La nueva coalición

Los cinco ministerios de Sumar en el Gobierno: de Urtasun en Cultura a García en Sanidad

La coalición de izquierdas mantendrá la cuota de los morados en el nuevo Ejecutivo, con Díaz en Trabajo y Bustinduy en Derechos Sociales

Yolanda Díaz y Ernest Urtasun, en el Congreso de los Diputados.

Yolanda Díaz y Ernest Urtasun, en el Congreso de los Diputados. / EUROPA PRESS

Juan Ruiz Sierra

Los actuales miembros del Consejo de Ministros han posado este martes para una foto de familia. Será la última. Con la reelección de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno dentro de dos días, en primera votación y por mayoría absoluta del Congreso de los Diputados, se cierra una etapa. Muchos de los que han acudido a la reunión esta mañana no volverán a sentarse la semana que viene en el palacio de la Moncloa. Del PSOE todavía no han trascendido los nuevos fichajes y los llamados a repetir, más allá de que se da por segura la continuidad de Teresa Ribera, María Jesús Montero y Félix Bolaños. En Sumar, en cambio, las fichas ya están prácticamente encajadas, tanto las carteras como los elegidos para dirigirlas. 

Según ha podido saber El Periódico de Cataluña, del grupo Prensa Ibérica, el socio minoritario del Ejecutivo contará con cinco departamentos, los mismos que tenía Unidas PodemosPero la cifra tiene ahora más trascendencia. La coalición de Yolanda Díaz obtuvo el pasado 23 de julio un peor resultado que el que cosechó Pablo Iglesias en 2019, mientras que el PSOE mejoró su marca. Al mismo tiempo, Sánchez quiere que el número de departamentos, 22 en la actualidad, sea menor en esta legislatura. 

Igualdad volverá a estar dirigido por el PSOE mientras Podemos se queda en principio sin ministerios

Sin embargo, en un síntoma de sintonía y buena voluntad para encarar el nuevo periodo, Sumar mantendrá la cuota. Cinco ministerios: Trabajo, Sanidad, Cultura, Derechos Sociales y Juventud e Infancia. El reparto de carteras coincide en parte con el de la anterior legislatura: el socio minoritario conserva Trabajo y Derechos Sociales. Pero en el apartado de los ministros la renovación será más profunda. En principio, solo quedará Díaz. Y no habrá nadie de Podemos. Fuentes del entorno de la vicepresidenta segunda, mientras tanto, señalan que el reparto no está por completo cerrado, porque depende de la estructura que elija Sánchez y el número de ministerios del Ejecutivo que echará a andar en breve. Díaz y el presidente tienen previsto reunirse tras el debate de investidura para terminar de perfilar las carteras.  

Díaz continuará en Trabajo y seguirá como vicepresidenta. En Sanidad, como avanzó El Periódico de Cataluña a comienzos de octubre, la llamada a dirigir la cartera es Mónica García, la líder de la oposición a Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid. La dirigente de Más Madrid apoyó de forma rotunda a Díaz durante el lanzamiento de Sumar y es médica de profesión, pero su departamento no tendrá una gestión sencilla. Sanidad tiene la mayoría de las competencias transferidas a las comunidades, y tras las elecciones autonómicas del pasado 28 de mayo, el PP gobierna en 11 de las 17, así como en Ceuta y Melilla. 

Los comunes ganan peso

Ernest Urtasun se da por casi seguro como nuevo titular de Cultura. Eurodiputado, portavoz de Sumar y miembro de Catalunya en Comú, Urtasun ya rechazó ser ministro en 2019. Con su nombramiento, los comunes ganarán peso político dentro de la coalición, tras Manuel Castells Joan Subirats, ambos de perfil más técnico, en Universidades.   

En Derechos Sociales, departamento que dirige ahora Ione Belarra, secretaria general de Podemos, el elegido es Pablo Bustinduy, diputado de 2016 a 2019 y especialista en política internacional. Tras unos años centrado en la investigación, Bustinduy volvió a este verano a la política, integrándose en el equipo de campaña de Sumar. 

Salvo sorpresa de última hora, Podemos no ostentará ningún ministerio. Sánchez ya tenía claro desde hace mucho tiempo, no solo a raíz del enfrentamiento interno por la ley del ‘solo sí es sí’ y la rebaja de penas a los agresores sexuales, que el PSOE debía recuperar Igualdad, ahora dirigido por Irene Montero. La coalición de Díaz tampoco gestionará las materias de Vivienda, como pretendía tras los comicios generales. 

Pero sí contará con un nuevo departamento: Juventud a Infancia. Aquí no está claro quién será el titular, pero en principio se tratará de un dirigente de Izquierda Unida, con la eurodiputada Sira Rego como principal favorita. 

Ribera, Montero y Bolaños

En el ala socialista, las cartas se manejan con mayor secretismo. Varios ministros en funciones explican que no saben si repetirán dentro del nuevo Gobierno de coalición, en el que están confirmados la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera; la titular de Hacienda, María Jesús Montero, y el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. La primera es uno de los grandes pilares del Ejecutivo y ha logrado tener un enorme protagonismo internacional, gracias a iniciativas como la llamada “excepción ibérica”, el mecanismo que limita los precios del gas para generar electricidad en España y Portugal. Montero y Bolaños, por su parte, han sido junto a Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, los principales negociadores de Sánchez con los grupos que le apoyarán en la votación de la investidura este jueves: Sumar, ERC, Junts, EH Bildu, el PNV, el BNG y Coalición Canaria. 

La repetición de José Manuel Albares al frente de Exteriores se da también como probable, dado que España ostenta hasta final de año la presidencia rotatoria de la UE. Uno de los principales dilemas de Sánchez reside en Nadia Calviño. La vicepresidenta primera y ministra de Economía es también candidata a presidir el Banco Europeo de Inversiones (BEI), pero este cargo no se decidirá hasta el Ecofin del 8 de diciembre, así que el líder socialista tiene que elegir entre volver a nombrarla para el Gobierno y luego relevarla si resulta elegida o bien nombrar directamente a un sustituto. 

Todos los consultados anticipan que el próximo Ejecutivo tendrá un mayor peso político, ante una legislatura que se prevé más tensa aún que la anterior, con el PP convocando manifestaciones contra la amnistía del ‘procés’ y protestas, disturbios y pintadas de la ultraderecha en las sedes del PSOE. El mandato que ahora empieza será también más complicado para el Gobierno por la aritmética en el Congreso de los Diputados. Ya no hay una mayoría de izquierdas y todas las iniciativas deberán contar con Junts per Catalunya. Los socialistas, en este sentido, anticipan que se aprobarán muchas menos leyes que en la legislatura anterior.