Opinión

Sin más principios que el revanchismo

Desde hace un par de días, esta isla es un lugar un poquito peor. El Ayuntamiento de Sant Josep ha aprobado eliminar de su nomenclátor a Margalida Roig ‘Llogat’, sindicalista, encarcelada por el franquismo, hija ilustre del municipio y única mujer que da nombre a una calle en Sant Josep. En mi ingenuidad, pensaba que estábamos libres de la enfermedad de resentimiento y revancha que se propaga como una miasma por el país. Al parecer, que la obrera de una fábrica textil diera nombre a una calle en Sant Jordi era una ofensa insoportable para los concejales de PP y Vox, que han creído necesaria esta humillación post mortem. Al parecer, no fue suficiente con encarcelarla y despojarla de sus propiedades en vida. La decisión es coherente con los principios de Vox, pero respecto al PP y al alcalde, suponen una desagradable sorpresa. En estos últimos años, el PP de Ibiza ha adoptado un tono moderado que le ha ido bastante bien y le ha permitido atraer a votantes que, a priori, no son de su ámbito ideológico. Gobernando en el Consell, ha cedido su sede para actos de homenaje a represaliados por el franquismo. Que ahora se dejen contaminar por el odio y el resentimiento y se comporten con este sectarismo es una pésima noticia para todos como sociedad y, honestamente, tampoco creo que les beneficie.