Opinión | En corto

Hablemos del gobierno

Es verdad que hay tres pesos pesados para lidiar la economía, la defensa y las relaciones con el Poder Judicial, y es verdad también que cuando hay que cuidar las cuotas de los partidos coaligados, las de género, la del culto a la juventud y la de salvamento marítimo –para repescar a náufragos de la galerna de las autonómicas y locales– debe de ser francamente difícil formar nuevo gobierno, pero en el que ha armado Pedro Sánchez hay un aire a la vez cansino, de provisionalidad y de levedad, una combinación que si no nefasta resulta poco prometedora o, como ahora se dice, poco inspiradora. De otro lado, sin ser devoto de la tecnocracia, tampoco vale excusar con la tópica apelación al «gobierno político» la falta en la parte nueva de una dosis razonable del peso técnico y la solvencia que dan las carreras profesionales. Debe de ser que estaban en la mani del pasado sábado.