¿Es este Ibiza el mejor equipo de la historia del fútbol pitiuso?

Para buena parte del entorno celeste la actual plantilla tiene más potencial que sus antecesoras en Segunda División

El delantero ruso Niko Obolskii dispara a portería durante el partido del pasado domingo frente al Castellón, con Soko detrás observando la acción. | MARCELO SASTRE

El delantero ruso Niko Obolskii dispara a portería durante el partido del pasado domingo frente al Castellón, con Soko detrás observando la acción. | MARCELO SASTRE

La cuestión está sobre la mesa y cualquier aficionado al fútbol con cierto bagaje puede hacerse esta pregunta. ¿Es la actual UD Ibiza el mejor equipo de la historia del fútbol pitiuso? Es muy probable que así sea. Más allá de ser esta una opinión particular, el sentir de buena parte del entorno futbolístico y celeste de la isla, a tenor de los comentarios y análisis recabados entre periodistas, aficionados y entendidos de este deporte, concluye que la actual plantilla dirigida por Guillermo Fernández Romo en Primera RFEF posee los mimbres para erigirse como la más completa no sólo de este club, desde la llegada de Amadeo Salvo en 2015, sino de las memorias completas del balompié insular.

Tras la importante victoria cosechada el pasado domingo frente al CD Castellón, el líder hasta entonces indiscutible del grupo 2 de Primera RFEF, el combinado de Fernández Romo se mantiene a ritmo de récord respecto al conjunto que, entrenado por Juan Carlos Carcedo, conquistó el campeonato de Segunda B la temporada 2020-21 y alcanzó el histórico ascenso a Segunda División.

Como entonces, cumplida la decimocuarta jornada de Liga la UD Ibiza cuenta con 33 puntos en su casillero, después de firmar 10 victorias, tres empates y una sola derrota. El actual equipo no está al frente de la clasificación como sí lo estaba el de Carcedo, pero después del golpe de autoridad asestado esta última jornada el liderato se encuentra a un solo punto de distancia.

Estos números, estratosféricos en cualquier categoría, adquieren una mayor relevancia respecto a los de hace tres campañas teniendo en cuenta que la actual Primera RFEF es superior a todos los niveles que la extinta Segunda B. Y más aún la de aquel ejercicio, marcado por la pandemia, donde hubo una primera fase con 10 equipos y una segunda con seis escuadras, previa a celebrarse en Badajoz las dos eliminatorias de ascenso a la división de plata.

Más allá de las cifras, el debate actual gira en torno a si esta plantilla es la mejor de todos los tiempos en las Pitiusas. Y es que, para muchos, el nivel de los futbolistas con los que se ha confeccionado este plantel y el rendimiento que están alcanzando, con Fernández Romo en el banquillo, le sitúa en lo más alto del podio de los mejores equipos que han representado a la isla en el fútbol nacional. Más incluso que sus dos antecesores en Segunda División.

Futbolistas como Eugeni Valderrama, Álex Gallar, Patrick Soko, Javi Jiménez o Niko Obolskii, por poner solo un puñado de ejemplos, son de lo mejorcito que han vestido la elástica de un club ibicenco.

Para algunos analistas locales, el nivel de estos jugadores podría ser equiparable al de otras figuras que pasaron por aquí como Cristian Herrera, ahora en las filas de Las Palmas en Primera, Mateusz Bogusz, Javi Lara o Javi Moreno, aunque este último llegó en el declive de su carrera como también lo hicieron Marco Borriello o más recientemente Nolito.

Excluidas las individualidades, es la fuerza del grupo la que agiganta el valor de la actual plantilla celeste. Y no son pocos los que consideran que este colectivo de jugadores posee un mayor potencial y capacidades que los de las últimas campañas en LaLiga SmartBank.

Nadie vacila al asegurar que este vestuario cuenta con más experiencia y categoría que el del pasado curso, que tantos disgustos dio a la afición celeste y empañó la trayectoria del club certificando el descenso con cuatro jornadas de antelación.

Más dudas hay respecto al que debutó en la división de plata y en el que destacaban nombres como los de David Goldar, David Morillas, los propios Javi Lara y Mateus Bogusz o Sergio Castel. El equipo que comenzó dirigiendo Carcedo y acabó con Paco Jémez en el banquillo no pisó los puestos de descenso y, aunque llegó a hablarse de la UD Ibiza como el equipo revelación de la campaña 2021-22, fue de más a menos hasta finalizar en una discreta decimoquinta posición.

De cola de león en Segunda a cabeza de ratón en Primera RFEF. La nueva dirección deportiva de la UD Ibiza parece haber dado con la tecla para armar un bloque compacto y homogéneo, con experiencia y calidad contrastada para recuperar la confianza de la afición celeste y convertirte, para muchos, en la mejor escuadra de la historia del fútbol pitiuso.