Entrevista

María Jesús Montero: "Podemos encontrar soluciones con Junts para un futuro común"

"El acuerdo reconoce que existe un conflicto político en Cataluña, porque venimos de una situación muy complicada en términos de convivencia", reconoce

María Jesús Montero.

María Jesús Montero. / David Castro

Juan Ruiz Sierra / Pablo Allendesalazar

María Jesús Montero es uno de los principales pilares de Pedro Sánchez. La número dos de los socialistas, vicepresidenta cuarta y ministra de Hacienda está llamada a serlo todavía más. Si Nadia Calviño da el salto al Banco Europeo de Inversiones (BEI), es muy probable que Montero pase a coordinar, como nueva vicepresidenta primera, el área económica del Gobierno. “No puedo anticipar los cambios que el presidente tiene en mente”, señala, justo antes de defender el diálogo con Junts. Es un proceso “difícil”, admite, pero cree que irá mucho más allá de la reciente reelección del presidente. 

¿Hasta qué punto es fuerte el bloque de investidura? ¿Aprobarán los Presupuestos con la misma mayoría?

Los Presupuestos formaron parte de la negociación de la investidura, pero en unos términos de trazo grueso. Ahora tenemos que reunirnos con los grupos para aterrizar estos elementos. Siempre dijimos que queríamos el voto para la investidura y para darle profundidad a la legislatura. Los grupos ya han manifestado su disposición.

Pero esa disposición se resquebraja. Carles Puigdemont advirtió esta semana de que si no había “avances suficientes”, Junts podría tumbar las cuentas. 

En este país hay muchos estilos políticos en los que cada uno se expresa. En este caso, de una manera muy original. Yo no le daría más valor que el de un llamamiento que hace cualquier formación respecto al cumplimiento de los acuerdos. 

¿Muy original?

Por su manera de expresarlo, pudo dar la sensación de que nos encontramos en un momento de dificultad, cosa que no es así. Es su forma de expresarse. ¿Yo qué interpreto de las palabras del señor Puigdemont? Una obviedad: que los acuerdos están para cumplirse. 

Puigdemont dijo una obviedad: los acuerdos están para cumplirse

¿Pero de qué acuerdos hablamos? En el pacto entre el PSOE y Junts apenas hay nada concreto.  

El acuerdo es dialogar. El acuerdo reconoce que existe un conflicto político en Cataluña, porque venimos de una situación muy complicada en términos de convivencia. Hay que dialogar y establecer compromisos. 

Entonces es una cuestión de método, no de contenido. 

Es que el método forma parte de la solución. No es fácil partir de posiciones tan distintas sobre la concepción territorial de España y llegar a puntos de encuentro. Este es un proceso que tiene su tiempo y que debe tener algo añadido: confianza mutua. Es decir, que se va de buena fe. 

Entrevista a María Jesús Montero

David Castro

¿El Gobierno considera que Junts va de buena fe? 

Ya hemos ganado parte de esa confianza, pero es un proceso. No es fácil. Todavía tenemos mucho por delante. Horas de debate y contraste para ser capaces de encontrar puntos que nos unen y no quedarnos en lo que no compartimos. Estoy convencida de que si el diálogo es franco, y por parte del PSOE lo es, vamos a encontrar soluciones que vayan construyendo un futuro común.

Dicen que ahora ha llegado el momento de explicar. Pero la primera reunión con Junts tras la reelección de Sánchez ha estado rodeada de oscurantismo. 

La negociación de investidura giró en torno a la ley de amnistía. La propuesta del PSOE es transparente. Está registrada en el Congreso. Hemos hecho pedagogía y tenemos que seguir haciéndola, porque la amnistía puede fortalecer nuestra democracia y la unidad de España. A partir de aquí, vamos a hablar de todo lo que se quiera hablar, pero tenemos una idea muy clara de qué elementos compartimos y cuáles no. 

El PSOE no va a aceptar nunca un referéndum de autodeterminación

Como el referéndum.

El PSOE no va a aceptar nunca un referéndum de autodeterminación. No solo por una cuestión constitucional. También porque no creemos que haya que plantear a la ciudadanía asuntos que separan en lugar de unir. Pero algunos poderes, para animar el enfrentamiento, intentan transmitir que ese es el destino. Ha ocurrido desde que gobierna Sánchez. Ahí está la estrategia del PP y algunos poderes económicos y mediáticos de deshumanizarlo y que todo valga. 

¿Y la respuesta cuál es?

Calma, responsabilidad y pedagogía. Estar muy cerca de los ciudadanos para que sepan que nuestra agenda tiene como elemento nuclear mejorar su vida. Pero nos enfrentamos a poderes que tienen eso: mucho poder. 

¿Incluye también al Poder Judicial?

Me quedo en el poder político, económico y mediático. 

En cualquier caso, las reuniones con Junts, para asuntos estrictamente nacionales, se celebran en el extranjero y con un mediador internacional. ¿Cómo deja todo esto la imagen de España?

Es el PSOE el que se sienta. Esto es muy importante y nadie le presta atención. Algunos confunden los partidos con las instituciones del Gobierno. Se puede entender alguna crítica cuando son las instituciones, pero en este caso son dos formaciones políticas libres que se sientan en un entorno que puede permitir avanzar en el futuro del país. 

El verificador remueve obstáculos y genera confianza

Ahí es donde aparece el verificador. Como la amnistía, el PSOE rechazó esta figura hasta las elecciones.  

Se trata de que haya personas que nos ayuden a superar las posiciones de partida, que están en las antípodas. Estas figuras remueven obstáculos, generan confianza y verifican si se cumplen las materias que se han acordado. No recuerdo ninguna votación durante la pasada legislatura en la que Junts apoyara al Gobierno. Ha sido un movimiento complicado para ellos. Lo sigue siendo. Pero es muy importante que apuesten por una vía que nunca tenía que haberse perdido, en lugar de la unilateral. 

Esta legislatura no va a ser de una gran producción normativa

Ustedes suelen decir que en el Congreso hay una mayoría progresista. ¿Son Junts y el PNV progresistas?

La expresión se refiere a que una mayoría del Congreso se ha puesto de acuerdo para impedir lo más importante: un Gobierno del PP y Vox. 

Se lo pregunto porque en el anterior mandato se aprobaron 215 iniciativas en el Congreso. Ahora todo resulta más difícil. ¿Qué cálculos hacen?

Creo que esta legislatura no será de una gran producción normativa. Pero en la anterior se desarrolló la arquitectura de las grandes transformaciones: el mercado laboral, las pensiones, los fondos de recuperación. Esta vez va a ser menor. Tendremos que dialogarlo todo. No podemos dar nada por aprobado.