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Diario de Ibiza

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La promotora de la granja de lenguados en Ibiza defiende que es viable en es Codolar

Los impulsores de la piscifactoría sostienen que la normativa no prohíbe esta actividad en la zona periférica de protección del Parque Natural de ses Salines y consideran «erróneo y carente de rigor» el informe desfavorable de la conselleria balear de Medio Ambiente

Entorno de la zona cerca de es Codolar donde se proyecta construir una granja de cría de lenguados. D.I.

Los promotores de la granja de cría de lenguados en es Codolar, en la zona periférica de protección del Parque Natural de ses Salines, defienden la viabilidad técnica del proyecto, en contra del informe desfavorable de la dirección general de Espacios Naturales y Biodiversidad del Govern balear. El estudio de impacto ambiental, que se encuentra en exposición pública junto al resto del expediente en la sede del Consell, puntualiza que no se puede clasificar esta actividad en la tipología industrial y considera el informe del departamento de la conselleria balear de Medio Ambiente de «impreciso y carente de rigor técnico».

En su informe, la dirección general de Espacios Naturales advertía de que este proyecto «no conserva ni la calidad paisajística ni la de la biodiversidad» de la zona, al tiempo que señalaba que por sus características se trata de «un uso industrial», no ligado a suelo rústico. Añadía que pese a que las piscifactorías no se incluyen en el listado de proyectos que no se admiten en la zona periférica de protección del Parque Natural, sí se prohíben «los nuevos polígonos o viviendas de más de una planta, ambos con características similares a las del proyecto».

El Consell de Ibiza también emitió, en su día, un informe en el que destacaba que «la implantación de una edificación con unas dimensiones tan importantes y con una tipología totalmente industrial es impropio del suelo rústico». Hay que tener en cuenta que a finales de 2015, los promotores de Granja Marina de Ibiza SL presentaron en el Consell una solicitud de consulta previa a la redacción del estudio de impacto ambiental. Precisamente, dado el informe negativo de la dirección general de Espacios Naturales y Biodiversidad, la Comisión de Medio Ambiente de Balears recomienda que se analice la viabilidad del proyecto antes de que se inicie la tramitación ambiental del mismo.

En todo caso, los promotores (los biólogos Joan Blasco y Pep Martínez, el docente Rafel Serra y José Suñer) han decidido iniciar ya la tramitación ambiental del proyecto al entender que el informe desfavorable de Medio Ambiente es «erróneo e impreciso». Entre otras cosas, los promotores defienden que el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural no regula las actividades que se permiten en la zona periférica de protección y, pese a que la acuicultura no aparece en el listado de actividades a fomentar, eso «no significa que se prohíba». Es más, el PORN regula en qué zonas se deben promocionar o impedir las piscifactorías, y «no lo prohíbe» en el ámbito donde se proyecta la granja de lenguados. También destacan que las restricciones a naves industriales y viviendas de más de una planta «no son extensibles a los edificios destinados a otros usos».

Alternativas descartadas

El proyecto de la piscifactoría analiza otras alternativas de ubicación en el Pla de Sant Antoni y en Jesús (deben estar a menos de mil metros de la costa para que sea viable), pero las descarta porque, al estar en zonas inundables, no se puede soterrar parte de la nave proyectada. De hecho, el estudio de impacto ambiental admite que la construcción del edificio de la granja de lenguados (3.215 metros cuadrados en planta sótano y 885 en la superior, con 125 metros de largo, 25 de ancho y siete de altura) es el «único impacto crítico», lo cual se corregiría (pasaría a impacto moderado) con la excavación de un agujero de 3,5 metros para reducir a la mitad su altura.

El "único impacto crítico" del proyecto es el edificio y se pretende corregir soterrando parte del mismo y reducir a la mitad la altura sobre el terreno

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Como medida correctora también se contempla destinar la tierra excavada a crear un talud con especies arbustivas y arbóreas para «camuflar» la nave. El estudio de impacto ambiental destaca el efecto positivo de esta acción porque crearía «un mosaico agrícola y forestal» en el paisaje.

Exceso de edificabilidad

Además, el edificio incumple las condiciones urbanísticas de la zona, pero se puede obtener el visto bueno de la Administración en virtud de la ley agraria. En el caso de las explotaciones prioritarias (profesionales), la ley permite que las edificaciones e instalaciones agrarias puedan superar los parámetros urbanísticos si el departamento de Agricultura del Consell emite un informe favorable.

El presupuesto de construcción de la edificación, donde se prevé instalar 336 tanques de 16 metros cuadrados dispuestos en cuatro niveles para producir 120 toneladas de lenguados al año, asciende a poco más de 900.000 euros. A 200 metros de la costa se ubica el pozo de agua salada que abastecería a la piscifactoría. El plazo de la ejecución de las obras es de 12 meses.

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