, a veces, llamar la atención sobre determinados síntomas puede ser la clave para un diagnóstico precoz.

3- Sigue escrupulosamente los tratamientos que te prescribe tu reumatólogo y, ante cualquier duda, consúltale antes de suspenderlos. El especialista en reumatología subraya que “una correcta adherencia al tratamiento es esencial para evitar en lo posible la progresión de la enfermedad y mejorar su pronóstico y en eso la colaboración del paciente resulta esencial”.

4- Cuida tu salud ósea. Las enfermedades reumáticas de tipo autoinmune, en especial cuando conllevan este tipo de afectación pulmonar, “cursan con frecuencia con problemas osteoporóticos de origen multifactorial (inflamación crónica, medicaciones, inmovilidad, etcétera)”. Por esta razón es esencial seguir las medidas básicas para mantener en el mejor estado nuestros huesos, esto es, realizar ejercicio de forma habitual, llevar una dieta rica en calcio o exponerse al sol para obtener vitamina D

5- Mantén una dieta equilibrada y un peso corporal adecuado. El sobrepeso dificulta la movilidad, aumenta la intensidad de los procesos inflamatorios y amplifica los problemas respiratorios, por lo que mantener un peso correcto junto a un buen estado nutricional es esencial para ayudar a la mejoría global del paciente.

6- Realiza ejercicio de forma periódica adaptado a tu situación física. Mantener el mejor estado físico posible y una buena tonificación muscular ayudará a mejorar la capacidad para moverse y calidad de vida de los pacientes.

7- Evita el tabaco. Fumar resulta perjudicial para la mayor parte de las enfermedades reumatológicas de tipo inflamatorio y, obviamente, esto es todavía más acusado cuando hay complicaciones pulmonares. El tabaco también perjudica la salud ósea del paciente.

8- Trata de identificar de forma temprana la posibilidad de una infección respiratoria y en ese caso consulta a tu médico de Atención Primaria o a tu reumatólogo para realizar un tratamiento precoz. 

“Las complicaciones infecciosas son más frecuentes en estos pacientes que, generalmente por las medicaciones que utilizan, tienen diversos grados de inmunosupresión”, cuenta el doctor Calvo. Por lo que cualquier infección respiratoria debe ser diagnosticada y tratada a tiempo para evitar complicaciones. 

9- Vacunación al día. Es importante seguir las indicaciones sanitarias sobre las vacunaciones de virus como la gripe o la COVID-19. Este tipo de infecciones virales pueden ser especialmente graves en pacientes inmunosuprimidos y con patología pulmonar preexistente. 

10- En situaciones de especial riesgo lo mejor es tomar medidas de autoprotección para evitar contagios (utilización de mascarillas, mantenimiento de la distancia de seguridad, evitar lugares congestionados, etc). 

“Aunque este tipo de medidas hayan dejado ser norma obligada para la población general, los pacientes con este tipo de problemáticas son de riesgo alto por lo que se recomienda que utilicen estas medidas cuando la situación la aconseje (posible contacto con enfermos de cuadros virales, asistencia actos con mucho público o situaciones epidemiológicas de aumento importante de la incidencia de estas infecciones, entre otras)”, concluye el reumatólogo.