Los asesores fiscales paralizan la tramitación de las herencias baleares

Se aplaza la asignación de valor a los inmuebles recibidos a la espera de que se apruebe la nueva ley sobre el impuesto de Sucesiones

Sede de la Agencia Tributaria de Balears.

Sede de la Agencia Tributaria de Balears. / B.RAMON

F. Guijarro

La tramitación de las herencias de las islas ha entrado en el congelador por consejo de los asesores fiscales, y se está viendo paralizada a la espera de que el Parlament apruebe la modificación que pretende bonificar el Impuesto de Sucesiones, según pone de relieve el abogado Alejandro del Campo, del despacho DMS Legal. Esta postura se ha generalizado especialmente después de que el propio director de la Agencia Tributaria de Balears, Alberto Roibal, aconsejara en unas jornadas sobre esta materia que ese trámite se aplace hasta enero del próximo año, algo sorprendente si se tiene en cuenta que supone recomendar que se aplace el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

Esta decisión de esperar se toma después de que el decreto ley que aprobó el Govern el pasado mes de julio para suprimir el Impuesto de Sucesiones obligue en el caso de que los herederos reciban algún inmueble a que éste se registre por su valor de referencia catastral, en la mayoría de los casos inferior al del mercado. Eso supone que si se opta por su venta, posteriormente se deberá de tributar más a través del Impuesto de la Renta al constar un beneficio que realmente no se ha producido.

Ante el problema que se estaba generando, el PP ha presentado una enmienda a la ley que se está tramitando en el Parlament que permite elevar un 20% ese valor de referencia, mientras que Vox ha hecho otro tanto, pero en este caso permitiendo que el inmueble se registre por su valor de mercado para que su venta no se vea penalizada posteriormente por el IRPF.

Cambio en las reglas de juego

Dada la seguridad de que con la aprobación de la ley se van a cambiar las reglas de juego que se fijaron en el decreto inicial, los asesores fiscales están recomendando a sus clientes que paralicen de momento la tramitación de las herencias, según pone de relieve Alejandro del Campo.

En el caso de las que se producen en vida (como la ‘definición’ balear), lo que se está haciendo es simplemente aplazar la donación que se quería hacer, cuando se trata de una vivienda, hasta determinar una vez aprobada la ley si finalmente se podrá registrar por su valor de mercado o al menos con un 20% más que el de referencia catastral. Así se podrá decidir si se acepta este último o es preferible hacer constar el importe con que se quiere vender luego la casa y renunciar a la gratuidad del Impuesto de Sucesiones, pagando el 1% del valor de ese inmueble (cuando éste no supere los 700.000 euros), para no tener que desembolsar luego una cantidad superior por la vía del IRPF.

Cuando se trata de herencias por fallecimiento, la legislación permite aplazar seis meses la tramitación de las mismas (que además se pueden prorrogar otros seis meses más). Para las que se están produciendo a partir del pasado 18 de julio (fecha de aprobación del decreto por parte del Govern) también se recomienda que se espere ese plazo, y que se registre a partir de enero de 2024 el valor del inmueble que resulte más conveniente dependiendo de que la enmienda que finalmente se incorpore a la ley sea la del PP o la de Vox. Hay que tener en cuenta que esta última dejaría a Balears en una situación muy similar a la de otras autonomías gobernadas por el PP donde también se ha bonificado el Impuesto de Sucesiones, como Madrid, Galicia o Andalucía, y en las que se ha evitado cualquier alusión al valor de referencia catastral.

La única excepción, según señala Del Campo, se produce cuando se necesita vender la vivienda heredada con celeridad. En la mayoría de estos casos se opta por pagar el Impuesto de Sucesiones a la espera de determinar si después de aprobarse la ley se podrá reclamar la devolución de lo abonado al fisco autonómico mediante una declaración complementaria.