Opinión

«Formentera es otro mundo»

Los ciudadanos de Formentera se habían sacudido de encima la muletilla de que «en Formentera sois todos muy raros» o aquello, que incluso llegó a decir el expresidente del Consell pitiuso Antoni Marí Calbet, recientemente fallecido, de que «Formentera es otro mundo». Ambos comentarios han circulado más allá de es Freus durante décadas, hasta que se creó el Consell Insular y con esta nueva institución llegó la estabilidad y el olvido de los sobresaltos políticos. Pero ahora la crisis en el gobierno del Consell de Formentera supera cualquier previsión. Jamás todos los consellers de un mismo grupo político, Sa Unió en este caso, han censurado a su número uno, que es independiente y no milita en ningún partido. Cuando saltó el caso Córdoba, muchos ciudadanos rememoraron la primera moción de censura de la derecha local, en los años ochenta del siglo pasado, con el apoyo del extinto CDS contra un alcalde socialista, Bartomeu Ferrer. La segunda moción de censura, en los noventa, tampoco fue bien acogida y fue contra un alcalde del PP, Juanma Costa, al que un político, Cándido Valladolid, retiró su apoyo para dárselo al grupo de la izquierda, la COP. Pero el caso de Córdoba es inédito y devuelve esa imagen de inestabilidad que Formentera no consigue quitarse de encima.