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Tribuna

Marta Torres, una artista ibicenca internacional

Marta Torres con una de sus obras con la buganvilla como protagonista.

Marta Torres con una de sus obras con la buganvilla como protagonista. DI

Marta Torres está casada con el arquitecto Francisco Cuevas, con quien tiene tres hijos. La familia vive en un apartamento del puerto con vistas al mar y a Dalt Vila.

Ibiza, su mar, su naturaleza y su arquitectura antigua y rural son las fuentes de inspiración de esta ibicenca tan creativa.

Sus murales blancos, con puertas azules, adornados con grandes buganvillas, son mis preferidos porque me recuerdan, con mucha nostalgia, a la antigua casa payesa que tuve en Sant Carles, durante treinta y cinco años.

La pintora con el autor de este artículo, que sostiene el libro de Marta Torres en sus manos. DI

En 1990, Marta se licenció en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona. Y ese mismo año comenzó a trabajar como conservadora del Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza.

Al pie de las murallas de Dalt Vila inauguró su galería, que años más tarde, en 2017, trasladó a la calle Diputat Josep Ribas, 2, lugar en el que tiene su atelier.

Tras abandonar las exposiciones de otros artistas se centró en su actividad internacional, que comenzó en el año 2013, exponiendo en salones de arte y en galerías privadas. Marta lleva hechas unas cincuenta exposiciones en galerías nacionales e internacionales de Ibiza, Barcelona, Zaragoza, Madrid, Sevilla, Montecarlo, Saint-Tropez, Courchevel, Rotterdam, Londres, París, Nueva York y Florida. En París tuvo tanto éxito que expuso en dos prestigiosas galerías de la Place des Vosges, y en otras de los barrios République y Saint-Germain-des-Près.

Le propusieron hacer una exposición de puertas y temas marroquís y viajó a Marrakech. Regresó a Ibiza con un cargamento de puertas, ventanas y más cosas. Los cuadros que hizo con esas piezas se vendieron todos antes de poder exponerlos para clientes árabes.

En el año 2019 recibió el premio Onda Cero. Y un año después, el Consell Insular le encargó una obra, y está interesado por dos pinturas más.

La obra de esta artista tiene una personalidad inconfundible debido a su dominio de las texturas, y a la mezcla de materiales que utiliza, como ramas naturales de árboles y plantas, arena, piedras, ventanas y puertas de madera de viejas casas que encuentra abandonadas.

Su estilo fusiona la pintura y la escultura, consiguiendo unos atractivos collages en tres dimensiones. Le gustan mucho los muros de piedra o encalados, e investigar con materiales y sus distintas posibilidades.

Las voluminosas buganvillas, que tanto le gustan, están hechas con ramas naturales tratadas de forma que perduren con el paso del tiempo. La buganvilla es el tema que más le ha obsesionado. Dice que los troncos simbolizan cuerpos aferrados a la tierra por sus raíces: lo material. Y las flores simbolizan el alma: lo espiritual.

Me ha encantado el libro de fotos ‘Materias’, que Marta me ha regalado, y que se presentará el 13 de agosto en Ibiza, con la intervención de Vicent Marí, presidente del Consell, y del poeta Antonio Colinas. El 22 de septiembre se presentará en Madrid.

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