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Jornada festiva

Un pedacito de Estados Unidos en Cala de Bou

Blues, rock y comida sureña inundan la primera edición del Soul Food Fest que se celebró en el exterior del auditorio Caló de s’Oli, en homenaje a la cultura de Nueva Orleans, Louisiana, Texas y Carolina del Sur

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Soul Food Fest Ibiza 2021 Vicent Marí

Alrededor de unas 250 personas se congregaron ayer en el exterior del flamante auditorio Caló de s’Oli de Cala de Bou en homenaje a la cultura de Nueva Orleans y los estados de Louisiana, Texas y Carolina del Sur. El blues y el rock pusieron la música a esta jornada soleada, en la que niños y adultos disfrutaron de los conciertos frente al mar y la comida típica de la cocina criolla del sur de Estados Unidos.

Los músicos Chino Swingslide y César Crespo durante el concierto de ayer en el Soul Food Fest. VICENT MARÍ

Jornada para disfrutar de la música y el buen tiempo en el exterior del auditorio.

Uno de los cocineros durante la elaboración del gumbo, plato típico de la cocina criolla del sur de EEUU VICENT MARÍ

«Hay que aprovechar estas oportunidades para escuchar un poquito de blues, ya que no hay muchas ocasiones para hacerlo», aseguraba ayer entusiasmado Vicente, vecino de Sant Antoni que había acudido a la primera edición del Soul Food Fest acompañado de su pareja. El buen tiempo acompañó lajornada que se celebró en el exterior del recién estrenado auditorio Caló de s’Oli de Cala de Bou. Un día dedicado al blues, el rock y a la gastronomía del sur de Estados Unidos.

Algunos asistentes disfrutaron de los conciertos desde la espectacular terraza superior del auditorio

«Nos encanta que hagan cosas para la gente de la isla, sobre todo, la música nos gusta mucho», exclamaba una alegre Marta, que había acudido a la cita en compañía de su marido e hijos, todos residentes de Vila. Yohana, vecina de San Jordi, aseguraba junto a su hijo que quería «en Sant Jordi un auditorio igual» que el de Cala de Bou. Para Yohana, lo mejor de la fiesta era «la ubicación espectacular del escenario. Poder estar junto al mar escuchando música», contaba.

La plataforma Salvem Sa Badia de Portmany concienciando a la gente de la importancia de cuidar el mar y la bahía VICENT MARÍ

En torno a las 13 horas comenzaban los primeros conciertos mientras se podía oler cómo se cocinaba el plato estrella de la jornada, el gumbo, uno de los platos típicos de la cocina criolla de Nueva Orleans y los estados de Louisiana, Texas y Carolina del Sur. Algunos de los presentes tenían claro que iban a aprovechar la oportunidad de degustar un poquito de la cocina sureña americana. «Hemos venido a probar la comida», aseguraba Ingrid , una vecina de Sant Josep de origen alemán.

El gumbo consiste en una combinación de pollo, gambas, salchichas, apio, cebolla y pimiento verde. Todos los ingredientes se dejan macerar para elaborar un caldo que se sirve con arroz, según detalló Hector Martínez, autor del libro ‘Comer y cantar: soul, food & blues’

Durante la jornada se podía disfrutar de un ambiente distendido y familiar donde los asistentes se iban encontrando con amigos disfrutando de la música, las vistas y el buen tiempo, mientras los niños correteaban por los alrededores del auditorio.

La jornada contó con la degustación de uno de los platos típicos de la cocina criolla del sur de EEUU, el gumbo

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La fiesta fue organizada por el Ayuntamiento de Sant Josep, la iniciativa Salvem Sa Badia de Portmany y la Asociación Cultural Great River Road, con el objetivo de dar a conocer el intenso vínculo existente entre gastronomía y cultura musical. A ello contribuyó la música de Chino Swingslide, César Crespo y los ibicencos Uncle Sal.

«Esto es un coliseo cultural y esta jornada tenía que ser aquí», manifestaba Paco Boberman, presidente de la Asociación Cultural Great River Road, refiriéndose al nuevo auditorio, En esta primera edición, la temática giraba en torno al sur de Estados Unidos, pero el delegado municipal del Ayuntamiento en Cala de Bou y miembro de la directiva de la asociación de vecinos, Antonio Viñarás, avanzó que «otros años habrá música y gastronomía de otras partes del mundo porque Cala de Bou y Port des Torrent son multiculturales y cabemos todos», concluyó. Desde Salvem Sa Badia recordaron la importancia de «cuidar el mar» y de respetar las «normas de convivencia y la biodiversidad».

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