Opinión

Sánchez prende el metanol

En el momento en que peligra su química personal, Pedro Sánchez exhíbe en foro parlamentario sus conocimientos de Química. Cualquier elemento o compuesto le hubiera servido para descalificar a Núñez Feijóo, pero eligió el metanol en cuanto «incoloro, inflamable y tóxico». Su inflamada exposición pudo añadir que la ceguera es un desenlace del envenenamiento con dicho alcohol, y también una característica del desempeño del líder conservador. En realidad, el orador quería destacar la toxicidad de su antagonista para vengarse del revolcón que le habían propinado los fiscales del Supremo. Y aquí yerra el presidente del Gobierno, porque su única baza para preservar la simpatía ciudadana consiste en seguir siendo destinatario de insultos, en vez de promotor de descalificaciones.

Para sobrevivir, Sánchez debe resistir la tentación de contaminar con su malestar a toda la cámara, transformada en una naveta tóxica. Como profesor de Química, su pedagogía debería negarse a satanizar al venenoso metanol, para resaltar que todos los llevamos dentro. Por lo menos, en el interior de nuestros automóviles como anticongelante, por no hablar de las virtudes que lo convierten en un ingrediente esencial de la civilización. Por eso lo llamamos «alcohol de quemar», aunque los anglosajones prefieran «alcohol de madera». El presidente ha de recuperar el tono didáctico, someterse a una cura de desintoxicación lingüística, omitir su lección implícita de que el metanol solo se diferencia del etanol en que mata más rápido, gota a gota.

Siempre que se aborda una jugada discutible del presidente del Gobierno, existe la convicción de que Feijóo agrandará el error de su rival a disparate. Ocurrió cuando confundió a Antonio Machado con el cantautor Ismael Serrano, reincidió ayer al identificar al metanol con el metano, qué culpa tendrá el líder de la oposición de que el castellano induzca al error con tantas palabras parecidas. Solo un átomo de oxígeno separa a ambas sustancias, pero si el presidente del PP consigue fabricar metanol a partir de metano a escala industrial y no solo verbal, su fortuna está garantizada.