Opinión | Para empezar

Ola de calor y estupidez

El pasado martes no prosperó en el Parlament balear una declaración institucional que expresaba la solidaridad de Balears con las miles de víctimas mortales, heridos y damnificados por el terremoto de Marruecos y las inundaciones de Libia. No prosperó porque sus impulsores, la izquierda parlamentaria, habían incluido en el texto una referencia que vinculaba estas catástrofes, sobre todo la de Libia, a la emergencia climática que vivimos y llamaba al cumplimiento de la agenda por el desarrollo 2030 de la ONU. Y ahí se montó el lío. Vox se agarró a su negacionismo de fábrica para desmarcarse, el PP llamó al consenso para ceñirse a la solidaridad y el PSOE, Més y Podemos no se avinieron para que los populares y la ultraderecha quedaran retratados. Pero mientras los políticos juegan a las batallitas la luz roja del cambio climático sigue encendiéndose. En el verano que acabó ayer el número de noches tropicales ha aumentado un 61% y el de tórridas se ha triplicado y ayer mismo una investigadora del Sistema de Predicción y Observación Costero de Balears alertaba de que el Mar Balear ha sufrido 150 días de temperaturas extremas. A la frase de Einstein: «Solo hay dos cosas infinitas, el Universo y la estupidez humana» pronto habrá que añadir «y las olas de calor».