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Holanda también ‘castiga’ a Ibiza y desata los nervios en el sector turístico

Hoteleros y administraciones insisten en que la situación sanitaria está controlada

Las decisiones de los gobiernos británico y neerlandés suponen una amenaza para la temporada de este verano. Vicent Marí

El sector turístico ibicenco volvió a vivir ayer una mañana llena de emociones fuertes. Cuando todavía escocía la decisión del Ejecutivo británico de ‘castigar’ a Baleares relegándolas al semáforo ámbar, ayer el Gobierno de Países Bajos anunció también que quitaba a las islas de su listado de regiones seguras. Inmediatamente después, la touroperadora TUI Holanda anunciaba la cancelación de sus paquetes vacacionales con salidas a Baleares y Canarias desde hoy y hasta el próximo 2 de agosto.

Tras conocerse esta última decisión cundió una sensación de pánico ante la posibilidad de que se produjera un ‘efecto dominó’ y hubiera una cascada de anuncios de otras empresas y turoperadores de que cancelaban sus viajes al archipiélago. Afortunadamente, durante toda la jornada de ayer no se conoció ninguna noticia más en ese sentido.

Por tanto, a partir de hoy todos los ciudadanos holandeses que quieran viajar tanto a Baleares como al conjunto del territorio español -incluidas las Canarias-, así como Portugal, deberán acreditar que están vacunados con una pauta completa de al menos catorce días. En caso contrario, al regresar se les requerirá un certificado negativo que puede ser una PCR con un máximo de 72 horas o un test de antígenos de máximo 48 horas antes de aterrizar en los Países Bajos. Un elemento importante a destacar es que, con la prueba diagnóstica, no habrá obligación de pasar cuarentena.

Según informaba ayer el portal de noticias holandés Nu.nl, los turistas holandeses de TUI que estén ahora de vacaciones en las Pitiusas no tendrán ningún problema en terminar su estancia y regresar a casa en el vuelo programado.

«Esto es una montaña rusa»

Tras un inicio de julio que dio alas a la euforia, la concatenación de malas noticias de las últimas 48 horas está poniendo a prueba los nervios del más templado. «Esto es una montaña rusa de emociones», admite el director insular de Turismo del Consell de Ibiza, Joan Miquel Costa, quien admite que «las noticias sobre el aumento de casos están generando un ruido mediático sobre nosotros que no ayuda».

Costa se muestra preocupado pero prudente, y su máxima preocupación es que cunda el pánico entre los turoperadores que provoque la cancelación de vuelos y disminuya la conectividad de la isla. «Entendemos que son decisiones empresariales, pero hay que hacer mucha pedagogía de que somos islas seguras, con una sanidad fuerte y preparada, y que el aumento de casos no se traduce en un aumento de hospitalizaciones», explica Costa.

«Les transmitimos que la situación real es que todo está bajo control, que somos un destino seguro y que las personas afectadas en su mayoría son asintomáticas», añade el director insular.

En la misma línea se expresa Ana Gordillo, presidenta de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (Fehif): «Pese al aumento de casos, no hay una sensación de descontrol. No hay colapso sanitario. Somos un destino seguro, aunque aumente la incidencia».

El Consell insular y los empresarios, preocupados porque se extienda la idea de que Baleares no es un destino fiable

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Gordillo tiene claro también que, pese a todo, resulta complicado convencer con estos argumentos a los turoperadores de los países emisores, y explica que la decisión de TUI Holanda era esperable: «Las empresas hacen lo que digan los gobiernos de sus países, y ahí no podemos influir. No podemos decirles a los países emisores qué tienen que hacer», y añade que «episodios como los que se vivieron en Mallorca recientemente han dañado nuestra imagen», en relación al macrobrote entre estudiantes.

Preocupación y prudencia

La presidenta de los hoteleros señala que todavía no se puede hablar de cancelaciones de reservas, aunque pronto se sabrá su número, y admite que está preocupada por la evolución: «No sabemos lo que va a pasar, aunque lo que más tememos es que nuevos países se sumen a las restricciones a sus viajeros», por lo que pide «prudencia y por lo menos intentar aguantar hasta finales del verano. Nos jugamos mucho y no puede suceder lo mismo que ya ocurrió el verano pasado».

Los hoteleros insisten en que, pese al aumento de casos, las Pitiusas son "islas seguras y la situación está bajo control"

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El director insular de Turismo también apela a la prudencia: «Ibiza es un destino con una demanda muy potente, ahora hay que trabajar para que esto no se estropee».

Costa se ha manifestado además contrario a un retorno a las medidas restrictivas para la restauración o la movilidad: «No soy partidario de abrir más la mano, pero tampoco de dar pasos atrás y volver a las restricciones», indicó al respecto.

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