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Diario de Ibiza

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La reforma del Mercat Nou sigue parada hasta que se apruebe el PGOU

El último anteproyecto conocido, de 2018, incluía en el nuevo edificio un mercado tradicional y un centro de ocio

Un puesto de venta del Mercat Nou. | TONI ESCOBAR

Un proyecto inicial que arrancó en 2013, tomó forma en 2016, tuvo un anteproyecto listo en 2018 y que debería haberse empezado a construir en 2019 pero que desde entonces permanece paralizado. La reforma del Mercat Nou de Vila es uno de esos proyectos ‘malditos’ que se atoran en un callejón sin salida burocrático y administrativo que nadie puede desencallar.

En el caso de la futura reformulación del Mercat Nou -que incluye la demolición del actual edificio y la construcción de otro que incluya un mercado tradicional y un centro de ocio con un supermercado- su destino ha ido ligado al de la paralización del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Vila. Los retrasos en la reforma del PGOU han supuesto también la parada en seco del proyecto del nuevo Mercat.

Desde el Ayuntamiento de Ibiza confirman que el Mercat Nou sigue en punto muerto a la espera que se apruebe un nuevo PGOU, condición indispensable para que las obras se lleven a cabo. Esto es debido, según explica el Consistorio, a que el nuevo proyecto comporta «cambios de la estructura actual que tiene el mercado».

Como todavía no hay fecha para esta aprobación y poner plazos de difícil cumplimiento no deja de ser un brindis al sol -se está tramitando una nueva aprobación por parte del Ayuntamiento, que tendrá que pasar luego por las manos del Consell y de la Comisión Balear de Medio Ambiente- el Consistorio afirma que, mientras tanto, no han permanecido de brazos cruzados y que desde la concejalía de Comercio y Mercados se ha trabajado en mejoras en el actual edificio.

«Hemos hecho obras para habilitar espacios de almacenamiento [en el edificio del Mercat Nou] que estaban en desuso o que no tenían los criterios técnicos necesarios, hemos actualizado y puesto en marcha los contratos de las nuevas paradas y nos hemos ocupado de las reformas de su interior», señala una portavoz del Ayuntamiento, «fruto de este trabajo hemos conseguido que el mercado tenga prácticamente un 100% de ocupación, cuando en el año 2018 el 40% de los puestos estaban vacíos».

Aseguran también que, en paralelo, se está trabajando «en el proyecto de remodelación y de la ubicación del mercado provisional». Recordemos que, según el anteproyecto de 2018, las obras de demolición del actual Mercat Nou y de la construcción del nuevo tendrían una duración de 36 meses, y que durante ese tiempo se instalaría un mercado provisional a menos de 300 metros de donde se ubica el actual.

Nuevas licitaciones

Mientras se materializa el traslado, los comerciantes del Mercat Nou encaran el futuro asumiendo que el asunto va para largo. «Estamos en stand-by y pendientes del PGOU, porque hasta que se apruebe no se hará nada. Estamos en manos de los políticos», resume el administrador del Mercat Nou, Vicent Calbet, quien expresa su inquietud por el fin de las licitaciones que se producirá el año que viene: «Volver a licitar me parece un poco absurdo», y aunque no pide expresamente una prórroga de las mismas, sí reclama que el Ayuntamiento sea comprensivo con unos paradistas que «tendrían que licitar con la obra nueva hecha y lo harán con lo que hay ahora».

Calbet recuerda que los comerciantes del Mercat Nou «llevamos en una situación inestable desde hace mucho tiempo». Asegura también que el contacto con la concejala de Comercio, Dessiré Ruiz, es bueno: «No hemos tenido ningún problema en transmitirle nuestro punto de vista».

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