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Una tesis revela el potencial turístico por explotar de los museos de Ibiza

Lourdes Melis, doctora en Turismo por la UIB, señala que la isla puede mejorar la difusión sobre esta oferta y valora que el turismo cultural haya crecido en los últimos años

Imagen de archivo de una exposición en el Museo Arqueológico de Eivissa y Formentera.  | VICENT MARÍ

Imagen de archivo de una exposición en el Museo Arqueológico de Eivissa y Formentera. | VICENT MARÍ

Ibiza y el resto de islas tienen potencial más que suficiente para convertir sus museos en una oferta turístico-cultural potente, pero falta coordinación entre ambos sectores y hacer una buena difusión. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado la mallorquina Lourdes Melis Gomila (36 años), que ahora ya es doctora en Turismo por la UIB, tras elaborar su tesis: ‘Museus i turisme cultural a les Illes Balears’.

Imagen de la doctora en Turismo Lourdes Melis. | LOURDES MELIS

Señala que la promoción que se hace de los museos propios es «bastante simple y sencilla, no unificada con los diferentes departamentos de turismo a nivel insular o municipal». Además, apunta que desde los departamentos de cultura, incluso desde los propios museos, no se contempla «como una prioridad» la difusión de su oferta de cara al público turista. «Aunque no se cierran del todo al público turista», matiza.

«En el caso de Ibiza, los museos presentan una concentración muy significativa en Vila y Dalt Vila», recuerda Melis, que cree que debería repensarse la promoción de la oferta cultural: «Haría falta hacer una reflexión seria para reconducir los usos turísticos de Dalt Vila, porque aunque sea la zona más visitada, los museos no se pueden considerar un recurso cultural significativo dentro de este espacio patrimonial de la Unesco», subraya la doctora.

Descoordinación

Por lo tanto, la conclusión principal de esta tesis es que falta comunicación entre el sector museístico y el turístico, que siguen sin estar vertebrados, además de acciones de difusión de los propios museos: «No hay coordinación, se hacen acciones pero son puntuales, no permanentes, y no hay ninguna comisión o junta formada que haga reuniones periódicas», algo que, explica Melis, ocurre en las cuatro islas.

De todos modos, subraya que existe un potencial muy importante: «Las colecciones museográficas son ricas, muy variadas, hay un patrimonio muy concreto en cada isla representativo de muchos movimientos artísticos y artistas reconocidos a nivel internacional».

«Concretamente en Ibiza el Museo de Arte Contemporáneo es una joya, su historia y todo lo que esconde es increíble, para mí es uno de los mejores centros de las islas. El Museo Etnográfico se ha rehabilitado, es atractivo, acerca la cultura popular y tradicional de la isla», explica en relación a Can Ros, en Santa Eulària. «Esto es lo positivo, aunque haya mucho trabajo por hacer, si se hace seguramente se podrán obtener resultados muy prósperos», concluye Melis.

Oferta cultural todo el año

Recuerda que esta oferta podría ser una atracción para todo el año. «En un apartado de mi tesis hablo de la evolución del turismo en Baleares y se explica que los primeros indicios están estrechamente vinculados a la cultura, en conocer los espacios patrimoniales, por lo que había una cierta difusión sobre los bienes patrimoniales», explica. Sin embargo, este paradigma pronto se truncó: «Llegó el turismo de masas y la banalización de la cultura».

«Ahora la cultura es un plan B, pero la parte positiva es que cada vez más gente opta por este plan B», pone en valor la doctora, que también advierte de que el cambio de modelo se debe reflexionar y gestionar, puesto que el turismo cultural también se puede convertir en un turismo de masas, «como en el caso de Venecia o incluso de Dalt Vila». «Un museo con más visitantes no es necesariamente mejor que otro», añade.

Además, cree que hay un agravante legal de esta situación: «Hasta el 2019 hubo un vacío muy importante porque en el 2003 se aprobó la Ley de Museos, pero no fue hasta el 2019 que se hizo un reglamento extensivo de esta ley» por parte de la conselleria balear de Cultura. Así, los museos no se podían acoger al reconocimiento legal de la categoría de museo o de colección museográfica. Además, esta ley no incluye los de titularidad estatal, sí reconocidos como tal: el MAEF y su filial de Puig des Molins.

Asimismo, destaca que en la Pitiusa menor ni siquiera existe un Museo de Formentera: «Se estableció en 1998, con la Ley de Patrimonio, que se tenía que hacer, aunque actualmente ya hay un proyecto en marcha», matiza. Con todo, lo cierto es que no hay un listado oficial y completo de museos del archipiélago, algo que fue complejo para Melis para elaborar su tesis, para la que tuvo que establecer unos criterios propios para fijar un centro cultural como museo o no.

Aun así, Lourdes Melis concluye que el turismo cultural puede tener futuro, tal y como constatan los datos de su aumento en los últimos años a nivel estatal y balear. «Sigue creciendo, de hecho es uno de los modelos que más crece, pero debe haber un consenso general para fomentarlo», insiste.

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