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Ibiza, a la cabeza de la destrucción de empleo en Baleares

La isla pierde un 5% de sus afiliados en enero, el mayor porcentaje de Balears. Aumentan los autónomos, afiliados que tras perder sus empleos abren negocios en el comercio y la restauración

Cola en el SOIB desempleo parados de Ibiza. J. A. Riera

Cola en el SOIB desempleo parados de Ibiza. J. A. Riera

Ibiza empezó el año con 43.811 afiliados a la Seguridad Social, un 5% menos que en el mismo mes de 2020. Se trata del mayor porcentaje de toda la Comunidad Autónoma. Mallorca, por ejemplo, tuvo en enero 337.199 cotizantes, un 3,9% menos (-13.600 empleos), mientras que Formentera, con 2.525 trabajadores, experimentó una reducción del 2,9% (-75 cotizantes), y Menorca sólo registró un 2,4% menos. 

En el caso de Ibiza, hay que remontarse a 2018 (como en el caso de Mallorca) para hallar una cifra inferior (43.617), y en el de Formentera, a 2019 (2.495). 

Los servicios de alojamiento (-21%) y de comidas y bebidas (-14,5%) son los sectores que presentan los síntomas más agudos en esta pandemia. Así, están siendo especialmente castigados la hostelería (con 509 empleos menos que hace un año) y la restauración (con 663 menos).

Terraza de un bar de Vila vacía durante la pandemia. J. A. Riera

En menor medida, pero no por ello menos grave, se destruyen puestos de trabajo en el comercio al por mayor de Ibiza, hasta un -9,5%. Tiene ahora dos centenares de afiliados menos: aún da empleo a 1.934 personas, una cantidad similar a la de 2017 (1.908). El comercio al por menor, con 4.393 cotizantes y 250 puestos menos (-5,4%), se ha desplomado hasta el nivel de 2016 (4.403). Tampoco se detiene la sangría en el segmento de la venta y reparación de vehículos (-8,5%), con un centenar menos de trabajadores en enero respecto a hace un año.

La construcción empieza a sentir la paralización de la actividad económica: tuvo un recorte del 8% de afiliados (-683 empleos). No había tan pocos desde 2017, hace un lustro. La mayor parte de los ajustes provienen de las actividades de construcción especializada (-11,2% y casi 400 afiliados menos). El segmento que se dedica a levantar edificios tiene un 6,1% menos de puestos de trabajo (-272 empleos). 

El sector que parece inmune al coronavirus es la agricultura: en enero tenía 436 cotizantes, 20 más (4,8%) que hace un año, la mayor cantidad de los últimos 10 años. También sube el número de trabajadores del hogar: hay casi un 5% más (+64). 

La construcción empieza a sentir la paralización de la actividad económica

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Curiosamente, tras la drástica reducción de autónomos experimentada durante la pandemia, en enero volvió a crecer su número en Ibiza: se contabilizaron 11.836, que son 74 más que un año antes. De hecho, es la mayor cantidad en ese mes de toda la historia de la isla.  

Igual sucedió en Formentera, donde su número aumentó hasta los 807 afiliados a ese régimen, una decena más que en 2020 y récord histórico. Mariano Riera, presidente de la Asociación de Autónomos pitiusa, cree que son personas que, «tras ser despedidas de sus empleos habituales, se han apuntado como autónomas. La gente no puede esperar eternamente, más en esta crisis, a encontrar un trabajo, se reinventa y se atreve a lanzar sus propios negocios». 

Así lo corroboran los datos laborales del Ibestat, ya que el aumento de autónomos no se produce en sectores como la construcción o la hotelería, sino en el comercio al por menor (ha sumado 65 afiliados, hasta llegar a los 1.513) y la restauración (que tiene 41 más). Es decir, bares y tiendas se han convertido, una crisis más, en recurso (y refugio) para escapar del desempleo.

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