Música

Marc Anthony, el Gustavo Adolfo Bécquer de la salsa

El dios supremo de la salsa romántica actúa este viernes en Barcelona a caballo de un nuevo trabajo sensacional, 'Pa'lla voy'

Marc Anthony, voz angelical y perfil canallesco, en una imagen promocional.

Marc Anthony, voz angelical y perfil canallesco, en una imagen promocional.

Luis Troquel

'Pa’quí' viene. Por fin. A la tercera parece que nada ya puede torcerse y este viernes, 17 de junio, Marc Anthony y su tremendo combo salsero desembarcarán en Barcelona. Exactamente en Cornellà, en el RCDE Stadium, donde ya actuara en verano de 2016. Las restricciones obligaron luego a aplazar sucesivamente las fechas previstas para 2020 y 2021. Lo que formaba parte de la gira de su anterior disco ‘Opus Tour’, pasó a denominarse ‘World Tour’, para ahora, coincidiendo con el lanzamiento de un sensacional nuevo trabajo, enarbolar su rotundo título: ‘Pa’lla Voy Tour’.

Del East Harlem neoyorquino donde nació hace 53 años al mundo entero. Girando en creciente espiral. El menor de los ocho hijos de una familia puertorriqueña. Marco Antonio Muñiz Rivera. En dos palabras: Marc Anthony. Con nombre de lugarteniente del César y hechuras de máximo emperador. Cuya voz bien parece un designio divino

El Gustavo Adolfo Bécquer de la salsa. Y por rimbombante que el símil pudiera sonar, está plenamente justificado. Por partida doble. La primera, la más evidente, como dios supremo de la llamada salsa romántica, que tan mal vista por los puristas estaba cuando él la abrazó. Una fórmula musical nacida marginalmente en infinidad de músicas calientes: de la cumbia a la bachata, del merengue al vallenato, del flamenco a la rumba (donde nuestro Bambino la llevó a su esplendor). Sentimentales canciones melódicas interpretadas a genuino compás racial. Y que tal vez solo en dicho estilo tropical dispone de nombre y apellido: la ‘salsa romántica’. De toda la vida, hasta el más bravo de los salseros se dejaba llevar por su corazoncito y convertía en bailable alguna balada. Pero tantos otros se dedicaron casi en exclusiva a ello que adquirió estatus de género (o subgénero) con propia denominación.

Simplemente eterno

Y hay otra realidad, todavía mucho más poderosa, por la cual asociarle al insigne literato decimonónico. Cuando Gustavo Adolfo Bécquer escribió sus ‘Rimas y leyendas’, el romanticismo quedaba ‘out of time’. Esas “oscuras golondrinas” que no han dejado de volver, ese “poesía eres tú” podían verse entonces como rémoras del pasado. Pero en realidad, el poeta romántico en la lengua hispana por excelencia no vivía fuera de época. Era simplemente eterno. En parecida tesitura, cuando la salsa ya había dejado atrás su edad de oro y parecía circunscrita a locales categorías, aquel joven Marc Anthony estaba llamado a mantener viva su antorcha. A llevarla a públicos aún más amplios y generacionalmente renovados.

Nadie en la historia del género había congregado en tantos países tales multitudes. Todo lo que dicho estilo le ha dado, él se lo sigue devolviendo con creces. Su ritmo continúa siendo el motor de una figura imposible de acotar o encasillar en una sola corriente musical. Con angelical voz y canallesco perfil, como quien pone una vela a Dios y otra al Diablo, sabe navegar con la salsa por bandera también por los mares del pop y la música urbana. Esos nuevos sonidos que a tantos han arrinconado, a él le han aupado aún más; como ocasional 'partenaire' de Pitbull, Gente de Zona, Maluma o Daddy Yankee entre otros rutilantes dúos.

Quizá Shakira

¿Qué otra figura consagrada en el 'boom' latino de los años 90 se atrevería a cantar hoy en Barcelona ante tan mastodóntico aforo? Quizás solo Shakira, que se hace los Sant Jordi a pares y se atrevió incluso con un Estadi Olímpic en clave casi de fiesta nupcial; justo cuando acababa de oficializar su idilio con Piqué

Quien acaba de estrenar relación formal es Marc Anthony, con la paraguaya Nadia Ferreira. Miss Universo y protagonista también del vídeo de su último single: ‘Nada de nada’. Canción por cierto con perlas tipo: "No puedo cambiar tus besos por un banco entero, sin ellos te lo juro que hasta un jeque es un pendejo…." En los impactantes dos singles anteriores (‘Mala’ y el que da título al disco, ‘Pa’lla voy’) se adentra como pocas veces en la salsa más genuina, más física y menos sentimental. Y el disco tiene aún muchas balas en la recámara, como la certera ‘No se quita’.

Este próximo de 30 de noviembre se cumplen 30 años de la publicación de su primer single: ‘Hasta que te conocí’, que le definió como artista tras colaboraciones en propuestas house anglo. En clave de celebración arranca el primero de los 10 conciertos del tramo español de su actual gira. “Después de 546 días sin cantar en un escenario”, dijo como pistoletazo de salida. “Nunca en mi vida he estado inactivo por tanto tiempo”. Vuelve en pleno junio tropical. Al grito de ‘Pa’lla voy’.

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