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Arriban a Formentera dos pateras con 21 migrantes con apenas seis horas de diferencia

Desembarcaron en ses Platgetes y es Caló, en la misma zona del litoral de la isla, y fueron detenidos en tierra por la Guardia Civil y la Policía Local

Parte de los migrantes esperan en la Savina, pasado el mediodía, para embarcar hacia Ibiza. DI

Dos nuevas pateras arribaron ayer a las costas de Formentera aprovechando el buen estado del mar. Según informó la Delegación del Gobierno en Baleares, en total fueron localizados 21 hombres de origen magrebí, en aparente buen estado de salud, que desembarcaron en dos enclaves del litoral de la isla muy próximos entre sí: ses Platgetes y es Caló de Sant Agustí.

A las 4.15 horas de la madrugada, un total de 14 varones alcanzaban la costa en ses Platgetes. Estos primeros migrantes en alcanzar la costa formenterenses fueron interceptados en tierra, como viene siendo habitual, por agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local.

A las diez de la mañana, apenas seis horas después, un particular avistó a siete migrantes y dio el aviso. La Policía Local de Formentera, junto con una patrulla de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil, puso en marcha un operativo que se saldó poco después con la detención de todos ellos.

Esta segunda embarcación fue localizada por los agentes en es Caló de Sant Agustí, una de las zonas más turísticas de la isla y donde hay varias casetas varadero para barcas de pesca y existe un pequeño muelle.

Entre los detenidos, que fueron trasladados a Ibiza, no hay menores, según confirmaron desde la Delegación del Gobierno.

La llegada de pateras a Balears no cesa. «La crisis económica esta detrás de la migración. Ahora mismo en Argelia la comida de los pobres, las lentejas por ejemplo, está a precio del pistacho o de nueces, esto provoca a la gente a salir», declaraba hace unas semanas a Diario de Ibiza una mediadora social de nacionalidad española y origen argelino que, desde Gandía, intenta facilitar a las familias argelinas información sobre el paradero de sus hijos.

«Los jóvenes ven que no hay solución, que el país tiene gas y petróleo pero que ellos no se benefician de nada. La educación está mal y la sanidad también y más con el covid, incluso hace falta oxígeno en los hospitales», añade esta trabajadora social, que prefiere que no se publique su nombre.

Tragedia al sur de Cabrera

Ante este escenario, son muchos los jóvenes que deciden dejarlo todo atrás y partir en busca de unas condiciones de vida mejores. Pero el viaje es arriesgado. El pasado 27 de septiembre en la playa de Cap Djenet, en la provincia de Boumerdes, a 169 millas náuticas del sur de Mallorca navegando siempre rumbo norte, se embarcaban Betebiche, Belaada, Karim, Hellis, Samir, Islam y once jóvenes argelinos más. Subidos en un bote de fibra con motor fueraborda buscaban huir de la pobreza.

Pero en esta ocasión nada sucedió según lo esperado. La travesía se prolongó ocho días interminables, hasta el 4 de octubre, cuando el bote con los 17 jóvenes argelinos naufragó a siete millas al sur del archipiélago de Cabrera. Días después se rescataron en el mar balear tres cadáveres.

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