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Diario de Ibiza

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Sant Antoni prevé conectar la puesta de sol con el centro del pueblo con un bulevar en Vara de Rey

El alcalde informa de que se abrirán aparcamientos disuasorios y plantea uno subterráneo en «una zona urbana de ses Variades»

Joan Torres y Marcos Serra, junto a los arquitectos que han elaborado el plan de paisaje. | TONI ESCOBAR

El pueblo de Sant Antoni aún tiene «arreglo». Esta es la conclusión que sacaron ayer algunos vecinos, en la sala de plenos del Ayuntamiento, tras la presentación del plan de calidad de paisaje urbano del casco antiguo de Sant Antoni elaborado por la empresa sevillana Territoria, con un coste de alrededor de 30.000 euros. Se trata de la hoja ruta, dependiente del Plan Estratégico de Sant Antoni, que contempla un conjunto de actuaciones a desarrollar hasta el año 2030 para embellecer el casco antiguo, el área que delimitan las calles Ramón y Cajal, Soledad, del Mar y el Passeig de ses Fonts.

Una de la actuaciones principales proyectadas es la de atraer el flujo de turistas de la zona de la puesta de sol hacia el centro del pueblo mediante la reconversión de la calle Vara de Rey en un bulevar, con una plataforma única, sin bordillos ni aceras y parterres ajardinados. La idea es que se mantenga el tráfico, pero con prioridad para los peatones, según explicó la arquitecta de Territoria Michela Ghislanzoni.

Para mejorar la unión de la costa de poniente con el centro de Sant Antoni también se prevén actuaciones en las calles Cervantes y Soledad. En concreto, en el caso de la primera, se considera necesario eliminar el llamado «fondo de saco», la forma abrupta con la que acaba la zona urbana y empieza el paseo. En esta parte del plan también se prevén actuaciones de mejora de la plaza de s’Era d’en Manyà, que, según Ghislanzoni, está «infrautilizada» pese a que tiene un gran potencial.

El segundo eje de actuación arquitectónico será el de la plaza de la iglesia hacia el Passeig de ses Fonts y la estación de autobuses, con una renovación del espacio urbano que lo haga «más atractivo» y dé más vida a toda esta zona del centro de la localidad.

Al margen de las intervenciones urbanísticas, el plan contempla otro tipo de medidas como la diversificación de usos para que Sant Antoni «no sea un monocultivo de bares y restaurantes» y se fomente otro tipo de negocios o la aprobación de una ordenanza de paisaje urbano para regular la retirada de cables de las fachadas, la cartelería y los aparatos de aire acondicionado, entre muchos otros elementos. En esta parte se deben incorporar ayudas de la Administración para facilitar a los propietarios el cumplimiento de la ordenanza y mantener sus fachadas. Se pretende «rebajar la tensión del pueblo a nivel visual», destacó la arquitecta.

También se promueve el impulso de la marca Sant Antoni y potenciar el hecho de que, en su día, fue «la punta de lanza» del turismo en Balears, con una sala de exposiciones e itinerarios urbanos que, por ejemplo, pasen por la zona donde se abrió el primer hotel o el primer restaurante.

El alcalde, Marcos Serra, y el primer teniente de alcalde, Joan Torres, explicaron que ahora los servicios técnicos de la institución tienen que empezar a trabajar en los proyectos que se deben ejecutar para cumplir los objetivos del plan, cuya ejecución no está cuantificada económicamente.

Problema de aparcamiento

Por su parte, algunos de los vecinos destacaron «el lamentable» problema de la falta de aparcamiento del pueblo. Serra explicó que se está trabajando en la apertura de un aparcamiento disuasorio de «varios miles de metros» y la expropiación de terrenos para equipamientos junto al campo de fútbol para habilitar más espacios para estacionar vehículos.

También recordó que la zona de ses Variades será «una gran zona verde, pero con un pequeño tramo urbano» en el que se podría también construir «un aparcamiento subterráneo».

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