Pleno del Consell

El Consell de Ibiza inyecta 36,5 millones de sus ahorros para financiar 69 actuaciones

El PSOE critica «las prioridades» de PP y Ciudadanos porque la mitad se destina a proyectos de carreteras y critica que «se abusa de las subvenciones a dedo»

Un momento del pleno del Consell de Ibiza, que fue semipresencial por la pandemia,

Un momento del pleno del Consell de Ibiza, que fue semipresencial por la pandemia,

Eugenio Rodríguez Martos

Eugenio Rodríguez Martos

El Consell de Ibiza amplía el presupuesto de este año, de 102 millones de euros, con una inyección de 35,6 millones de euros procedente de su remanente de tesorería que se destinarán a 69 actuaciones como ayudas a entidades sociales, empresariales y, sobre todo, proyectos de mejora de diversas carreteras de la isla

El equipo de gobierno aprobó ayer en el pleno por la vía de urgencia la incorporación de este remanente, con el apoyo de Unidas Podemos, la consellera tránsfuga Marta Díaz y la abstención del PSOE. El conseller de Economía y Hacienda, Salvador Losa, calificó de «histórico» el desbloqueo de esta parte del remanente de la institución. «Es el acceso más grande que se hace del ahorro de la sociedad ibicenca», dijo Losa. Aparte de los 35,6 millones, el Consell aún dispone de casi 50 millones más en tesorería como remanente.

El pleno del Consell de marzo se celebró, ayer, de forma semipresencial por el covid. D.I.

El pleno del Consell de marzo se celebró, ayer, de forma semipresencial por el covid. / D.I.

La partida más elevada que se destinará a servicios sociales es la ampliación de las ayudas y prestaciones a colectivos vulnerables, con un total de 1,2 millones de euros. También se prevé medio millón de euros más para el plan de prestaciones básicas de emergencia de los ayuntamientos, una línea de ayuda extraordinaria a entidades sociales (300.000 euros) y, entre otras, al banco de alimentos de Cruz Roja y Cáritas (150.000 euros para cada una). 

El Consell también se reserva 800.000 euros para la remodelación del antiguo edificio de carreteras con la finalidad de darle un uso social. Además, se prevén ayudas a empresas para la organización de eventos y asociaciones de vecinos (300.000 euros) y a la Cámara de Comercio (200.000 euros) y la Pimeef (150.000 euros).

La mitad, para carreteras

El grueso de las inversiones del remanente se destinará a proyectos de carreteras, la mayor, de 5,6 millones, a la vía que une Sant Rafel con Santa Eulària, que consiste en el asfaltado del pavimento que se encuentra muy degradado, elementos de seguridad y medidas de embellecimiento de la entrada de Sant Rafel. También se contempla asfaltar la carretera de Santa Eulària (3,2 millones) y la de Sant Josep (4,5 millones). 

El grueso de las inversiones del remanente se destinará a proyectos de carreteras

El Consell incluye la solicitud del Ayuntamiento de Sant Josep de construir una rotonda en la entrada del núcleo urbano, desde Ibiza (670.000 euros). Asimismo, se incorporan 650.000 euros para asfaltar el tramo de carretera entre las glorietas de Cas Mut y Can Sifre (la parte aérea del túnel), instalar un paso de viandantes con semáforo a la altura de la calle Pou d’en Basques y un carril para bicicletas. Además, se destinan 60.000 euros a la redacción del proyecto de mejora de seguridad (glorieta) en el cruce de los cazadores, en la vía de Santa Eulària, y otros 20.000 euros para la mejora de la intersección del campo de fútbol de Sant Rafel.

El portavoz del PSOE, Vicent Torres, advirtió al equipo de gobierno de que «se equivoca en las prioridades» ya que «el 51% de los fondos se destinan a proyectos de carreteras y sólo el 11% a atender las urgencias por el covid». En este sentido, el conseller de Hacienda recordó que el presupuesto de este año contemplaba «cero euros» a proyectos de carreteras para dar prioridad a servicios sociales, con la idea de usar el remanente. 

Torres también echó en cara a PP y Ciudadanos «el abuso de las subvenciones nominativas, a determinadas entidades privadas, sin concurrencia». «Son subvenciones a dedo, que ascienden a 600.000 euros. Tenemos serias dudas sobre algunas de ellas», indicó, al tiempo que criticó que el PP y Ciudadanos han elegido proyectos con los que en un plazo de dos años, antes de las próximas elecciones, «puedan cortar cintas de inauguración». «Todo el día lloran por la falta de ayudas de las administraciones y cuando tienen ustedes las posibilidad de hacerlo, no lo hacen».

Por su parte, la portavoz de Unidas Podemos, Viviana de Sans, echó en falta inversiones en «innovación y transición energética, proyectos transformadores de futuro, la resiliencia que pide Europa». «Deberíamos aprovechar esta crisis para introducir cambios profundos. Somos muy frágiles, somos uno de los territorios más castigados [por la pandemia] a causa de nuestra dependencia del turismo», resaltó De Sans.

Compra del museo de Can Ros

Con el remanente de 35,6 millones, el equipo de gobierno también proyecta acometer diversas actuaciones en Sa Coma: reforma de un edificio (515.000 euros), la pavimentación de las calles (128.000 euros) y la electrificación de la zona (500.000 euros). También se prevé conceder 70.000 euros al Ayuntamiento de Ibiza y 50.000 al de Santa Eulària para mejoras en ses Feixes. Asimismo, el Consell destinará un millón a la compra del museo de Can Ros y 150.000 euros a la adquisición del molino de en Pep Joan en Puig des Molins. Otra de las actuaciones será el proyecto de museización de sa Caleta, con 183.000 euros, y el cambio del pavimento del pabellón de sa Blanca Dona (390.000 euros).

3,5 millones para cubrir el agujero de los buses

El pleno acordó por unanimidad por la vía de urgencia sufragar a tres empresas concesionarias del servicio de autobús un total de 2,2 millones de euros para compensar las pérdidas que sufrieron con la pandemia. En concreto, la compañía Herederos Francisco Vilás, en manos de Sagalés, recibirá 406.328 euros; Autobuses San Antonio, 630.021 euros y Voramar El Gaucho, 1,2 millones de euros. Estas dos empresas dependen de Alsa. Esta compensación se corresponde con el primer tramo del reequilibrio económico de las concesiones, entre el 14 de marzo, cuando se decretó el estado de alarma, y el 31 de agosto. Sumando el segundo tramo, cuya justificación ya obra en manos del Consell, el total de la compensación que recibirán las tres compañías será de 3,5 millones, según el vicepresidente segundo, Javier Torres, que recordó que esta cuantía la financia el Estado a través del Govern, pero que el Consell avanza el dinero.

Torres lamentó que la pandemia aún condiciona el transporte público y apuntó que actualmente la demanda del servicio está «alrededor del 50%». «Se hace un esfuerzo para recuperar la confianza de los usuarios con el mensaje de que el transporte público es seguro», indicó.

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