Sanidad

El médico de Ibiza suspendido defiende que acudió al parto con el «material necesario»

Ángel Ruiz-Valdepeñas insiste en que puede ejercer pese a no estar colegiado: «Si alguien me llama requiriendo asistencia médica, acudiré», advierte

El facultativo, durante una protesta. Guillem Bosch

El facultativo, durante una protesta. Guillem Bosch / Guillem Bosch

El médico suspendido de colegiación por el Colegio Oficial de Médicos de Balears, Ángel Ruiz-Valdepeñas, defiende que acudió al parto en el que falleció una recién nacida, el 4 de febrero en una casa de Santa Eulària, con el «material necesario», pero que decidió «realizarle [a la bebé] una RCP [técnica de reanimación cardio pulmonar] básica tras la parada cardiorrespiratoria que sufrió minutos después de nacer porque es lo más adecuado en una situación en la que sólo hay un médico, ya que para ciertas técnicas se necesita un equipo».

El facultativo respondió ayer a la Guardia Civil, que asegura que acudió al parto sin el «material básico necesario», asegurando que llevaba también «un ambu y un guedel (instrumentos para la realización de RCP avanzada)».

Ruiz-Valdepeñas, que en un primer momento dijo que no quería hacer declaraciones, reiteró a Diario de Ibiza que no está «suspendido» y que «si alguien me llama requiriendo asistencia médica, acudiré». El Colegio de Médicos insiste precisamente en lo contrario: no está colegiados, no puede ejercer la medicina.

La Guardia Civil le acusa de un presunto delito de homicidio imprudente y considera que no hay riesgo de fuga

El médico, que fue citado a prestar declaración el pasado martes ante la Guardia Civil para esclarecer su participación en el parto, se encuentra en libertad ya que los investigadores consideran que «no hay riesgo de fuga» y confían en que «se presentará en los juzgados el día que sea llamado por el juez», comunicaron ayer desde la la Oficina Periférica de Comunicación de la Guardia Civil (OPC ).

La investigación concluyó que Ángel Ruiz-Valdepeñas «no portaba consigo los instrumentos básicos necesarios para la reanimación del neonato» y se le considera sospechoso de un presunto delito de homicidio por imprudencia profesional. El informe de la Guardia Civil fue trasladado el miércoles al juzgado de guardia.

El mismo médico suspendido, en unas declaraciones a Diario de Ibiza a los pocos días del trágico suceso, apuntó que la bebé, «a los equis minutos, no sé exactamente cuántos, pero después de lactar, tuvo una repentina parada cardiorrespiratoria. Esto es rarísimo y es la primera vez que lo veo en un recién nacido sin ningún problema».

Contrato verbal y pago en efectivo

Los hechos ocurrieron el 1 de febrero, cuando «mediante un contrato verbal y una remuneración en efectivo (Diario de Ibiza ya adelantó en exclusiva que podría haber cobrado 1.900 euros) el hombre investigado asistió un parto en un domicilio en Santa Eulalia. Fue contratado por sus conocimientos y titulación como médico aunque en el momento del parto se encontraba inhabilitado para ejercer dicha profesión», indicó la Guardia Civil en una nota de prensa, después de remitir el informe de la investigación al juzgado.

La nota añadía que, «durante el parto, el recién nacido, debido a una serie de complicaciones imprevistas, entró en parada cardiorrespiratoria. El hombre investigado no portaba consigo los instrumentos necesarios, realizándole la maniobra de reanimación cardiopulmonar de forma infructuosa, por lo que fue necesario avisar a efectivos del servicio de emergencias 061 que en pocos minutos consiguieron reanimar y estabilizar al nacido».

La pequeña tuvo que ser trasladada al hospital de Son Espases, donde fue ingresada en la UCI pediátrica, la única operativa en la Comunitat Autònoma, pero falleció cuatro días después debido a la gravedad de su estado.

El Colegio de Médicos suspendió a Ruiz-Valdepeñas el año pasado de colegiación durante seis años y una multa de 16.660 euros, por su postura en contra de las medias aprobadas por las autoridades sanitarias contra el covid.

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