Opinión | Tribuna

¿Por qué el feminismo sigue siendo tan importante y por qué celebramos el 8M?

Durante los últimos años se ha cuestionado públicamente la conmemoración del 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer, del día de 1908 donde ciento treinta mujeres trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York decidieron ir a la huelga, del día en el que todo empezó. ¿Sigue siendo importante?

En España: 1 de cada 3 adolescentes admite sufrir de violencia en pareja, se denuncia una violación cada cinco horas, y estas cifras son solo la punta del iceberg, ya que muchos de estos delitos ni siquiera llegan a la justicia. De hecho, sólo el 21,7 % acaban denunciando sufrir violencia de género, un porcentaje que desciende hasta el 5,4 % cuando el agresor es la pareja actual de la víctima.

Para que nos hagamos una idea: si ETA en 46 años provocó 850 muertos, la violencia machista en sólo 15 años ha dejado a 1.132 mujeres asesinadas. Ni el terrorismo más cruel de nuestro país ha robado tantas vidas. Los asesinatos por violencia género en 2021 fueron 78. 78 feminicidios. En lo que va de 2022 ya llevamos cuatro (según el ministerio) y 12 según la página oficial de feminicidios.net

Lamentablemente no sorprenden a ninguno ni a ninguna, son cifras, números, una muerte más que anotar. Es evidente que queda mucho trabajo por hacer y que afortunadamente tenemos un Ministerio de Igualdad, liderado por Irene Montero, que ha impulsado iniciativas como la ley trans, la ley ‘solo sí es sí’, estamos recuperando la demanda histórica del feminismo abolicionista, la de cerrar los prostíbulos y locales donde se explota sexualmente a mujeres, porque la violencia contra las mujeres jamás fue un trabajo.

Por primera vez el gobierno planta cara a la industria proxeneta, ya era hora de poner el foco en los proxenetas sin dejar abandonadas a las víctimas. Por ello, el Ministerio de Igualdad está preparando un Plan de Inserción Socio-Laboral para mujeres en contextos de prostitución, víctimas de explotación sexual y trata, y también tiene ya listo el borrador de Ley contra la Trata, esperando a que el PSOE se siente para negociar una de las problemáticas más antiguas de nuestro país y a la que todas las instituciones han dado la espalda históricamente. En resumen, este Ministerio de Igualdad ha hecho más en dos años que el PSOE en 40 gobernando.

Para esto sirve la representación femenina en las instituciones, para esto sirve contar con un Ministerio que atienda a las singularidades de la violencia de género. Por desgracia, queda claro que en España, y en Baleares seguimos necesitando al feminismo, pero no un feminismo liberal que quiera regular los vientres de alquiler o la prostitución; no, queremos equiparación salarial, porque en Baleares las mujeres aún cobran 3.283 euros menos al año que los hombres, queremos permisos de paternidad, queremos facilitar la conciliación familiar e igualdad en el reparto de las tareas domésticas; porque aunque las mujeres han salido a trabajar, los hombres aún no están cumpliendo con las tareas en casa al 50%. Queremos que se valoren los cuidados, acabar con la violencia obstétrica. Queremos todo lo que siempre se ha obviado y que nunca hemos tenido de forma equitativa.

Y por supuesto, queremos acabar con todo tipo de violencias machistas, garantizar el aborto público a todas (asignatura pendiente tras once años con la Ley del aborto de 2010 aprobada, ya que solo un 15% de las mujeres consiguen abortar en un centro público en nuestro país).

Tenemos un objetivo muy claro, por ello, una de nuestras primeras mociones al llegar al Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany fue la de prohibir la publicidad sexista en el municipio, pues desgraciadamente en Ibiza aún se sirve de cosificar y sexualizar el cuerpo de las mujeres como reclamo turístico.

Y tampoco hemos podido mirar hacia otro lado e ignorar el problema de la prostitución, por lo que también pedimos la creación de un Plan de Igualdad, como el que tienen en Vila o en Sant Josep, del cual aún no sabemos nada, pero esperamos que el PP no olvide y lo ofrezca a la ciudadanía lo antes posible. Nuestra última propuesta fue la de crear un Punto Violeta, pues tras los datos expuestos, queda patente la importancia de informar y concienciar a la población, aunque la derecha no le dé importancia a estas cosas porque total, sólo han muerto casi mil mujeres a manos de sus parejas en 15 años, qué tonterías tienen estos de izquierdas, ¿no?

El feminismo que siempre hemos defendido desde Podemos tiene que ser para todas las mujeres: para las mujeres trans, para las racializadas, para las que también son explotadas sexualmente, para las más precarias y hasta para la que está de directiva en una empresa. De eso trata el feminismo, de mejorar la vida de todas las mujeres. Y ha venido para quedarse. La revolución será feminista o no será.

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