El Ayuntamiento de Santa Eulària renueva este año su intención de aprovechar las fiestas navideñas para inyectar 16.000 euros en el comercio local gracias al reparto de unas tarjetas monedero que sustituyen a la tradicional cesta de Navidad. Los trabajadores públicos tendrán a su disposición 40 euros para poder usarlos en los comercios del municipio. Otros 960 euros, correspondientes a los concejales y personal de libre designación, se entregarán a la Llar d’Infants Mare de Déu del Remei.

Tradicionalmente, el Consistorio entrega a sus trabajadores y voluntarios de Protección Civil (alrededor de 400 personas en total) un presente que anteriormente era una cesta con comida y que desde 2020 se ha reconvertido en una tarjeta monedero. «Esta decisión tiene también dos consecuencias positivas añadidas. Por un lado, a los trabajadores del Ayuntamiento les permite destinar este dinero a los productos que realmente necesitan. Por el otro, el hecho de contar con una cantidad extra de dinero puede hacer que algunos empleados públicos decidan realizar compras por un importe muy superior a los 40 euros de que disponen, de forma que la facturación de los negocios también puede verse afectada en positivo», señalaron ayer desde el Ayuntamiento en una nota.

Grupos políticos

Los tres grupos políticos con representación en el Ayuntamiento han acordado este año renunciar nuevamente a las tarjetas regalo que el Consistorio hace entrega a las personas que prestan servicio en él en lugar de las tradicionales cestas de Navidad. Así, los 21 concejales (13 del Grup Popular, 6 del PSOE y 2 de Unides Podem) han renunciado a los vales de 40 euros que les corresponderían. Así mismo, también se entregarán a la ONG las tarjetas de los tres cargos de libre designación, por lo que el importe total de la donación será de 960 euros.

La Llar d’Infants de la Mare de Déu del Remei tiene su sede en Santa Eulària. Su función es la de car cobijo a aquellos menores de 11 años que son separados temporalmente de sus progenitores por resolución administrativa o judicial. La casa, gestionada por la congregación de religiosas Terciarias Trinitarias, ofrece a los y las niñas acogidas un lugar seguro a salvo de las situaciones de riesgo de exclusión que sufrían y garantiza su escolarización, entre otras funciones.