Opinión | Tribuna

El ‘derroche’ de las políticas de igualdad

«Derroche es ayudar a las familias a la manera en que la política del bipartidismo estaba acostumbrada y encarna Ayuso: a través de la corrupción, adjudicando contratos a dedo a familiares»

Hace unos días la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, volvió a dejarme perpleja al soltar otra de sus perlitas: pedía usar los fondos de Igualdad en ayudas para las familias por la subida de precios. “Los más de 20.000 millones extraordinarios se pueden destinar ahora a ayudar a las familias... En otros tiempos no sé si estábamos para gastarlos, pero ahora yo creo que nadie lo entendería”, asegurando que “si preguntan a cualquier mujer, yo creo que está respaldado que ayudemos a mujeres, a niñas y a niños, a todos. Estamos para salir en lo urgente, no para agendas políticas”.

Vamos a analizarlo: para empezar, el Ministerio de Igualdad no recibe 20.000 millones de euros anuales, como parece que quiere hacernos creer Ayuso, sino que es la totalidad que recibe para repartir en cuatro años, o sea que sale a 5.000 millones al año. ¿Y a qué se dedica este “chiringuito” feminista? Pues se dedica a intentar reducir todas las desigualdades estructurales que tenemos en España. Y más concretamente, un 60% del presupuesto se destina a pagar las bajas de maternidad y paternidad, a ayudas al cuidado de menores, y especialmente, de menores con enfermedades graves. El 17% se destina a ayudas para pagar las guarderías y a potenciar la corresponsabilidad. 500.000 a intentar terminar con la brecha de las pensiones de las mujeres y otros 500.000 euros anuales a prevenir y proteger a las víctimas de violencia de género, por ejemplo construyendo casas de acogida o ayudando a las mujeres más vulnerables.

¿Sabíais qué más 20.000 millones de euros anuales (no repartidos en cuatro años como los del Ministerio de Igualdad) van a gasto militar? ¿Esto no podría quitarse para pagar la luz y el combustible? Claro que no, esto sí que es útil e imprescindible, no es un gasto extraordinario, como el que ofrece el Ministerio de Igualdad, es más importante comprar armas y prepararse para la guerra que pagar las bajas de maternidad y paternidad, por poner un ejemplo.

Qué fácil es hacer demagogia restándole el peso que merece al presupuesto del Ministerio de Igualdad con la excusa de que sirve “para ayudar a las familias” cuando realmente quien quiere blindar el derecho a la natalidad, a esas familias o esos niños con enfermedades graves es el presupuesto del Ministerio de Igualdad. Ayuso y la derecha siguen tachando estas ayudas de derroche. Derroche es ayudar a las familias a la manera en que la política del bipartidismo estaba acostumbrada y encarna Ayuso: a través de la corrupción, adjudicando contratos a dedo a familiares y justificándolo (porque sabes que encima tus votantes saldrán a defenderte, hasta después de robar más de 55.000 euros #SpainIsDifferent).

La agenda política de este Ministerio de Igualdad se centra en ayudar a las familias y a los más vulnerables, porque los cuidados siguen siendo invisibilizados en una sociedad que no valora que sin ellos no se sostiene nada, y las que siempre han cargado y en su mayoría siguen cargando esos cuidados son las mujeres.

Así que, ¿nos sigue pareciendo aún tan extraordinario que se destinen 20.000 millones de euros a impulsar las políticas de igualdad? Extraordinario debería ser ver a la señorita Díaz Ayuso admitiendo frente a las cámaras de prensa que las ayudas a la paternidad, maternidad, o niños y niñas con enfermedades graves son un derroche, ofreciendo pizza en lugar de otras alternativas más saludables a los niños más vulnerables durante la pandemia o acabando con las escuelas infantiles públicas de 3 a 6 años como ha hecho este mes.

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