Negociaciones para la investidura

Sánchez quiere atar el apoyo de Coalición Canaria para un acuerdo de legislatura

El nuevo candidato a la investidura reconoce que el voto de Valido será clave en muchos proyectos del Gobierno

Los nacionalistas, que siguen a la espera para abrir la negociación, están divididos respecto a condicionar su posición a la amnistía

El ministro Félix Bolaños en la inauguracón de la Conferencia Internacional de Políticas Culturales.

El ministro Félix Bolaños en la inauguracón de la Conferencia Internacional de Políticas Culturales. / EP

Joaquín Anastasio

Pedro Sánchez se toma muy en serio el papel que Coalición Canaria y su única diputada en el Congreso, Cristina Valido, van a jugar en la legislatura que el presidente del Gobierno en funciones y nuevo candidato a la investidura da por hecho que se va a iniciar de forma efectiva. El líder socialista y su equipo negociador, comandado por el ministro de la Presidencia en funciones, Félix Bolaños, parecen estar dispuestos a asumir la práctica totalidad, salvo matices, de la agenda canaria que los nacionalistas canarios han puesto sobre la mesa como condición a su apoyo. Y también creen que la aprobación de una ley de amnistía para los líderes independentistas catalanes encausados por el ‘procés’ no será un impedimento a un acuerdo para lograr el voto de Valido. Eso sí, Sánchez quiere atar el escaño de CC no solo para la investidura, sino para toda la nueva etapa política a sabiendas de que será decisivo en muchas de las leyes que se vayan a tramitar en los próximo cuatro años, horizonte temporal de máximos que el líder socialista le da al gobierno de coalición progresista que pretender conformar. Pese a la posible mayoría absoluta en primera votación para la investidura, será una aritmética parlamentaria de mucho riesgo en el que Sánchez necesitará “todos los votos todo el tiempo” y tener en la ecuación a CC.

Fuentes gubernamentales aseguran que Sánchez quiere cerrar un acuerdo con los nacionalistas canarios incluso en el caso de que su voto no sea imprescindible en la investidura si se diera el caso de que Junts per Catalunya la vota a favor, escenario en el que la reelección del actual presidente en funciones se lograría, previsiblemente, con los 178 votos con los que se configuró la mayoría absoluta para la elección de Francina Armengol como presidenta del Congreso en agosto, es decir, los de PSOE, Sumar, ERC, Junts, Bildu, PNV y BNG. Como ya es conocido, un voto en contra de Junts daría al traste con la investidura y provocaría nuevas elecciones en enero, mientras que la abstención de esa formación independentista sí que convertiría el voto de Valido en trascendental para impedir la repetición electoral.

Las cuentas que hacen en el entorno de Sánchez es que la investidura podría salir con los 179 escaños del pacto para la Mesa del Congreso más el de CC, aunque no descartan aún la posibilidad de que una abstención de Junts obligue al candidato a contar ‘sí o sí’ con el apoyo canario. El hecho de que el partido de Carles Puigdemont haya decidido someter a las bases la posición del grupo en el Congreso en relación con la investidura ha incrementado la incertidumbre en este sentido, porque nadie sabe a ciencia cierta el tipo de respuesta que el independentismo más radicalizado dará a una consulta como esa. La posibilidad de que Junts acabe abogando por la abstención ha reforzado la idea de Sánchez de intentar asegurarse el apoyo de CC.

Las fuentes gubernamentales consultadas señalan que aunque el acuerdo que se pueda alcanzar con CC se refiera formalmente de manera expresa a la investidura, contendrá los suficientes elementos y garantías como para facilitar un pacto de largo que alcance para toda la legislatura. La idea central de esta argumentación es que la formación isleña asumirá sin dificultad tanto los proyectos de ámbito económico y social que planteé el hipotético nuevo gobierno, como aquellos que tengan que ver con posibles reformas en materia territorial. La agenda canaria que defenderá CC, aseguran, no es contradictoria, sino todo lo contrario, con los planteamientos de fondo que propone la hoja de ruta de Sánchez para los próximos cuatro años.

Esta posición de partida de Sánchez no casa, sin embargo, con la de los nacionalistas, que aseguran que la negociación que se pueda abrir con el PSOE solo afectará a su posición sobre la investidura, y que no afectará para nada al resto de materias que se debatan o se voten en el Congreso a lo largo de la legislatura. Señalan a este respecto que sí se valoraría y se negociaría, ley a ley y proyecto a proyecto, las propuestas gubernamentales para decidir el voto en cada caso, aunque reconocen que todo dependería también del grado de cumplimiento de los compromisos que se hubieran formado para la investidura. Un elemento esencial de esta dinámica sería el grado de traslado de ese acuerdo previo en el ámbito económico a través de los presupuestos estatales de cada año, la prueba fundamental sobre las relaciones entre CC y la Moncloa a lo largo de la legislatura. “Por lo que están haciendo con los compromisos presupuestarios de este año, está claro que no nos podemos fiar mucho como para ir a un acuerdo de legislatura”, afirman desde CC en referencia a los casi 800 millones recogidos en las cuentas públicas de este año que todavía no han llegado a las Islas y cuya transferencia a Canarias ponen como condición previa a votar la reelección de Sánchez.

A la espera

De momento, CC se mantiene a la espera de que el equipo negociador del PSOE les contacte para iniciar la negociación. A media tarde de este miércoles aún no lo había hecho, aunque fuentes socialistas aseguran que lo harán muy pronto para mantener la primera reunión la próxima semana o la siguiente. La idea es hacer la investidura en la primera quincena de noviembre. Sánchez solo ha despejado por ahora, respecto a la anunciada ronda de contactos con los grupos parlamentarios, la de su principal socio en la reunión de este miércoles con la líder de Sumar y vicepresidenta segunda en funciones, Yolanda Díaz. Aunque el candidato dio a entender el martes que sería él quien personalmente se reuniría con los portavoces de los grupos, desde CC dan por hecho que en su caso y en el resto de formaciones pequeñas el candidato delegará en su equipo negociador, en el que además de Bolaños destaca por su perfil político e interlocutor en materia económica la vicesecretaria general del PSOE y ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero. Ella será la pieza central de las negociaciones y en el caso de CC de manera muy especial por el contenido económico y presupuestario de sus demandas. Los socialistas canarios estarán al tanto de las negociaciones y serán consultados en determinados aspectos técnicos por el equipo de Bolaños, pero políticamente no tendrán mucho que decir. Manda el interés del propio Sánchez en hacerse con el voto de Valido.

En relación con el rechazo de CC a la amnistía y la posibilidad de que esa medida impidiera su apoyo a la investidura aún en el caso de que Sánchez asumiera y se comprometiera con la agenda canaria, desde el PSOE se considera que los nacionalistas tendrán más difícil ante los canarios y ante su propio electorado justificar su renuncia a recursos importantes para las Islas, que pasar por alto una ley que, de facto, luego podrán rechazar cuando se vote en el Congreso. Los socialistas aseguran que “hay mucho debate interno en el seno de CC sobre si condicionar el voto en la investidura a la amnistía” y creen que la formación de Fernando Clavijo finalmente no renunciará a un acuerdo favorable para las Islas por un asunto “que a la mayoría de los canarios les queda muy lejos y en el que casi nadie piensa”. Otra cosa es que a CC, que reconoce esa división interna, le pueda interesar que, si su voto no es imprescindible para evitar elecciones, prefiera una abstención a la misma y negociar con el futuro Gobierno el apoyo que pueda necesitar en determinados momentos de la legislatura y mediante el cual la formación isleña pudiera arrancar medidas y recursos para Canarias en los términos en que están planteados en su agenda territorial.